Seguidores

REDES SOCIALES

Sígueme en Instagram Sígueme en YouTube Sígueme en nuestro Blog Sígueme en Facebook Sígueme en Linkedin

lunes, 3 de agosto de 2026

 Rosario 30 de julio del 2026

María Virgen

Mis hijitos y mis hijitas muy buenas noches, soy María virgen madre de Dios y madre vuestra reciban mis niños mi bendición y la de Dios padre todopoderoso, la bendición de sus proyectos, de sus hogares, de sus familias, en el nombre del Padre, del Hijo, del Espíritu Santo, amén.  

Entre más complejos mis hijos sean los retos que han traído a la vida, más necesitan de acompañamiento, es difícil poder pensar que ustedes puedan hacerlo todo solitos y parte del proceso como una regla natural de la vida, es sentir que estamos para ustedes, para guiarlos, para ayudarles a que tengan ese esa tranquilidad espiritual, para que puedan pasar rápidamente la página y puedan comprender esas experiencias difíciles como cosas que los han fortalecido, pero que también han elegido desde el proceso de su evolución para saber qué se siente.

Los ayudamos a que igualmente lleguen personas bonitas a hacerles fácil ese camino de esos retos difíciles por los que están pasando, les traeremos siempre el amor de Dios, a través de unas manos amorosas que los cuidarán, a través de personas que llegarán con una palabra, a partir de seres humanos que traerán a su vida una ilusión nueva para seguir.  

Los acompaño con mi manto sagrado para que lo porten en esos momentos difíciles y sientan mi presencia de madre, que los comprendemos pero que también les ayudamos a que puedan comprender lo que está pasando y que, bajo esta intercesión de Dios, la comprensión los lleve a recuperar la paz, la tranquilidad, los lleve de nuevo a sentirse tranquilos y a permitirse soñar con cosas nuevas, para que todo esto se manifieste en el amor de Dios.  

Vengo a protegerlos igualmente junto a toda la corte de arcángeles, de las experiencias más duras de la vida, a que sientan que pueden superar el miedo sabiendo que estamos para ustedes y les ayudamos a que sea la fuerza del amor la que cambia las cosas; mandarle amor a las personas por las que están sufriendo, mandarle amor a las personas que no han sido buenas con ustedes, que han tenido diferencias, es algo que al comienzo parece difícil, amar a tu enemigo, pero que trae la postura también de sentir, que tienes en tu corazón la disponibilidad de mandar lo mejor de ti para que entren en armonía con esas personas.  Hoy bendigo el agua, bendigo los alimentos que consumirán en esta noche, bendigo su vida, bendigo su dormir y les ayudamos a que esta noche esté llena de milagros, de bendiciones y se levanten en la mañana con la conciencia de que pueden ser felices, de que merecen todo lo lindo que les pueda pasar, de que también los cambios que han estado esperando durante mucho tiempo están ya materializándose y viéndolo como parte de la ley de abundancia de Dios.  

Reciban mis niños y mis niñas de mi corazón, mi bendición y la de Dios Padre Todopoderoso, con todo mi amor y mi compañía incondicional, yo soy María Virgen.

 

Jesús de Nazaret

Buenas noches hermanos en la gracia de mi Padre, Jesús de Nazaret. 

Venimos a ayudarlos como lo hemos hablado en otros momentos, en esta construcción de la voluntad, del carácter, de enfocarse en lo bueno de la vida, de permitirse dejar atrás el pasado difícil y establecer esa postura personal de gozar esta existencia, esta postura personal, que debe tener en ustedes la influencia del cielo, para que ya nunca más estén peleando con la oscuridad, para que también esas fuerzas que pueden llegar de manera difícil de la gente que no los quiere, las personas que muestran su peor cara, no los toque y tengan la protección que requiere.  

Les ayudo a que puedan también reconciliarse y aunque entendemos que, en su proceso de vida, tener diferencias con el cielo, a veces sentir que los tiempos de Dios no son los tiempos de ustedes, a veces sentir que Dios los tiene a prueba, será algo que necesitan perdonar y sanar frente a nosotros, para sentir que nuestra labor puede ser más eficiente frente a ustedes.  Los ayudamos a que puedan pasar esas noches oscuras y darle esa vuelta a la página para volver a sentirse acompañados, para también poder sentir que se abren caminos y puertas diferentes para sentir amorosamente que estamos generando en ustedes la sanación que requieren y les estamos regalando también la vida; nunca deben olvidar que la vida es este regalo de Dios y que su responsabilidad como hijos de Dios, es disfrutarla, es hacer la vida buena para ustedes cada día, disfrutar las pequeñas cosas y las grandes cosas de la vida y también su responsabilidad a través de sus labores, de sus presencias importantes en su familia, en sus trabajos; hacer de este mundo algo mejor para tantas personas que lo requieren.  

A veces, tendrán grandes misiones para ayudar a las personas de formas que serán demandantes para ustedes y que tendrán un poco de ese agotamiento, pero la fuerza del amor hará, que ese acompañamiento no termine cansándolos, que ese acompañamiento no los afecte en su salud y puedan sentir que Dios les da la fuerza y la vitalidad para que esos retos de acompañamiento que están haciendo para los que están en condiciones vulnerables, no afecten su propia salud, no afecten su propia paz, su propia tranquilidad y su propia alegría de la vida.  

