Rosario 16
de julio del 2026
María Virgen
Mis hijitos y mis hijitas muy buenas noches, soy María Virgen Madre de
Dios y madre vuestra, reciban mis niños, mis hijos amados, mi bendición y la de
Dios Padre Todopoderoso, la bendición de sus hogares, de sus familias, de sus
proyectos, en el nombre del Padre, del Hijo, del Espíritu Santo, amén.
Hoy los acompaño mis niños de mi alma, para traerles paz a su corazón,
para que en esta intercesión divina envolverse en mi manto sagrado sea, saber
que estamos dispuestos y poder hacer esos acuerdos de bendiciones para que
ustedes puedan sentirse mejor; los acompañamos para que todas esas fuerzas
oscuras que han estado menguando su vida, que han generado un saboteo frente a
todo lo que quieren, que los ha llevado a sentirse continuamente ofendidos con
Dios o a sentirse cansados de la vida se vayan en este momento para crecer en
una alegría natural del bebé.
Los estamos sanando para que puedan encontrar ese nuevo sentido de la
vida, para que renuncien a creer que todo en la vida tiene que ser luchada, que
todos los procesos dependen de ustedes, para empezar a conectar amorosamente,
con entender que esta vida viene como un regalo desde Dios, que puedan
disfrutar el estar aquí, que puedan sentir que estamos con ustedes y que están
recibiendo el acompañamiento para que la codependencia no sea aquel acto en el
que ustedes se sientan mal por lo que los demás les puedan dar o vivan en la
obligación de vivir gratos frente a lo que otros les dan como en una deuda,
sino que puedan comprender que Dios moviliza la hermandad a su favor para
ayudarles; perdónense por lo duros que son con ustedes mismos, por la manera
como se han juzgado, por la manera como se han tratado, por la manera como han
sentido continuamente esta distancia de Dios y de su presencia y cómo han
querido renunciar a la vida.
Hoy tienen la oportunidad de sentir, que si la vida sigue siendo
vulnerable para ustedes o sus seres amados, a pesar de todas las discrepancias
que puedan tener, es porque está ahí la intercesión divina para seguir
encontrando procesos amorosos, para seguirles ayudando y que lleguen a su vida
las personas adecuadas para hacer ese proceso más amoroso; les ayudamos a que
en la reconciliación, ustedes puedan sentir que están hallando paz frente a sus
decisiones, que lo están haciendo donde ya no es ir contra la corriente, que ya
no es, buscar obligadamente que alguien cambie, que ya no es sentir que tienen
que estar a prueba, porque como les he enseñado mis hijos, frente a Dios nunca
lo están y frente al amor que les tenemos, no importa cuántas equivocaciones,
cuántos errores puedan cometer en la vida, siempre los ayudamos a que puedan
aprender de esas experiencias, siempre les hallamos a que saquen el mejor
provecho de todo lo sucedido y los llevamos a que esa iluminación entre a su
vida para que todas esas conexiones dolorosas y densas, se superen rápidamente
y vuelvan a estar en ese estado de tranquilidad y de alegría, vuelvan a
sentirse bien, vuelvan a recuperarse y vuelvan a sentir que todo lo que ahora
están viviendo es parte de ese regalo y de ese comienzo de una transformación
donde todas las cosas hoy tienen un nuevo orden.
Hoy están diciendo Señor si yo he tenido que aprender de estas cosas
duras y si he tenido que vivirlas para saber de lo que soy capaz, hoy me
entrego a ti porque ya sé que se siente vivirlas, me entrego a ti para que me
enseñes a vivir más fácilmente, para que me enseñes a que la vida sea bonita
conmigo, para que yo no renuncie a mis sueños si en el proceso de la vida han
encontrado personas difíciles. Hoy les ayudamos igualmente, para que
salgan de esos extremos de la vida, donde sienten que tienen que sacrificarse
para que alguien esté bien. Lo que saca
hijos adelante, proyectos adelante, no es su sacrificio, sino, su amor y hoy al
renunciar al sacrificio como una manera de logarlo todo o de acercarse a Dios,
para sentir que esa es la manera como puede realmente valer la pena la vida, es
conquistar y llenar un espacio tranquilo, donde esa renuncia a todo lo que les
hace sufrir, no es renunciar a la vida, sino es renunciar a la manera como han
sentido que tiene que ser.
