Rosario 11 JUNIO de 2026
María
Virgen
Cuando dicen mis hijos que una persona
no aprende, se olvidan de entender que la vida es una escuela donde siempre hay
algo nuevo que experimentar y algo nuevo que aprender.
Yo soy María virgen y quiero decirles
que Dios los ama entrañablemente porque Él ha creado las condiciones perfectas
para que este mundo sea un lugar seguro y aunque puedan vivir experiencias muy
difíciles, ellas están contempladas dentro del plan del alma, dentro del plan
de su existir.
Pero créanme que no son tantas las cosas
difíciles que tengan que aprender, a veces se quedan en esa situación del
pasado que no pueden procesar, se quedan repitiendo la historia una y otra vez
de lo que les duele olvidando que todo lo vivido ya fue algo aprendido; les
ayudamos a que puedan absorber esa enseñanza como algo a su favor e igualmente
les ayudamos para que esas enseñanzas que han dejado heridas puedan ser
superadas en el camino y puedan empezar una nueva vida.
Cuando ustedes se dan cuenta de eso y
descubren una luz en el camino, que hay algo diferente para ustedes, ya no hay
una vuelta atrás, ya no se desaprende realmente lo que han podido vivir porque
todo esto ya quedó marcado en su espíritu como algo que experimentaron y como
algo que les enseñó como vivir y aunque a veces quieran volver atrás al terreno
conocido que aunque no fuera perfecto, que aunque tuviera condiciones muy
dolorosas para ustedes, sabemos que ya no volverán atrás, que ya no van a
sentir más en su ser que deben seguir repitiendo esas historias porque hoy
tienen la oportunidad de sentir que esta guía y esta luz los acompaña para que
todas esas nuevas experiencias, que aunque puedan asustar, que aunque puedan al
comienzo verse como lo mismo no lo será, porque traerán para ustedes la
oportunidad de enfrentar sus miedos, de mirar que lo que ya vivieron tuvo una
oportunidad de mostrarse como algo que ustedes pueden elegir si lo quieren
repetir o no.
Los acompañamos para que sientan que
esta presencia nueva es la de su propio perdón, es la de su propia
reconciliación, es la de sanar las heridas sobre todo lo que vivieron, es hacer
que esta transformación siga trayendo a su rumbo todas las luces y las
bendiciones con las que ustedes quieren vivir en adelante.
Hoy los Bendigo a todos ustedes mis
hijos, nos importa todo lo que ustedes vivan, nunca los abandonamos, nunca los
juzgamos y aunque las condiciones terrenas puedan tener esos límites porque es
difícil dentro de la condición de cualquier ser humano no pensar, no juzgar o
incluso no condenar, es importante entender que pueden llevarse una forma
diferente y que pueden buscar ambientes de diálogo en los cuales lo que se viva
en adelante trae como oportunidad que ustedes en forma individual se sientan
bien y que los demás también lo logren porque este mundo es grande y hay
espacio para todos y todos tienen derecho a pensar, creer como quieren hacerlo,
pero por supuesto que hay unas reglas claras de hasta donde un ser humano puede
llegar y en esas condiciones que Dios ha puesto como leyes también de la vida.
Así que ahora poder sentir que hay
caminos diferentes hará que aprendan de las guerras del pasado y no sientan que
vuelven a lo mismo, hará que sientan que ustedes son unas nuevas generaciones y
que pueden mirar del aprendizaje de todo lo que les dolió con una nueva cara,
pero también con una actitud en la cual la comprensión y el verdadero camino
del perdón establezca un cambio para ustedes, un cambio para sus países y para
el mundo, por eso mirar con nuevos ojos su existir es mirar también
amorosamente que en muchos casos la verdad que ustedes tenían ya evolucionó, la
verdad que ustedes podían vivir ya no es la misma porque se han transformado y
se seguirán transformando en seres en ascenso, en seres que irán entendiendo un
camino diferente y que podrán ayudar a otros.
Ahora hacer valer su verdad no es
imponerla, hacer valer su verdad es cotejar con la verdad del otro y permitir
que la verdad más elevada triunfe y la razón se caiga de su peso para que las
cosas puedan funcionar tanto en el pequeño camino de ese hogar, de su casa, de
ese camino personal, como también de todo lo que significa pertenecer a una
sociedad y pertenecer a una raza.