Oro por ustedes hermanos, para que cada día, esta vida tenga claridad para ustedes, pero también oro para que puedan crear a la imagen y semejanza de Dios, sabiendo que ya han creado cosas que han sido retos difíciles, que ya han creado experiencias maravillosas y que ahora la puerta está abierta hacia los milagros, hacia que la vida les dé el bienestar en cada una de sus áreas, a que estos eventos que se han quedado esperando durante un buen tiempo y no se han materializado, empiecen a ser una realidad de su vida y confíen en que si ya están pasando esas cosas que tanto le pidieron a Dios, ustedes las disfruten, ustedes las asimilen, ustedes las agradezcan y puedan sentir que Dios, sí concede esos milagros en la evidencia, de que Él es dueño del mundo material.  

Dejen de pensar hermanos, que Dios está muy lejos de aquí, porque Dios es la esencia de sus cuerpos, de su vida, de esta tierra y no hay una forma de separarse de Dios, no hay una forma en que Dios los abandone, porque Dios está en ustedes y ustedes están en él; ahora cada vez que entren en preocupación, que entren en agobio, en desesperanza, respiren profundo y digan Señor en ti confío.  

Hoy venimos a hablarles puntualmente de aquellos aspectos que nos tienen preocupados y si en ese proceso alguien debe irse de su vida porque los agobia, si en ese proceso va a llegar alguien nuevo como parte también de la ilusión de ustedes, para sentirse acompañados, bienvenidos sean los que tienen que llegar y bien idos sean, los que se tienen que ir.  Ahora, el amor en una dimensión más alta, hará que aquellas personas que están lejos de ustedes no se pierdan y no pierdan esa conexión  amorosa, para que puedan estar con ustedes, de la manera bonita como ustedes lo necesitan, porque pedir trabajos para sufrir, pedir parejas para sufrir, pedir hijos para sufrir, pues sobra tiempo para hacerlo; así que lo que pidan, pídanlo para gozárselo, pídanlo para bendecirlo, pídalo para llenarse de gratitud, de explorarlo y créanme que si tienen una actitud amorosa, que si tienen una bonita actitud para empezar de nuevo y para gozarse eso que está llegando, será más fácil su vida, porque ya no estarán enfocados en todo lo que está mal, ya no estarán enfocados en quién los odie, ya no le estarán dando poder a otras personas para que vengan y dañen su vida porque hoy están vibrando alto y están pidiendo acompañamiento para que la protección esté frente a todos y todo lo que está vibrando bajo en sus vidas.  

Con todo mi amor hermanos, en la gracia de mi Padre, Jesús de Nazaret, muy buenas noches.

 

Meditación de Liú

Muy buenas noches, yo soy Liú.  

Vamos a trabajar sobre su cuerpo, vamos a permitir que ese cuerpo que ha estado cargando tantos pensamientos, todo ese trabajo mental que han estado haciendo, empiece a llevar a su cuerpo, mucho más relajación, que pueda haber un poco de ese silencio mental y por eso hoy vamos a arrancar haciendo un masaje en la cabeza, limpiando de la frente y de la cara, ese exceso de pensamientos, llevando sus manitas entrelazadas hacia atrás, moviéndose lentamente izquierda y derecha, mientras toman ese aire divino, ese prana, ese chi, esa energía profunda, acompaña lentamente el movimiento de su cabecita adelante y atrás, mientras respiran profundo, estiran sus brazos a los lados,  ahora hacia arriba, le entregan empujando hacia el cielo las manos, a la divinidad todo lo que los tiene preocupados, se expanden en su aura, en su energía, llevando por los lados las manos hacia abajo y con esas manos hacia la madre tierra, van a permitir que sus chakras raíces, que están en su sexo, a la altura de su sexo, en las plantas de sus pies, que recorren sus piernas, se lleven todo ese cansancio, todo ese agotamiento, se lleva la madre tierra la angustia, la impotencia, la rabia, el peso del pasado, el peso de la preocupación del futuro.

Llevan sus cabecitas adelante, girando la cabeza en círculo a la derecha, para permitir que la madre tierra siga limpiando esos pensamientos atropellados, se va yendo ese cansancio del cuerpo, ese agotamiento, para prepararse para dormir bien; ahora por izquierda mueven su cabecita y van imaginándose como el agua, ese frío de la noche, esa agua que está en la humedad de la noche, no importa si es clima caliente o frío, miran al frente, va humedeciendo su cuerpo, va permitiendo que el agua se filtre, se limpian a partir de los filtros de sus cuerpos las enfermedades autoinmunes, se filtran entregando a la madre tierra, todos los procesos de desbalance, todas las afectaciones que tienen emocionales que los han llevado a diferentes tipos de dolencias; con cada respiración están recibiendo el aliento divino, para llevar ese aire puro, ese aire sanador a esas zonas profundas y distales de su cuerpo; se purifica su sangre, cada uno de los aparatos de su cuerpo empiezan a funcionar con vitalidad, los elementos de la madre tierra y sus elementales empiezan a ser la energía dentro y fuera de ustedes, para sanar cada uno de sus cuerpos, su cuerpo físico, su cuerpo emocional, mental y espiritual, el aire, el agua, el fuego, la tierra y los metales, hacen el proceso de armonización biológica en su cuerpo, al tiempo que permite que toda esa energía fluya en bienestar. 

Cada vez más, sienten como ese peso del cuello, de la espalda, de todo esto que han estado cargando en su espalda, en su cuello, de todo aquello que ha significado un dolor, un trauma en cada zona de su cuerpo, se va yendo; le entregan a la madre tierra justo esas afectaciones crónicas, eso que los ha tenido en vilo, que los ha tenido en exámenes, que los tiene hoy tomando medicaciones extremas, que los ha llevado a enfermar como lo han hecho, para empezar a declararse sanos.  Llevan sus manitas enfrente en actitud de oración, para fijar los beneficios del ejercicio que han hecho, para seguirlo potencializando, con el paso de los días, dejan a la corte celestial médica, un vaso con agua antes de dormir, a la armonización que él va a adquirir mientras ustedes duermen y su espíritu viaja, para repararse, para levantarse vitales, para levantarse en la mañana y tomarse ese vaso con agua bendita y empezar a sentirse renovados y conectados con la existencia.