Hoy los sanamos para que todos esos procesos del pasado se recuperen,
para que todas esas energías que han estado funcionando en contra de otras
personas, para que los enemigos gratuitos se vayan y para que ustedes se eleven
en una energía nueva, en la cual se declaran actores de paz, en la cual se
declaran personas buenas, pero no tontas, en la cual se declaran como personas
que trabajan para ayudar, pero que también permiten que la ayuda llegue, para
que su proceso sea más sencillo y más fácil, en las manos de hermanos y
hermanas de la tierra, que también Dios toca el corazón para hacer su proceso
más fácil.
Hoy los acompañamos para que entre esa humildad en el corazón para dar,
esa humildad en el corazón para recibir, esa conexión amorosa, de esa energía
entre el dar y el recibir, como una respuesta donde están en una conexión
bonita de entrega, donde están en una conexión bonita con disfrutar la vida y
donde están dispuestos a comprender rápidamente las cosas difíciles para no
seguir magnificándose en ellos. Es el
momento de dejar a un lado las frases o las palabras nunca o siempre, en forma
negativa; hoy cualquier cosa que hayan vivido en forma dolorosa ya pasó y si
han quedado secuelas y si han quedado eventos que siguen repitiéndose continuamente,
hoy también venimos a sanar su herida.
Hoy bendecimos el agua, hoy bendecimos los alimentos que van a tomar; hoy
los envuelvo en mi manto sagrado, para que tengan un buen sueño, un buen
descanso, pero especialmente para que recuerden, que no están solitos y que en
este acompañamiento, estamos facilitando su camino para atreverse a ser felices,
atreverse a funcionar de una manera donde disfruten la vida, a pesar de todo lo
malo que haya pasado en el pasado o todo lo malo que puede pasar hoy, tiene una
energía que puede robarles la alegría del existir.
Reciban todos ustedes mis hijos de mi alma, mi bendición y la de Dios Padre
Todopoderoso, con todo mi amor, yo soy María Virgen, muy buenas noches.
Jesús de
Nazaret
Buenas noches
hermanos, en la gracia de mi Padre, Jesús de Nazareth.
Encontrando el valor
de la verdad, de encontrar internamente su verdad sobre lo que, los hace sentir
mal, pero no en un acto recriminatorio, encontrando en esa verdad también su
propio valor sobre lo que han vivido, encontrando un proceso de recuperación y
de sanación para que no sigan viviendo en esa postura de volver la vida un
infierno y de sentir que todo es una razón para sufrir.
Cuando renuncian a
sufrir como se los decía ahorita mi Madre, paran de que los eventos se repitan,
porque ustedes están cambiando, porque están viendo que es lo que hubo de
positivo de esto, que me enseñó, qué hubo de negativo, para poder sentir que me
estoy transformando y estoy cambiando pero no en una prueba a mí, no en una
prueba al cielo, sino en una manera diferente donde estoy encontrando sosiego,
donde estoy encontrando paz, donde estoy encontrando tranquilidad y donde estoy
viendo en lo que Dios me ha dado bendiciones, para sentir que ellas tienen una
respuesta importante, sobre los regalos que Dios me da y que no termino de
sentir que los puedo disfrutar, porque siempre estoy mirando alrededor cuantas
cosas me faltan o cuántas cosas no tengo.