Les doy mi manto sagrado mis hijos de mi
alma para que sientan mi compañía en estos momentos difíciles, para que puedan
actuar desde el amor y dejen el miedo, el miedo que los hace paralizarse, el
miedo que los hace ocultarse, el miedo que los hace sentir que no pueden actuar
a partir del amor y de la fuerza que significa ese amor; cuando abrazan el amor
no hay una enfermedad en contra, no hay una oscuridad en contra, no hay
absolutamente nada que pueda justificar que ustedes no ejerzan ese amor como lo
quieren hacer con la sabiduría, con el respeto, con todo ese perdón que está
llegando hoy a su ser para que de aquí en adelante su experiencia sea la
experiencia de haber hecho en su corazón lo que les correspondía como padres, como
hijos, como hermanos, como miembros de una sociedad, porque proteger su verdad
y actuar de forma amorosa frente a los suyos para perdonarlos, para entenderlos,
no es un camino de esclavitud y no es un camino de sacrificios donde el más
débil tenga que pagar o donde haya unas condiciones de purificación dolorosas
que no son necesarias, así
que el amor logra también la sanación que los médicos no pueden hacer,
la sanación de esas relaciones rotas, la sanación de esas dificultades que
tienen con su economía, con su trabajo, con todo ese proceso doloroso de la
vida, porque pueden perdonarse y perdonar pero también pueden sentir que
estamos para ustedes para ayudarlos a perdonar lo imperdonable, a superar lo
insuperable, a enfrentar lo que los hace sentir asustados, lo que los hace
sentir molestos para que la reconciliación llegue y cuando la reconciliación
real llega en el corazón en las familias, en los pueblos, ya no hay odios, ya
no hay culpables, ya no importa lo que hayan hecho antes, ya no hay un
recorderis continuo doloroso de lo que pudo haber hecho el otro, pero si hay un
acto de contrición de cada uno para decir yo ya no soy esa persona que podía
dañar a otros, ya no soy esa persona llena de odio, ya no soy esa
persona llena de resentimiento y a veces es difícil cambiar, a veces es
difícil pensar y sentir diferente a la víctima resentida que todo el tiempo
está culpando a alguien, es posible sanar sus heridas si ya no le echan mas
sal, es posible transformarse como pueblos si todos asumen la responsabilidad
de las partes y a partir de esas responsabilidades, hacen una tarea real y
conjunta, no cínica de poder cambiar como un pueblo y de unirse en el bienestar
de todos.
Hoy pidan hijos porque esos dirigentes
de sus países puedan actuar de forma sabia, porque si le siguen echando piedra
a esos dirigentes seguirán actuando bajo la locura de lo que ellos no pueden
hacer y no por su responsabilidad sino porque muchas veces el poder enceguese y
necesitan rodearlos para que ellos también puedan actuar sabiendo que tienen
límites pero que ustedes también los han elegido como una voz de ustedes para
que puedan actuar en el valor en el respeto de todos y aunque pueda sonar que
es una ilusión nunca dejen de soñar con ello, no dejen de soñar con un mundo en
paz, no dejen de soñar con una reconciliación donde no solamente sean los
partidos de fútbol los que los unan, donde no sea solamente las tragedias de
las pérdidas de los hijos, de las condiciones crueles que pueden pasar los
niños las que los pueden hacer unirse, se pueden unir en el entendimiento de
ustedes como parte de un país, como parte de un continente, como parte de un
mundo donde pueden solucionar sus diferencias sin necesidad de matarse unos con
otros.
Dios los bendiga mis hijos y les dé la
sabiduría necesaria para afrontar su vida con una nueva condición en la cual
ustedes hagan su parte, actúen en que si hay unas malas manías, que si hay unas
malas actitudes, que si ustedes tienen una fuerza que los jala hacia abajo para
mentir, para robar, para engañar, para para tratar mal al prójimo, para imponer
pidan protección de ustedes mismos para que nos tengan que ser esos actores
dañinos de una sociedad, dañinos de una familia y que incluso sean tan dañinos
para ustedes mismos que terminen enfermándose, porque toda esa continua
ansiedad, todo ese continuo estrés, toda esa continua angustia con el futuro,
ese desespero de la supervivencia, ese desespero de buscar una felicidad que
nunca llega en un futuro, lo único que hace es hacerles perder el sentido
verdadero de vivir, así que descansen, duerman, encuentren espacios tranquilos
en los que se sientan bien para liberar en forma saludable esa ansiedad que
tienen y que no sea esa liberación de la ansiedad una enfermedad, un drama
familiar, una manera donde ustedes terminen siendo unos seres violentos que no
terminen de parar para tratar al mundo mal porque no se trata de eso.