Les dejo mi mejor energía y me llevo la de ustedes, yo soy Liú. 

 

 Rosario 23 de julio del 2026

María Virgen

Mis hijitos y mis hijitas muy buenas noches, soy María Virgen, Madre de Dios y madre vuestra; reciban todos ustedes mis hijos presentes en este espacio y en la distancia, mi bendición y la de Dios Padre Todopoderoso, la bendición de sus proyectos, de sus hogares, de sus familias, en el nombre del Padre, del Hijo, del Espíritu Santo, amén.  

Sabemos mis hijos que hay cosas puntuales que han estado pidiendo y que no han estado sucediendo todavía en sus vidas, pero lo que se ha estado pasando, es que tal vez sin darse cuenta ustedes están transformando, han habido bendiciones en su entorno que están haciendo que las bases del dolor y del sufrimiento que tenían prefabricado en su vida se está yendo para darle paso a una vida más tranquila, más amorosa, con bendiciones y con oportunidades en su camino; la transformación interna mis hijos sobre la estructura de su vida es muy importante, porque empiezan a ver que todo se hace más tranquilo en su vida y si la queja es que no está pasando absolutamente nada, agradézcanle a Dios que tampoco están pasando cosas malas; se han acostumbrado a vivir de problema en problema, de enemigo en enemigo, de dificultad en dificultad, creyendo que esa es la voluntad de Dios como si Él les diera cosas que ustedes no piden y no quieren, como si Él quisiera torturarlos, como si de alguna manera estuvieran hechos para vivir en este mundo; pero ustedes están aprendiendo que hay caminos diferentes, que la vida puede ser más armoniosa, más fácil y más bonita, entendiendo que pueden recibir el apoyo que requieren, pero que también deben reconocer el apoyo que ya han tenido, no como una atadura, sino como una oportunidad de darse cuenta que la hermandad siempre ha estado a su disposición, que la hermandad también espiritual los acompaña, para quitarles esos malos pensamientos, para quitarles esa visión de ver siempre hacia el lado oscuro olvidando la luz y olvidando todas las cosas buenas y bonitas que Dios tiene para ustedes y que están viviendo, pero que pierden valor y reconocimiento al estar pensando en todo lo que les falta.

Los ayudamos a que desde esa energía del reconocimiento de lo que han hecho en cada una de sus etapas como algo valiente, como algo en lo que ustedes han podido demostrar de lo que son capaces, hoy puedan avanzar en su vida sintiendo que acostumbrarse a que la vida sea bonita con ustedes, que cerrar los ciclos dolorosos de lo que han vivido para volver a empezar, también es el regalo de dejar atrás todo lo que no pueden cambiar y todo lo que fue constructivo en su vida.

Hoy los acompañamos mis hijos, para que se sientan sanos, para que reconozcan el bienestar en todas las áreas de su existir y para que puedan abrirles la puerta también a todo lo bonito, porque hoy están diciendo “Renuncio a ser la víctima, renuncio a ser el victimario, renuncio a que todo en la vida me toque de forma difícil, renuncio al miedo que me da tener y ser feliz, renuncio a todo lo que me lleva a bloquearme y a jugar en mi contra, sintiendo que esa es la voluntad de Dios, renuncio a los malos hábitos, a todas las cosas que sé que me hacen daño y que ahora más que nunca necesito que Dios los aleje de mi vida y me dé la fuerza de voluntad para decirle no a lo que me hace daño”.  

Cuando ustedes le ofrecen a Dios una transformación en un área débil de su vida, verlo como algo que Dios no obliga, sino como algo que los libera a ustedes, también en la transformación para sentir que pueden encontrar tranquilidad en su vida en aspectos y formas diferentes a las que han vivido hasta ahora.  Hoy intercedo por ustedes envolviéndolos en mi manto sagrado, para que esa transformación se dé prontamente en su existir, para que internamente empiecen a sentirse tranquilos, para que internamente sientan todo lo bonito que tienen para vivir y puedan sentir que todos esos procesos que han querido mantener vivos como un recordatorio de todo lo que sufrieron o como un recordatorio de que no van a hacer nada malo en el futuro, será la respuesta para también decir Padre, tú serás mi recordatorio y mi libro de vida es el recordatorio de saber que tú estás en todo lo vivido y que puedo elegir cualquier camino porque todos los caminos conducen a ti, pero que yo ya no tenga que repetir esas historias difíciles y dolorosas que he pasado, ni que le he hecho pasar también a otras personas.  

Los acompaño, los envuelvo para bendecir también el agua, para bendecir los alimentos, para bendecir cada uno de sus procesos de vida, para que puedan aprender a vivir con ustedes mismos en armonía y de esa manera puedan empezar a vivir con su entorno.  

Reciban mis hijos de mi alma, mi bendición y la de Dios Padre Todopoderoso, con todo mi amor, yo soy María Virgen, muy buenas noches mis hijos, hasta siempre.

 

Jesús de Nazaret

Buenas noches hermanos, en la gracia de mi Padre, Jesús de Nazaret.  