Afortunadamente
hermanos, la vida siempre está en construcción y siempre va a haber algo que
pueden mejorar, siempre va a haber algo que puede mostrarse diferente, pero
también vayan a su ser profundo, para darse cuenta de cuántas veces ustedes se
han sentido a prueba, de cuántas veces ustedes se han descalificado, de cuántas
veces han sentido que mejor sería no vivir y no estar aquí, cuántas veces han
sentido que las motivaciones para la vida está en el sacrificio por alguien más
que aman y no en el proceso amoroso personal de estoy viviendo por mí y me
siento feliz de ser la persona que soy,
Ahora para que todas
esas promesas de ese futuro que ustedes tanto quieren se manifieste, es
necesario tener un puente y tejer un puente desde el proceso de la gratitud,
desde el proceso de reconocer lo bonito de la vida, desde el proceso de
reconocer que no llegamos a ustedes con una actitud soberbia o con una actitud
impositiva o con una actitud de doblegación, porque Dios no necesita
doblegarlos, porque Dios nunca espera que ustedes le den las gracias como una
manera de premiarlos y que si no lo hacen todo los va a castigar, porque Dios
les ha dado y les seguirá dando tantas cosas en la vida, que nunca van a tener
con qué pagarlas, pero que por supuesto tampoco Dios las cobrará, porque la
vida es este regalo precioso, que hoy está teniendo una nueva conexión para
ustedes y que se está manifestando en dejarse querer, en dejarse amar; ya no
rechacen el amor como vaya a llegar, no se trata de aceptar el amor en
condiciones que puedan ser, dolorosas para ustedes, pero si se trata de
permitir, que ese amor represente el reconocimiento la valoración y que salgan
de esa sensación de sentir que frente a esas personas que vienen a entregarle
su amor, ustedes están a prueba o son personas que les van a cortar las alas o
son personas que los van a traicionar, porque cuando sienten la desconfianza,
siempre hay un dolor en su corazón y una sensación de que esa persona me va a
traicionar a la entrada, a la mitad o a la salida y si eso ya pasó y si eso ya
sucedió, pueden parar en el camino para decir “Ya sé que se siente la
traición, ya aprendí de ella, ya sé lo duro que se siente, porque yo también
puedo traicionar, porque yo también puedo estar en el otro lado de la balanza,
porque yo no sé si en otra vida yo fui un ser traicionero y como he estado en
la dualidad hoy puedo sentir que de ella he aprendido, para que eso ya no se
prolongue en mi vida porque ya lo comprendí, ya lo perdoné, ya lo superé y
ahora me permito ser leal a mi verdad, me permito sentir que voy a actuar de
una manera en la que yo de ahora en adelante me ponga la camiseta, me la ponga
por Colombia, me la ponga por estar aquí, me la ponga por, yo amo la vida y yo
poder sentir que al estar con esa camiseta puesta, estaré ya haciendo mi
proceso de disfrutar la vida”, así los demás vivan un infierno o así las
otras personas no quieran, porque cuando ustedes se ponen esa camiseta y
deciden disfrutar la vida, deciden ver todo lo bonito que la vida tiene,
deciden llenarse de gratitud sobre lo bueno, ya no importa qué está pasando mal
afuera, ya no estarán viviendo las frustraciones de otros, estarán enviando luz
a esas personas, para que esas personas también encuentren un sentido de vida.
