Rosario 4 JUNIO de 2026
María
Virgen
Mis hijitos y mis hijitas queridas muy
buenas noches, soy María Virgen madre de Dios y madre vuestra; reciban mis
hijos amados presentes y en la distancia mi bendición y la de Dios Padre
Todopoderoso, la bendición de sus proyectos, de sus hogares, de sus familias,
en el nombre del Padre, del Hijo, del Espíritu Santo, amén.
Hoy venimos mis hijos a traerles Paz al corazón para que puedan
hallar esa mesura de su ser profundo y así poder dejar a un lado todos los
caminos del resentimiento, los acompañamos para que puedan sentir la confianza
suficiente en toda esta protección divina pero que también puedan encontrar
esos estadios internos de paz y de tranquilidad.
Venimos a protegerlos de ustedes mismos en la manera como
ustedes internamente ven la vida, en la manera como se atan, en la manera como
se sienten culpables por todo, o la manera como pueden culpar a quienes hay a
su alrededor. Hoy quiero acompañarlos para que este proceso de brillar ustedes
individualmente traiga la tranquilidad de que lo están haciendo en una fuerza
más grande de lo que la mente puede decir qué está bien o está mal hecho; es
importante sanar las heridas que quedan de la interacción humana pero revisar
internamente qué es lo que los hace estar agresivos, qué es lo que los hace
endurecerse, qué es lo que los hace actuar atados a lo que se supone que tienen
que hacer siempre con un sentimiento de deuda en si hicieron o no hicieron
suficiente.
Es el momento de que esos resentimientos con la vida que es
Dios, ese resentimiento con ustedes frente a lo que no pudieron hacer se vaya y
puedan encontrar esa calma dentro de su ser interno; hoy mi tarea como madre es
ayudarles a que encuentren esos caminos de la reconciliación interior, que este
pensamiento que los hace vibrar como en una pelea continua, se relaje,
descansen entren en armonía y sientan que en esta compañía cuando logran ese
silencio, todos esos problemas, todas esas dificultades, todas esas cosas que
los tienen mortificados y ustedes han estado empujando y quedarán hechas en el
Padre en la certeza de que esa sabiduría de Dios no es una sabiduría lejana, no
es una sabiduría de un Dios que impone, si no es el acompañamiento de un Padre
que soluciona todo lo que ustedes no pueden y que está dispuesto a ayudarles y
a facilitarles la vida con ustedes lo merecen.
Hoy quiero también que sientan que mi presencia está para los
pequeños y los grandes proyectos de su vida, que estoy para que ustedes puedan
como actores de una sociedad trabajar en bienestar para que Dios les dé la
sabiduría para que todas las elecciones que hagan no solamente estén en su
propio beneficio, sino en el beneficio de la comunidad y de todo lo que a su
alrededor significa moverse en paz y poder sentir que esta madre tierra es para
todos.
Los ayudamos a sanar las heridas que han quedado del pasado, a
sanar todos los procesos comportamentales que los llevan a sentirse heridos, a
que puedan tener un respiro y puedan confiar de nuevo en que la vida puede ser
buena con ustedes, y que aunque hayan tenido un reto donde pareciera que la
vida es mala o es difícil hoy puedan sentir el buen partido que pudieron haber
sacado de todo esto que los hizo valientes, la buena oportunidad que sacaron de
todo eso malo para aprender y cómo pueden sentir que volver a un estadio de
tranquilidad estará teniendo cosas superiores a las que un día tuvieron en
forma buena o saludable.
Reciban todos ustedes mis hijos mi bendición, la bendición del
agua, la bendición de los alimentos, la bendición de sus cuartos, la bendición
de sus familias, para que encuentren la armonía para llevarse bien, para que
encuentren la tranquilidad y que todas esas fuerzas oscuras que los están
agobiando y los están mortificando para destruir se vayan y vuelva a existir
esa energía a la conciliación y del poder construir en forma amorosa incluso en
los momentos difíciles donde la vida no está siendo tan fácil como ustedes lo
necesitan.
Con todo mi amor, Yo soy María Virgen.
Jesús de Nazaret
Hermanos buenas noches de la gracia de mi Padre Jesús de
Nazaret.
Hablar con ustedes con la pasión que me caracteriza es llevarlos
de esos procesos continuos y repetitivos de la vida a algo diferente; vengo a
ayudarles a que su actitud no pretenda ser pasiva, sino que empiece a ser
tolerante y empiecen a hacer todo ese proceso del desmonte de todo aquello que
es obsoleto en su vida y no les sirve más; no es destruir, es desmontar
internamente lo que les hace sentir mal, es dejar de sentirse culpables como
unos victimarios o dejar de sentirse culpables como unas víctimas, es
comprender que esos retos que están teniendo ahora y son tan difíciles para
ustedes al entregarlos a Dios, él hará buena cuenta de lo que necesitan.
A veces renunciar a lo que es el sueño el ideal de lo que se
supone que es la felicidad, no es realmente renunciar a ello, es renunciar a la
única manera de la única forma que se supone que pueden hacer especialmente
después de que ustedes lo han dado todo y especialmente después de que ustedes
se han desgastado tanto alrededor de sus mismos problemas. Les ayudamos a que
puedan ser flexibles ante la vida, puedan reconocer su cuerpo como este
vehículo sagrado que cuando lo llenan de dolor, que cuando lo llenan de rabia,
que cuando lo llenan de remordimientos, que cuando llenan su cuerpo de ira, de
venganza y molestia, terminan cargándose tanto que no solamente se enferman en
el cuerpo sino que terminan teniendo comportamientos resentidos donde su alma
termina haciendo daño a las personas que más aman.