Bueno, acompañándolos en estos cambios que están generando internos, en esta reconciliación que están haciendo con la vida, en esta oportunidad de ver todo lo bonito como lo decía ahorita mi Madre, que se va eclipsando en medio de las deudas, de todas las cosas que les preocupan, venimos a que todo aquello que les hace sentir mal, ustedes lo afronten sintiendo que se están manifestando los cambios en esa evidencia bajo la cual Dios habla y que ustedes le puedan decir a Dios, en esta espera que yo siento que estoy teniendo en la vida, sobre lo que no se está manifestando, dame paz, dame tranquilidad, dame comprensión y dame los argumentos suficientes para sentir que tú me estás ayudando a construir una vida mejor para mí y como lo decía ahorita mi Señora del cielo, es una transformación personal, que también transforma quienes les rodean.   

A veces ayudar al prójimo es, primero me acomodo yo y me ayudo yo y lo han visto que uno de los elementos importantes que se dice cuando ustedes viajan en un avión es, primero acomódense ustedes la mascarilla en caso de emergencia y después le acomoda la mascarilla a su compañero de al lado y eso es una prueba clara, en que no pueden ayudar a alguien si ustedes están agobiados, ahogados o al borde de la propia muerte; es importante que ustedes se aseguren de su propio bienestar y que ustedes renuncien a estar mal con la convicción de que eso le va a ayudar a alguien; es el momento de que ustedes empiecen a buscar por amor a ustedes mismos, una vida más tranquila, por amor a ustedes mismos el bienestar que quieren, porque una de las cosas que está haciendo resistencia al cambio que tanto esperan, es que ustedes esperan acomodar a todo el mundo para que después ustedes se acomoden, esperan que ese sufrimiento que ustedes creen que es agradable a Dios, sea lo que vaya a ser el cambio y créanme que así le hagan ese acuerdo al Padre y le digan mire yo renuncio a lo que a mí me va a hacer bien con tal de que le ayudes a esa persona, tenemos que contar, con que esa persona quiera lo mismo y a veces ustedes miran en sus cuadros familiares que ninguno es feliz y ninguno está bien, porque todos están metidos en el sacrificio y convencidos que su propio sufrimiento le va a servir al otro, creyendo que Dios le va a embutir a la persona, lo que ustedes pidan a la brava y eso no va a pasar de esa manera.  

Hoy oramos para que cada uno de ustedes se haga responsable, más no culpable de su propia vida, intercedemos para que la luz del Espíritu Santo, empiece a llenar su ser en sabiduría y que puedan ver cada experiencia del libro de su vida como algo no de lo cual sentirse apelados o avergonzados, sino cada una de las cosas que está pasando en su vida y ha sucedido como algo que debe tener todo el respeto de ustedes, porque de nosotros lo tienen totalmente; sabemos hasta el último pensamiento que ustedes llevan encima y quién no, sino Dios, que es el hacedor que con ustedes hace la vida de la manera como ustedes la piden o tan fácil o tan difícil como ustedes creen que lo merecen o creen que tiene que ser, porque recuerden que lo que les hemos enseñado es que Dios nos juzga y que el Padre sabe que todos los caminos conducen a Él, pero que cada persona puede elegir, si ese camino va a estar lleno de piedras, si ese camino va a estar lleno de dificultades y de enemigos o si ya se cansó de eso y quiere que el camino sea nuevo y sea diferente en la construcción de su vida.

Hoy hermanos, tenemos el primer día del mejor día de su vida, el primer día de las transformaciones que ustedes requieren, para que su vida esté llena de luz y de alegría de vivir, hoy venimos a sanar sus heridas, de todo lo que hasta ahora no han podido trabajar solos, de todo lo que los lleva a sentirse siempre ubicados en el dolor de lo que vivieron y que no les permite superarlo y dejar ir, porque quienes se fueron de su vida, quienes no lograron un acuerdo con ustedes, quienes llegaron a ustedes a martirizarlos y fueron maestros por dolor en su vida, están hoy bajo el amparo del Padre y será la libertad del Padre, la potestad del Padre y el proceso evolutivo de esa persona, el que hará que Dios se encargue de lo que ustedes no pueden hacer. La venganza mis queridos hermanos, llena y llena en el corto plazo, la justicia llena mucho más, porque sientes que Dios te repara, pero el perdón te lleva a la superación hermano, de todo lo que aún sigue siendo insuficiente y sigue siendo insuperable, porque Dios te puede ayudar a que en su justicia divina pueda haber un proceso donde es espíritu decida, hacerse daño a sí mismo a partir de la conciencia del dolor que le generó a alguien más; pueden sentir que en ese proceso también la justicia llegará, como una manera de refrescarlos a ustedes y repararlos también como víctimas, pero realmente lo que los llevará en un momento estar totalmente libres de ese juego de víctima y de victimario del dolor que eso representa, será queridos hermanos sentir que lo que pasó lo pueden perdonar, que ya no duele más, que ya no hay más un sufrimiento, porque el mejor regalo que se pueden hacer ustedes para liberarse el pasado sufrido, del dolor y el sufrimiento de quienes les hicieron daño y quienes fallaron con ustedes, es dejarlos ir, dejarlos ir en paz, dejarlos ir en tranquilidad y que ustedes sigan su propio camino sin una herida en su corazón.  

Los acompaño, para que puedan también tener tranquilidad respecto al manejo de la tierra, Dios queridos hermanos, no ha perdido la potestad del mundo y aunque todavía ustedes puedan sentir la angustia de que el ser humano tenga un poder superior, créanme que no llega ese poder al punto de destruir este mundo y de llevarlos como raza a la destrucción y aunque ustedes puedan tener queridos hermanos una muy mala opinión de ustedes como humanos, créanme que son de lo mejorcito de muchas razas que han pasado por este mundo, porque tienen la magia del amor y la magia, de algo más allá, de lo que pueda tener como poder una mente y un espíritu poderoso y Dios siempre lo ve en ustedes como raza humana.  Dios los bendiga mis hermanos en la gracia de mi Padre para bendecirlos y acompañar su camino, yo soy Jesús de Nazaret y por supuesto que los alimentos, que el agua, que el aire, que el fuego, que sus símbolos de conexión con nosotros, están totalmente bendecidos.  