Dios los bendiga mis queridos hijos con
todo mi amor y la luz del Espíritu Santo, mi manto sagrado, reciban mi
bendición y la de Dios Padre Todopoderoso con todo mi amor Yo soy María Virgen
muy buenas noches hasta siempre
Jesús de Nazaret
Hermanos buenas noches de la gracia de
mi Padre Jesús de Nazaret.
Bueno, creo que aunque ustedes busquen
adoctrinamientos para seguir a alguien, incluso para seguirme a mí, mi
acompañamiento con ustedes es algo de corazón a corazón, es algo donde cuando
yo llego a ustedes como un camino que acerca a Dios, no es algo que se pueda
necesariamente vivir en grupo; muchas veces les damos mensajes como en este
medio que coinciden con lo que ustedes necesitan en un momento saber, con la
compañía que necesitan sentir, pero todo el tiempo estamos con ustedes en su
vivir no para quitarles la libertad de sus decisiones, sino para poder traerles
esa luz que requieren para poderlas tomar de una manera donde no se sientan
solos, donde se sientan guiados, donde nos vean como sus maestros pero no como
los maestros cuchillas que vienen a rajarlos, sino como los maestros que vienen
a dulcificar y apaciguar el proceso de aprendizaje.
Y aunque a veces mi presencia pueda ser
fuerte para ustedes está siendo también un sentido de amortización frente a la
manera como ustedes están creando, están creando las cosas, porque escuchar
también la voz de Dios es para la evidencia las cosas que van pasando, es
entender que si ustedes no están buscando un cambio y ese cambio no sucede es
porque aún dentro de ustedes tienen dudas, aún dentro de ustedes tienen razones
válidas que los hacen permanecer en un pasado que no cambia porque le tienen
miedo a ese futuro.
Queremos acompañarlos también a que esa
luz que viene de ustedes mismos porque ustedes no son de aquí, porque su
espíritu es eterno, porque ustedes vienen a hacer un alto en esta vida con ese vehículo
que es el cuerpo físico para poder hacer que valga la pena estar acá, pues también les traigo hermanos la
oportunidad de decidir. Decidan de qué lado quieren estar y cuando les digo de
qué lado quieren estar no es para que libren una batalla con la oscuridad
porque hasta en esa oscuridad está Dios y hasta en esos momentos más oscuros que ustedes están
viviendo, Dios está ahí, porque a veces cuando ustedes están en los
peores momentos, necesitan el recogimiento en la oscuridad para poder reflexionar.
No se puede reflexionar en medio de la alegría,
necesitan esa tristeza para hacer esos actos de contrición, esos momentos de
reflexión profunda donde se cuestionan y cuestionan la vida y donde también
toman elecciones porque a veces necesitan estar en las condiciones más
difíciles para elegir porque a veces al ser humano se le olvida elegir en medio
de la fiesta y en medio de lo bueno que están pasando poder decir que esto se
prolongue y que esto pueda seguir y no los engaño en decirles lo que no hay,
que nunca va a haber un momento difícil, claro que los va a haber pero ya no se
prolongarán en el tiempo, ya no serán extremos tan fuertes y tan difíciles que
toca sacarlos con toda la estantería, con toda la artillería o con todo lo que
pueda haber de seres para poder sacarlos de su oscuridad, porque habrán
decidido algo: ya no quiero descender a esas oscuridades, ya no necesito la
oscuridad profunda, ya no necesito destruir, ya no necesito destruir lo que he
construido para saber si valía la pena… no lo necesitan hermanos si algo es
bueno en su vida, consérvenlo,
glorifíquenlo, díganle a sus hijos que los aman, díganle a sus parejas que
están agradecidos por esos hijos que les dio, agradezcan a sus padres porque
los trajeron a la vida, agradézcanle a Dios porque con todo y que a veces la
vida sea tan difícil, ustedes vinieron a jugar a esta tierra y sabían en un
momento que había momentos difíciles pero al saberlo por eso no vienen solos,
por eso vienen acompañados, por eso vienen rodeados de ángeles, de seres de luz,
porque aunque algunas personas sienten que no hay nadie, que han muerto sus
familias, que se han quedado solos en el camino de la vida, siempre hay alguien
y a veces llegarán personas que sin ser de su sangre, llegarán personas que sin
ustedes haberles dado nada, sin deberles nada, sin nada que los conecte, esas