Así que al amarse ustedes mismos pueden empezar a sentir que no
es bueno que se juzguen todo el tiempo, que no es bueno que se condenen todo el
tiempo, que no es bueno para ustedes maltratarse con sus palabras y ofenderse o
tratarse de tontos o de brutos, pero que de la misma manera no es bueno hacerlo
con quienes las rodean y entender que hay momentos donde el diálogo de la
verdad puede ser firme pero también donde la verdad dentro de esa firmeza con
la que quieren hablar puede ser respetuosa para poder ser tolerante frente a lo
que la otra persona puede entender, así que hoy están confrontados, están en
medio de una guerra y muchos aunque no tengan problemas personales, están
viendo cómo vivir en una casa donde todos pelean, vivir en un país donde todos se
agreden, vivir en un país donde todos se polarizan frente a su verdad, hace que
ustedes se sientan agotados y empiecen a enfermarse y empiecen a sentirse
desesperados frente a lo que ustedes no pueden manejar.
Mi consejo es que visualicen sus temas solucionados porque se
van a arreglar y se van a solucionar y por supuesto que nuestra tarea queridos
hermanos es crear el futuro con ustedes y aunque ustedes puedan ver en el
futuro las peores cosas de la vida, aunque ustedes puedan ver el futuro de las
peores circunstancias que los asustan hoy venimos a ayudarlos para que puedan
empezar a ver el futuro y crearlo de la manera amorosa como ustedes lo merecen
y si en momentos está la preocupación de si esa es la voluntad de Dios, de si
Dios lo quiere o de qué es lo que quiere Dios con ustedes, con mayor razón
deben soltar lo que los confunde, con
mayor razón cuando ya han dado lo mejor, cuando le han dado todas las
alternativas también a Dios que ustedes conocían para que él pudiera actuar a
su favor, soltar significa entender que ese acompañamiento del Padre que ese
acompañamiento amoroso del cielo está dando resultados.
Padre Amado, te pido por
mis hijos, por mis hermanos de la Tierra, te pido porque ellos puedan encontrar
en su espíritu el verdadero sentido de la existencia para que la disfruten,
para que puedan encontrar sosiego en su ser, para que llenes esos espacios
vacíos de sus necesidades más internas, como que también les permitas tener la
confianza y la certeza de que esas necesidades externas de su espíritu estarán
saciadas.
Ayúdales a comprender que no están pasando por un examen a
reprobar, que la vida no debe ser una cadena de obligaciones sobre lo que
tienen que hacer, ayúdales a sentir tu presencia de las maneras más grandes y
más especiales como cada uno de mis hermanos y mis hijos lo merecen, cada uno
de ellos tiene un lenguaje diferente y sé que más que decirtelo Señor tú lo
sabes y te doy a ti esta potestad de que tú hagas milagros en la vida de estas
personas y les muestres de una vez eso que es posible hacer en tu nombre, para
que ellos recuperen la esperanza y la confianza y vuelvan a sentirse
tranquilos.
Hoy te hemos traído todo este sufrimiento de tantos seres que
por las diferentes razones que los agobian necesitan de tu compañía y necesitan
de tu grandeza y aunque sé Padre que ellos son libres, aunque sé que están
creando su historia de acuerdo con su proceso de evolución, te los entrego y te
pido que les ayudes para que al sentirse más seguros ellos también pueda ver
esa grandeza de ti y la grandeza que ellos también tienen interna como tus tus
hijos para que ellos puedan sentir que su confianza se va recuperando.
Hoy también te pido Padre que me permitas interceder con ellos y
que aunque tenemos este acuerdo de Padre e hijo sobre el dejar muchas veces que
ellos encuentren sus verdades y evolucionen en su conciencia, también te pido
que todos estos obstáculos que les han tomado tanto tiempo, que han sido tan
repetitivos en el tiempo, que han sido un sueño que no se materializa, los
limpies, los materialices y puedas hacer que ellos lo disfruten y lo reconozcan
también como una bendición de tu parte.
Te pido Padre por todos los sueños materiales que son
importantes para ti y que ellos se den cuenta que son importantes para ti
porque tú fuiste quien creó todo esto; tú fuiste quien les dio la vida. Tú
fuiste el que creaste la vida, el sexo, el amor, La Paz, la violencia, las
cosas duras del existir y sé que todos ellos las conocen especialmente las más
difíciles y quiero que les ayudes a transitar en el camino de esa vida llena de
bendiciones y de logros para cada uno de mis hermanos.
Dios te bendiga Padre. Dios me bendiga y Dios bendiga a cada uno
de todas las cosas porque tú como Dios te bendices a ti mismo, me bendices como
hijo y bendices a tus hijos con todas las bendiciones que tienes para ellos.
Hermanos muy buenas noches en la gracia de mi Padre Yo soy Jesús
de Nazaret muy buenas noches.
Meditación de Liú Buenas noches, Yo soy Liú, vamos a respirar profundo, vamos a
ubicar nuestra columna vertebral lo más estirada que podamos, empezamos a
sentir como al elevar nuestra cabeza, al respirar profundo, empiezan a
descomprimirse la médula espinal, como también corre esa médula ósea de una
manera sana bajo la respiración, como con esta respiración oxigenan el cuerpo y
todo su sistema circulatorio empieza a funcionar en el aquí en el ahora;
respiran profundo, suben hombros tomando aire, sostienen ese aire, sueltan
vigorosamente; suben la cabeza hacia la derecha, ….siguen los ejercicios….
Hoy les dejo mi mejor energía me llevo la de ustedes yo soy Liú
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