Muy buenas noches, en el nombre del Padre, del Hijo, del Espíritu Santo, amén.

 

Meditación de Liú

Muy buenas noches, yo soy Liú, vamos a respirar y a permitir una forma diferente de oración, de conexión, a partir de sus procesos de sentirse liberados, empiezan a subir sus hombros, a bajarlos lentamente, llevan su cabecita a un lado, llevan su cabecita al otro, llevan su cabecita adelante y atrás, respirando profundo para llevar ese aire, ese prana, ese chi, esa energía vital, a las zonas más profundas; giramos la cabeza en círculo a la derecha, para seguir oxigenando su cuerpo, para hacer esa conexión mágica de su cuerpo físico, empezamos a llevar esta energía desde su cuerpo etéreo que la fotocopia, giramos hacia el otro lado de su cuerpo físico, para permitir la restauración de su salud, para permitir procesos de regeneración, llevábamos los hombros adelante en círculo y permitimos que ese cuerpo mágico etéreo, esté en conexión amorosa con nuestro cuerpo, para que mientras durmamos, mientras respiremos, empecemos a llevar paz, armonía, empecemos a llevar sanidad a nuestro vehículo sagrado que es nuestro cuerpo físico.  

Frotamos las manitos, despejamos la cara, despejamos la cabeza, llevamos ayudados con nuestras manos, la cabeza hacia un lado para limpiar, la cabeza hacia el otro para seguir limpiando, llevamos ese despeje en nuestra pantalla mental de esos pensamientos, de esas creencias diferentes y difíciles de la vida, despejamos nuestra garganta de las palabras ociosas, de las palabras fuertes, más allá de las groserías, que también hay que limpiar, de todo ese proceso de ofensa, de esa creación dura a partir de la palabra, llevamos nuestras manos al pecho, hacemos círculos en nuestro pecho hacia adelante, para limpiar con nuestro padre, con nuestra madre, todo lo que quedó en nuestro corazón, todo lo que en forma negativa nos dolió, con todo lo que no nos alimentó, giramos hacia el otro lado limpiando, para quedarnos con lo bonito de papá, de mamá, para que cualquier herida que haya quedado de niños o de que haya quedado del pasado, cualquier herida que hayamos recibido de papá y de mamá, empiece a limpiarse.  Llevamos nuestras manitas enfrente, en actitud de oración, para fijar, para potencializar los ejercicios que hacemos, llevamos nuestra respiración en profundo, para que lleguen a aquellas zonas donde nos duele, para sanar, para movilizar la energía en nuestro cuerpo físico, para dejar salir las emociones tóxicas, las emociones de baja vibración, que nos llevan a sentirnos caídos, los procesos de pensamiento obsesivos, temerosos, equilibramos nuestra energía para declararnos en el aquí en el ahora, entendiendo que superamos el pasado a partir de la comprensión del pasado como experiencia, dejamos en el futuro, donde corresponde para alinearnos hacia ese futuro predilecto, pero desde una satisfacción de nuestro presente. Les dejo mi mejor energía y me llevo la de ustedes.  

Yo soy Liú, en el nombre del Padre, del Hijo, del Espíritu Santo, amén.

 

Rosario 16 de julio del 2026

María Virgen

Mis hijitos y mis hijitas muy buenas noches, soy María Virgen Madre de Dios y madre vuestra, reciban mis niños, mis hijos amados, mi bendición y la de Dios Padre Todopoderoso, la bendición de sus hogares, de sus familias, de sus proyectos, en el nombre del Padre, del Hijo, del Espíritu Santo, amén.  

Hoy los acompaño mis niños de mi alma, para traerles paz a su corazón, para que en esta intercesión divina envolverse en mi manto sagrado sea, saber que estamos dispuestos y poder hacer esos acuerdos de bendiciones para que ustedes puedan sentirse mejor; los acompañamos para que todas esas fuerzas oscuras que han estado menguando su vida, que han generado un saboteo frente a todo lo que quieren, que los ha llevado a sentirse continuamente ofendidos con Dios o a sentirse cansados de la vida se vayan en este momento para crecer en una alegría natural del bebé.  

Los estamos sanando para que puedan encontrar ese nuevo sentido de la vida, para que renuncien a creer que todo en la vida tiene que ser luchada, que todos los procesos dependen de ustedes, para empezar a conectar amorosamente, con entender que esta vida viene como un regalo desde Dios, que puedan disfrutar el estar aquí, que puedan sentir que estamos con ustedes y que están recibiendo el acompañamiento para que la codependencia no sea aquel acto en el que ustedes se sientan mal por lo que los demás les puedan dar o vivan en la obligación de vivir gratos frente a lo que otros les dan como en una deuda, sino que puedan comprender que Dios moviliza la hermandad a su favor para ayudarles; perdónense por lo duros que son con ustedes mismos, por la manera como se han juzgado, por la manera como se han tratado, por la manera como han sentido continuamente esta distancia de Dios y de su presencia y cómo han querido renunciar a la vida.  