personas los tratarán con amor y estarán para ustedes de una manera tan
especial porque muchas veces eso para muchos se llama trabajo, pero al final de
cuentas el trabajo no es una cosa así más que estar dispuesto a dar lo mejor de
ustedes a otros, así que dejen que dejen de buscar un trabajo donde no les
paguen, porque de todas maneras así ustedes decidan que no les de plata cuando
una persona trabaja y no hay reconocimiento, cuando una persona trabaja y no
hay valoración, cuando una persona no se siente retroalimentado con su trabajo
y no se siente honrado, pues tampoco se puede sentir bien y Dios sabe que
ustedes necesitan comer y todo trabajo merece una paga, y ustedes pueden saber
cuánto es lo que cobran y si están cobrando de una forma en que su trabajo no
les está dando para vivir, paren y decidan realmente cuánto es lo que necesitan
para tener un trabajo digno, cuánto es lo que necesitan para suplir sus
necesidades y las de su familia, claro, Dios estará moviendo la hermandad si
ustedes en un momento no tienen como subsistir, pero incluso así ustedes hayan
decidido no recibir una paga, con mayor razón esas personas a quienes ustedes
les ayudan, ustedes les sirven, harán una red de apoyo y una red de
reconocimiento para darles lo que ustedes en buena forma han querido dar.
Así que revalúen para qué tienen una
pareja, para qué tienen hijos, para qué tienen un trabajo, para qué tienen una
casa, un carro, no para que tengan que vender todo e irse solos, no
necesariamente. A veces las personas necesitan venderlo todo y acabar con todo
porque cuando tienen todo tampoco se conectan y entonces cuando empiezas a
darle un valor a todo lo material, cuando empiezas a darle un valor a todo lo
que tienes, bendecirlo y dar gracias a Dios por el tema más simple como
respirar, como la casa, el Ferrari y todo lo que puedan tener porque nada de
eso se aparta de la voluntad de Dios, pues la vida en abundancia les dará mucho más, porque Dios
sabe que ustedes merecen lo mejor de la vida pero también dentro de las reglas
del vivir, si
ustedes creen que no merecen cosas buenas pues no llegarán, si ustedes
creen que merecen vivir de problema en problema, de conflicto en conflicto,
dificultad en dificultad, así será.
Estamos ayudándolos a entrenarlos de una
nueva manera que sientan que la vida es algo más que pelea, retos y
dificultades y créanme que si están cansados de eso y hacen un acto real de
querer cambiar eso y decidir cambiarlo desde adentro serán actores de paz como
lo decía Francisco donde vayan y dirán su verdad así a veces esa verdad pueda
dolerle a otros, así otros puedan creer que su verdad es la incendiaria pero
tendrán que respetarla y hacerla y decirla en el nombre de esa sabiduría de
Dios siempre para construir y siempre para que pueda haber un mejor
entendimiento.
Dios los bendiga queridos hermanos y por
supuesto que nos gusta hablar de todo lo que es importante para ustedes; amamos
los proyectos, amamos que puedan sentir que siempre hay para vivir, amamos que
sean felices que puedan encontrar en forma saludable pareja, hijos, familia y
si las relaciones de donde ustedes crecieron no fueron tan buenas hoy pueden
aprender de esas relaciones disfuncionales precisamente para darse un campo y
decir aprendí de eso y crecí en eso y quiero una vida diferente para mí y para
mis generaciones que vienen.
En la gracia de mi Padre Jesús de
Nazaret.
Meditación de Liú Buenas noches, Yo soy Liú, vamos a darle un tiempo a nuestro
cuerpo; así como es importante mantenerse en su mente limpia, mantener sus
emociones en sanidad, hay que darle un tiempo a este cuerpo que necesita abrazos,
que necesita caricias, que necesita cuidados, que necesita como este vehículo
sagrado que es recibir toda la atención de ustedes, respiramos profundo y vamos
a traer ese aire subiendo los hombros, haciendo estos pequeños ejercicios de
círculos donde van liberando de su pecho llevando sus brazos adelante y atrás
sacan toda esa tensión, toda esa energía que está reprimida, sus articulaciones,
espalda, llevan su cabecita adelante y atrás para seguir liberando toda esa
tensión de nuevo, hacen círculos grandes hacia adelante, círculos grandes hacia
atrás,
(sigue en el video)
Hoy les dejo mi mejor energía me llevo
la de ustedes yo soy Liú