Ahora perdonen el
sentir que cualquier cosa mala que les pase es una agresión de Dios, que todas
las cosas que les pasa, es porque Dios los tiene a prueba, que todas las cosas
que les pasas porque ustedes no son buenas personas o de alguna manera porque
están salados o de alguna forma porque se supone que a eso fue lo que vinieron
porque muchas veces les dijeron, que vinieron a sufrir y de esa no se salvan;
ahora si ustedes ven gente que viven bien, si ustedes ven gente que encontraron
el amor de pareja, si ustedes ven personas que tienen buenos trabajos, si
ustedes ven personas económicamente prósperas, Dios no les está mostrando esto
para cachetearlos y decirles ese hijo esa hija sí se merece eso de ustedes no,
Dios se los está mostrando para que ustedes vean que eso existe, que eso es
posible y que ustedes también lo tomen en su vida y puedan sentir, que eso que
señalan y ven que les está haciendo vibrar y que pueden visualizar, que pueden
imaginar o que pueden ver como una realidad en la vida de otros, al decirle a
Dios, Yo quiero lo mismo Señor, constrúyelo para mí, hazlo una realidad para
mí, lo que van a ver es que eso, estará dándose en su vida y si ya están
viviendo cosas buenas y si ustedes son esas personas bendecidas, no vibren en
la envidia; cuando dejan de vibrar en la envidia porque ustedes tienen y los
otros no o porque los demás no tienen y ustedes sí o al revés, pues pueden
parar y decir yo, sí tengo, estoy entendiendo que Dios me da en abundancia y
puedo decirle a esa persona yo lo tengo y Dios también te lo puede dar para ti
y por eso, eso hará que ustedes ya no estén buscando enemigos en toda parte,
que ya no estén llegando personas para quitarle su felicidad, para quitarle su
pareja, para quitarles la plata, para quitarles el trabajo, para quitarles su
paz, robarles su tranquilidad, porque cuando ponen a Dios como custodio y saben
que no necesitan vivir en una pelea continua con sus hermanos y no quieren
conectar con el dolor de ellos o sentir que ustedes son sus enemigos o ellos de
ustedes, bajar esta guardia para vivir tranquilos y decidir convivir con lo
mejor de los seres humanos y dar lo mejor, también hará que personas que no
tengan esa disposición se alejen de ustedes y créanme hermanos que así una
persona quisiera en un momento hacerles daño, quisiera en un momento quitarles
las cosas, robarlos, quisieran en un momento, enfocar toda su energía negativa
frente a ustedes, no podrían hacerlo, porque están custodiados, porque están
protegidos, e incluso esas personas en algún momento, sentirán el desgano de
que a esta persona no le importa que yo la odie, esta persona no está vibrando
conmigo en un resentimiento y más bien me voy a encontrar alguien con quien
engancharme, con quién pelear, porque en esa persona, yo ya no encuentro una
pelea, ni encuentro un enemigo; por eso cuando le dices a esa persona, yo te
deseo lo mejor, cuando le dices a esa persona, espero que progreses, espero que
te vaya bien y no lo haces en sarcasmo, sino realmente en una honestidad del
corazón, puedes sentir que esa persona estará en su rumbo, pero también podrás
tener la claridad, de que todo eso bonito también viene para ti, no solamente
por cuenta de una energía recíproca, sino también, de la decisión que han
tomado, de poder recibir esas bendiciones, de que si ustedes hacen y los demás
no hacen, de si ustedes ejecutan las cosas, con una condición profunda, extrema,
incluso de sobrecargo, hoy pueden decir, Yo ya he probado mi punto y ya
puedo empezar a hacer cambios, porque ya me di cuenta que no puedo seguir pujando
hacia la justicia o hacia la injusticia, sino que ahora voy a jugar mi juego y
así sea justo o no, voy a ser feliz, así sea justo o no voy a traer el amor a
mi vida y le voy a dejar a Dios que me lo traiga, así sea justo o no, yo voy a
tener el mejor empleo, yo voy a tener la mejor pareja, yo voy a tener las
mejores condiciones de vida, porque sé que Dios es abundancia y si Dios me da
cosas buenas a mí, no será porque se las quita a otros y no será en una ley
compensatoria, donde incluso Dios me dé una cosa y me quite otra, porque puedo
tener una vida completa y tranquila y es a lo que también los estamos
llevando.
Bendecimos todo su
ser hermanos y los comprendemos y nunca queremos que sientan, que nuestras
apreciaciones buscan una crítica ustedes, que nuestras apreciaciones buscan
liberar esa oscuridad que han estado guardando, alejar esos espíritus oscuros
que los han doblegado para llevarlos a vibrar alto y que sientan nuestra
presencia no solamente para sentir paz mientras oran, sino para ver
manifestadas bendiciones en su vida y verlas como una realidad y es el
acompañamiento divino.