Hoy tienen la oportunidad de sentir, que si la vida sigue siendo vulnerable para ustedes o sus seres amados, a pesar de todas las discrepancias que puedan tener, es porque está ahí la intercesión divina para seguir encontrando procesos amorosos, para seguirles ayudando y que lleguen a su vida las personas adecuadas para hacer ese proceso más amoroso; les ayudamos a que en la reconciliación, ustedes puedan sentir que están hallando paz frente a sus decisiones, que lo están haciendo donde ya no es ir contra la corriente, que ya no es, buscar obligadamente que alguien cambie, que ya no es sentir que tienen que estar a prueba, porque como les he enseñado mis hijos, frente a Dios nunca lo están y frente al amor que les tenemos, no importa cuántas equivocaciones, cuántos errores puedan cometer en la vida, siempre los ayudamos a que puedan aprender de esas experiencias, siempre les hallamos a que saquen el mejor provecho de todo lo sucedido y los llevamos a que esa iluminación entre a su vida para que todas esas conexiones dolorosas y densas, se superen rápidamente y vuelvan a estar en ese estado de tranquilidad y de alegría, vuelvan a sentirse bien, vuelvan a recuperarse y vuelvan a sentir que todo lo que ahora están viviendo es parte de ese regalo y de ese comienzo de una transformación donde todas las cosas hoy tienen un nuevo orden.  

Hoy están diciendo Señor si yo he tenido que aprender de estas cosas duras y si he tenido que vivirlas para saber de lo que soy capaz, hoy me entrego a ti porque ya sé que se siente vivirlas, me entrego a ti para que me enseñes a vivir más fácilmente, para que me enseñes a que la vida sea bonita conmigo, para que yo no renuncie a mis sueños si en el proceso de la vida han encontrado personas difíciles. Hoy les ayudamos igualmente, para que salgan de esos extremos de la vida, donde sienten que tienen que sacrificarse para que alguien esté bien.  Lo que saca hijos adelante, proyectos adelante, no es su sacrificio, sino, su amor y hoy al renunciar al sacrificio como una manera de logarlo todo o de acercarse a Dios, para sentir que esa es la manera como puede realmente valer la pena la vida, es conquistar y llenar un espacio tranquilo, donde esa renuncia a todo lo que les hace sufrir, no es renunciar a la vida, sino es renunciar a la manera como han sentido que tiene que ser.  

Hoy los sanamos para que todos esos procesos del pasado se recuperen, para que todas esas energías que han estado funcionando en contra de otras personas, para que los enemigos gratuitos se vayan y para que ustedes se eleven en una energía nueva, en la cual se declaran actores de paz, en la cual se declaran personas buenas, pero no tontas, en la cual se declaran como personas que trabajan para ayudar, pero que también permiten que la ayuda llegue, para que su proceso sea más sencillo y más fácil, en las manos de hermanos y hermanas de la tierra, que también Dios toca el corazón para hacer su proceso más fácil.  

Hoy los acompañamos para que entre esa humildad en el corazón para dar, esa humildad en el corazón para recibir, esa conexión amorosa, de esa energía entre el dar y el recibir, como una respuesta donde están en una conexión bonita de entrega, donde están en una conexión bonita con disfrutar la vida y donde están dispuestos a comprender rápidamente las cosas difíciles para no seguir magnificándose en ellos.  Es el momento de dejar a un lado las frases o las palabras nunca o siempre, en forma negativa; hoy cualquier cosa que hayan vivido en forma dolorosa ya pasó y si han quedado secuelas y si han quedado eventos que siguen repitiéndose continuamente, hoy también venimos a sanar su herida.

Hoy bendecimos el agua, hoy bendecimos los alimentos que van a tomar; hoy los envuelvo en mi manto sagrado, para que tengan un buen sueño, un buen descanso, pero especialmente para que recuerden, que no están solitos y que en este acompañamiento, estamos facilitando su camino para atreverse a ser felices, atreverse a funcionar de una manera donde disfruten la vida, a pesar de todo lo malo que haya pasado en el pasado o todo lo malo que puede pasar hoy, tiene una energía que puede robarles la alegría del existir.  

Reciban todos ustedes mis hijos de mi alma, mi bendición y la de Dios Padre Todopoderoso, con todo mi amor, yo soy María Virgen, muy buenas noches.

 

Jesús de Nazaret

Buenas noches hermanos, en la gracia de mi Padre, Jesús de Nazareth.  

Encontrando el valor de la verdad, de encontrar internamente su verdad sobre lo que, los hace sentir mal, pero no en un acto recriminatorio, encontrando en esa verdad también su propio valor sobre lo que han vivido, encontrando un proceso de recuperación y de sanación para que no sigan viviendo en esa postura de volver la vida un infierno y de sentir que todo es una razón para sufrir.  

Cuando renuncian a sufrir como se los decía ahorita mi Madre, paran de que los eventos se repitan, porque ustedes están cambiando, porque están viendo que es lo que hubo de positivo de esto, que me enseñó, qué hubo de negativo, para poder sentir que me estoy transformando y estoy cambiando pero no en una prueba a mí, no en una prueba al cielo, sino en una manera diferente donde estoy encontrando sosiego, donde estoy encontrando paz, donde estoy encontrando tranquilidad y donde estoy viendo en lo que Dios me ha dado bendiciones, para sentir que ellas tienen una respuesta importante, sobre los regalos que Dios me da y que no termino de sentir que los puedo disfrutar, porque siempre estoy mirando alrededor cuantas cosas me faltan o cuántas cosas no tengo.

Afortunadamente hermanos, la vida siempre está en construcción y siempre va a haber algo que pueden mejorar, siempre va a haber algo que puede mostrarse diferente, pero también vayan a su ser profundo, para darse cuenta de cuántas veces ustedes se han sentido a prueba, de cuántas veces ustedes se han descalificado, de cuántas veces han sentido que mejor sería no vivir y no estar aquí, cuántas veces han sentido que las motivaciones para la vida está en el sacrificio por alguien más que aman y no en el proceso amoroso personal de estoy viviendo por mí y me siento feliz de ser la persona que soy,

Ahora para que todas esas promesas de ese futuro que ustedes tanto quieren se manifieste, es necesario tener un puente y tejer un puente desde el proceso de la gratitud, desde el proceso de reconocer lo bonito de la vida, desde el proceso de reconocer que no llegamos a ustedes con una actitud soberbia o con una actitud impositiva o con una actitud de doblegación, porque Dios no necesita doblegarlos, porque Dios nunca espera que ustedes le den las gracias como una manera de premiarlos y que si no lo hacen todo los va a castigar, porque Dios les ha dado y les seguirá dando tantas cosas en la vida, que nunca van a tener con qué pagarlas, pero que por supuesto tampoco Dios las cobrará, porque la vida es este regalo precioso, que hoy está teniendo una nueva conexión para ustedes y que se está manifestando en dejarse querer, en dejarse amar; ya no rechacen el amor como vaya a llegar, no se trata de aceptar el amor en condiciones que puedan ser, dolorosas para ustedes, pero si se trata de permitir, que ese amor represente el reconocimiento la valoración y que salgan de esa sensación de sentir que frente a esas personas que vienen a entregarle su amor, ustedes están a prueba o son personas que les van a cortar las alas o son personas que los van a traicionar, porque cuando sienten la desconfianza, siempre hay un dolor en su corazón y una sensación de que esa persona me va a traicionar a la entrada, a la mitad o a la salida y si eso ya pasó y si eso ya sucedió, pueden parar en el camino para decir “Ya sé que se siente la traición, ya aprendí de ella, ya sé lo duro que se siente, porque yo también puedo traicionar, porque yo también puedo estar en el otro lado de la balanza, porque yo no sé si en otra vida yo fui un ser traicionero y como he estado en la dualidad hoy puedo sentir que de ella he aprendido, para que eso ya no se prolongue en mi vida porque ya lo comprendí, ya lo perdoné, ya lo superé y ahora me permito ser leal a mi verdad, me permito sentir que voy a actuar de una manera en la que yo de ahora en adelante me ponga la camiseta, me la ponga por Colombia, me la ponga por estar aquí, me la ponga por, yo amo la vida y yo poder sentir que al estar con esa camiseta puesta, estaré ya haciendo mi proceso de disfrutar la vida”, así los demás vivan un infierno o así las otras personas no quieran, porque cuando ustedes se ponen esa camiseta y deciden disfrutar la vida, deciden ver todo lo bonito que la vida tiene, deciden llenarse de gratitud sobre lo bueno, ya no importa qué está pasando mal afuera, ya no estarán viviendo las frustraciones de otros, estarán enviando luz a esas personas, para que esas personas también encuentren un sentido de vida.

Ahora perdonen el sentir que cualquier cosa mala que les pase es una agresión de Dios, que todas las cosas que les pasa, es porque Dios los tiene a prueba, que todas las cosas que les pasas porque ustedes no son buenas personas o de alguna manera porque están salados o de alguna forma porque se supone que a eso fue lo que vinieron porque muchas veces les dijeron, que vinieron a sufrir y de esa no se salvan; ahora si ustedes ven gente que viven bien, si ustedes ven gente que encontraron el amor de pareja, si ustedes ven personas que tienen buenos trabajos, si ustedes ven personas económicamente prósperas, Dios no les está mostrando esto para cachetearlos y decirles ese hijo esa hija sí se merece eso de ustedes no, Dios se los está mostrando para que ustedes vean que eso existe, que eso es posible y que ustedes también lo tomen en su vida y puedan sentir, que eso que señalan y ven que les está haciendo vibrar y que pueden visualizar, que pueden imaginar o que pueden ver como una realidad en la vida de otros, al decirle a Dios, Yo quiero lo mismo Señor, constrúyelo para mí, hazlo una realidad para mí, lo que van a ver es que eso, estará dándose en su vida y si ya están viviendo cosas buenas y si ustedes son esas personas bendecidas, no vibren en la envidia; cuando dejan de vibrar en la envidia porque ustedes tienen y los otros no o porque los demás no tienen y ustedes sí o al revés, pues pueden parar y decir yo, sí tengo, estoy entendiendo que Dios me da en abundancia y puedo decirle a esa persona yo lo tengo y Dios también te lo puede dar para ti y por eso, eso hará que ustedes ya no estén buscando enemigos en toda parte, que ya no estén llegando personas para quitarle su felicidad, para quitarle su pareja, para quitarles la plata, para quitarles el trabajo, para quitarles su paz, robarles su tranquilidad, porque cuando ponen a Dios como custodio y saben que no necesitan vivir en una pelea continua con sus hermanos y no quieren conectar con el dolor de ellos o sentir que ustedes son sus enemigos o ellos de ustedes, bajar esta guardia para vivir tranquilos y decidir convivir con lo mejor de los seres humanos y dar lo mejor, también hará que personas que no tengan esa disposición se alejen de ustedes y créanme hermanos que así una persona quisiera en un momento hacerles daño, quisiera en un momento quitarles las cosas, robarlos, quisieran en un momento, enfocar toda su energía negativa frente a ustedes, no podrían hacerlo, porque están custodiados, porque están protegidos, e incluso esas personas en algún momento, sentirán el desgano de que a esta persona no le importa que yo la odie, esta persona no está vibrando conmigo en un resentimiento y más bien me voy a encontrar alguien con quien engancharme, con quién pelear, porque en esa persona, yo ya no encuentro una pelea, ni encuentro un enemigo; por eso cuando le dices a esa persona, yo te deseo lo mejor, cuando le dices a esa persona, espero que progreses, espero que te vaya bien y no lo haces en sarcasmo, sino realmente en una honestidad del corazón, puedes sentir que esa persona estará en su rumbo, pero también podrás tener la claridad, de que todo eso bonito también viene para ti, no solamente por cuenta de una energía recíproca, sino también, de la decisión que han tomado, de poder recibir esas bendiciones, de que si ustedes hacen y los demás no hacen, de si ustedes ejecutan las cosas, con una condición profunda, extrema, incluso de sobrecargo, hoy pueden decir, Yo ya he probado mi punto y ya puedo empezar a hacer cambios, porque ya me di cuenta que no puedo seguir pujando hacia la justicia o hacia la injusticia, sino que ahora voy a jugar mi juego y así sea justo o no, voy a ser feliz, así sea justo o no voy a traer el amor a mi vida y le voy a dejar a Dios que me lo traiga, así sea justo o no, yo voy a tener el mejor empleo, yo voy a tener la mejor pareja, yo voy a tener las mejores condiciones de vida, porque sé que Dios es abundancia y si Dios me da cosas buenas a mí, no será porque se las quita a otros y no será en una ley compensatoria, donde incluso Dios me dé una cosa y me quite otra, porque puedo tener una vida completa y tranquila y es a lo que también los estamos llevando.  