Muy buenas noches
queridos hermanos, con ustedes en la gracia de mi Padre, yo soy Jesús de Nazareth,
muy buenas noches.
Meditación de Liú
Muy buenas noches, yo soy Liú. Vamos a poner en nuestra pantalla mental los recuerdos más bonitos que tenemos de la vida; ponemos imágenes, ponemos personas, eventos, situaciones, que empiezan a sacar una sonrisa en nuestros labios, que empiezan a producir químicos en nuestro cuerpo, de relajación, de alegría, que empiezan a dejarnos ver que esos eventos, esas situaciones bonitas, las hemos pasado, pueden volver a suceder, se pueden manifestar de nueva manera en nuestra vida y que esa misma energía empieza a decirles una frase y es que todo no está tan mal, que todo no se va a poner peor, empiezan a sentir que a través del chakra de sus pies, de sus chacras raíz, se va disolviendo todos los procesos de pensamiento dolorosos, autocríticos, obsesivos, todos los procesos de pensamiento difícil, empiezan a sentir como toda esa oscuridad que ha navegado de ustedes desde el pasado, toda esa energía de sentirse como las víctimas o de sentirse culpables y sentirse como victimarios, se están disolviendo para aceptar el pasado, pero también para sentir que todas esas cargas que vienen del pasado frente a lo que ha pasado ya no las van a llevar dentro de ustedes porque están dejando salir la rabia, el miedo, la tristeza, el abandono, la impotencia, la injusticia, la desilusión, el desamor, todas esas energías pesadas que han estado moviéndose como una bola que sube y baja en su estómago, como algo que no les permite deglutar la vida, que no les permite comer tranquilamente, que los lleva a sentir siempre una culpa de ver, de existir, que les hace sentir que ustedes están en un continuo conflicto con lo que comen, con lo que hacen, con lo que piensan, se van disolviendo los conflictos sobre su pensar, están reconociendo que su verdad ha ido pasando y creciendo con el paso de los años, que van a seguir asumiendo verdades diferentes, pero que van a darle valor a las verdades que fueron importantes en un momento, pero que en un momento también, se evolucionaron y fueron conquistadas por verdades nuevas, respetan esas verdades, respetan la verdad del niño, la verdad del joven, la verdad del adulto, para entrar en paz con todo lo que fueron, con todo lo que son, con todo lo que serán, para declararse como personas llenas de amor, para reconocerse como personas que han sido valientes y que a pesar de que la vida les ha suministrado todas las razones para renunciar aún siguen ahí, que han tomado riesgos porque la mejor forma de no equivocarse es no hacer y no hacer es no vivir y que la vida se vuelva una cadena de frustraciones; la madre tierra se lleva las enfermedades, se lleva las conexiones con el dolor, con el sufrimiento, con el estrés que tienen en los hombros, con la preocupación del futuro, con el peso en la espalda de lo que no pueden cambiar, con la sensación de indisposición continua y de sentir un miedo a perderlo todo, el miedo a perder el techo, el miedo a perder la familia, el miedo a perder el trabajo, el miedo a no tener lo suficiente para pagar, para responder, esa sensación de que todo va a ser peor en el futuro y que pasan los días y sienten que nada es mejor, para renunciar al agobio del futuro, para declarar en el presente, para lo que están preparados, para sentir que pueden hacer su declaratoria sincera de su verdad sobre lo que quieren hacer y no solo en lo que se imponen o el mundo les impone o les hace sentir que Dios les impone. Llevan sus manitas enfrente en actitud de oración, para llenarse de una energía de luz, el Espíritu Santo desciende y toda la conexión con el Yo superior, con los maestros de vida para envolverlos en luz violeta transmutadora, para conectarlos con la paz, con la confianza, con el acompañamiento de los maestros espirituales como una hermandad, pero también del acompañamiento de las personas, como una hermandad amorosa para crecer y funcionar como hermanos. Les dejo mi mejor energía, me llevo la de ustedes, yo soy Liú.
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