Bendecimos todo su ser hermanos y los comprendemos y nunca queremos que sientan, que nuestras apreciaciones buscan una crítica ustedes, que nuestras apreciaciones buscan liberar esa oscuridad que han estado guardando, alejar esos espíritus oscuros que los han doblegado para llevarlos a vibrar alto y que sientan nuestra presencia no solamente para sentir paz mientras oran, sino para ver manifestadas bendiciones en su vida y verlas como una realidad y es el acompañamiento divino.  

Muy buenas noches queridos hermanos, con ustedes en la gracia de mi Padre, yo soy Jesús de Nazareth, muy buenas noches.

 

Meditación de Liú

Muy buenas noches, yo soy Liú.  Vamos a poner en nuestra pantalla mental los recuerdos más bonitos que tenemos de la vida; ponemos imágenes, ponemos personas, eventos, situaciones, que empiezan a sacar una sonrisa en nuestros labios, que empiezan a producir químicos en nuestro cuerpo, de relajación, de alegría, que empiezan a dejarnos ver que esos eventos, esas situaciones bonitas, las hemos pasado, pueden volver a suceder, se pueden manifestar de nueva manera en nuestra vida y que esa misma energía empieza a decirles una frase y es que todo no está tan mal, que todo no se va a poner peor, empiezan a sentir que a través del chakra de sus pies, de sus chacras raíz, se va disolviendo todos los procesos de pensamiento dolorosos, autocríticos, obsesivos, todos los procesos de pensamiento difícil, empiezan a sentir como toda esa oscuridad que ha navegado de ustedes desde el pasado, toda esa energía de sentirse como las víctimas o de sentirse culpables y sentirse como victimarios, se están disolviendo para aceptar el pasado, pero también para sentir que todas esas cargas que vienen del pasado frente a lo que ha pasado ya no las van a llevar dentro de ustedes porque están dejando salir la rabia, el miedo, la tristeza, el abandono, la impotencia, la injusticia, la desilusión, el desamor, todas esas energías pesadas que han estado moviéndose como una bola que sube y baja en su estómago, como algo que no les permite deglutar la vida, que no les permite comer tranquilamente, que los lleva a sentir siempre una culpa de ver, de existir, que les hace sentir que ustedes están en un continuo conflicto con lo que comen, con lo que hacen, con lo que piensan, se van disolviendo los conflictos sobre su pensar, están reconociendo que su verdad ha ido pasando y creciendo con el paso de los años, que van a seguir asumiendo verdades diferentes, pero que van a darle valor a las verdades que fueron importantes en un momento, pero que en un momento también, se evolucionaron y fueron conquistadas por verdades nuevas, respetan esas verdades, respetan la verdad del niño, la verdad del joven, la verdad del adulto, para entrar en paz con todo lo que fueron, con todo lo que son, con todo lo que serán, para declararse como personas llenas de amor, para reconocerse como personas que han sido valientes y que a pesar de que la vida les ha suministrado todas las razones para renunciar aún siguen ahí, que han tomado riesgos porque la mejor forma de no equivocarse es no hacer y no hacer es no vivir y que la vida se vuelva una cadena de frustraciones; la madre tierra se lleva las enfermedades, se lleva las conexiones con el dolor, con el sufrimiento, con el estrés que tienen en los hombros, con la preocupación del futuro, con el peso en la espalda de lo que no pueden cambiar, con la sensación de indisposición continua y de sentir un miedo a perderlo todo, el miedo a perder el techo, el miedo a perder la familia, el miedo a perder el trabajo, el miedo a no tener lo suficiente para pagar, para responder, esa sensación de que todo va a ser peor en el futuro y que pasan los días y sienten que nada es mejor, para renunciar al agobio del futuro, para declarar en el presente, para lo que están preparados, para sentir que pueden hacer su declaratoria sincera de su verdad sobre lo que quieren hacer y no solo en lo que se imponen o el mundo les impone o les hace sentir que Dios les impone.  Llevan sus manitas enfrente en actitud de oración, para llenarse de una energía de luz, el Espíritu Santo desciende y toda la conexión con el Yo superior, con los maestros de vida para envolverlos en luz violeta transmutadora, para conectarlos con la paz, con la confianza, con el acompañamiento de los maestros espirituales como una hermandad, pero también del acompañamiento de las personas, como una hermandad amorosa para crecer y funcionar como hermanos. Les dejo mi mejor energía, me llevo la de ustedes, yo soy Liú.