Rosario 10 de septiembre del 2026
María Virgen
Mis hijitos y mis hijitas muy buenas noches, soy María Virgen Madre de
Dios y madre vuestra, reciban todos ustedes los presentes en este espacio y en
la distancia, mi bendición y la de Dios Padre Todopoderoso, la bendición de sus
familias, de sus proyectos, de sus hogares en Padre, Hijo y Espíritu Santo. Cada vez mis hijos que sientan en su corazón
que la vida los sobredimensiona, que están apareciendo todos esos pensamientos
tortuosos, recuerden que pueden envolverse en mi manto sagrado para que se
sientan tranquilos, en paz, para que sientan mi presencia que tiene como fin
delegar y empezar a que haya esa gracia de las bendiciones que ustedes no pueden lograr
por su propia mano, al mismo tiempo, pueden entregar ese manto sagrado a
aquellas personas que les preocupa, aquellas personas que aman, por las que han
orado hoy, igualmente aquellas personas con las que tienen diferencias y con
las que tienen conflicto o tienen algún tipo de resentimiento para que esas
relaciones también mejoren, también cambien y empiece a ver la tranquilidad en
su corazón, de ya no estar guardando dolor en su pasado, en su corazón, sobre
el pasado, sobre el resentimiento que puedan tener porque las heridas se deben
sanar, en esa postura de que todo lo que hoy duele puede ser liberado y puede
ser sanado para dejar una oportunidad de que la vida se muestre diferente. Los acompaño para que también se comprendan,
para que no sean tan duros con ustedes y que se han estructurado toda su vida en
no deberle nada a nadie, se han estructurado toda su vida en sentir que no
pueden codepender de nadie. Este es el
momento para decir, claro que quiero codepender y claro que quiero que esa
codependencia sea amorosa y yo poder sentir igualmente que si abro las puertas
a volver a sentirme útil para alguien más, a poder trabajar en nuevas maneras,
ya están entendiendo que lo van a hacer en condiciones donde ustedes se están
portando distinto para que las otras personas también se porten diferente con
ustedes, en el respeto mutuo, en la comprensión mutua, en el conectar con lo bonito
de la otra persona y la otra persona con ustedes y los acompañe igualmente mis
hijos para que puedan recuperar esas condiciones sencillas de la vida; también
con Rafael Arcángel venimos a sanarlos para que puedan sentir que este cuerpo
físico está recibiendo el alimento vital para que confíen en que van a tener
que comer, para que confíen y que va a haber un techo, que todas esas
necesidades básicas que tanto les preocupa para ustedes o para sus seres amados,
hoy me pongo a su disposición para ayudarles a llevarlos a esas condiciones
tranquilas de la vida. Hoy las redes están tejiendo para ustedes, se están
tejiendo para que lleguen las personas que puedan darles ese bienestar, para
abrirle la puerta a todo lo mejor de la vida dejarse conquistar y que Dios
también les dé esa armonía en su espíritu para que sentir que han superado los
procesos de ser una víctima, no es cerrarle la puerta para nunca más depender
de nadie o nunca más correr el riesgo de que alguien les haga daño, sino mucho
más allá el poder sentir que en esta hermandad necesitan abrirse y necesitan
dejar que gente bonita se encargue de ustedes también. Les agradecemos porque
cada uno de ustedes cuando han sido convocados a ayudar lo han hecho y si
alguno ha sentido que lo ha hecho de mala gana, si alguno ha sentido que lo ha
hecho de una manera casi que sintiendo que es una obligación, también hacerlo
ha sido una enseñanza para su espíritu y ver lo bonito que se siente ayudar y
ya saben mis hijos que cuando encuentren ese camino, es hermoso y es hermoso
porque empiezan a sentir que esas redes están abiertas tan fácilmente donde
siempre hay una persona que necesita de su ayuda y donde se dan cuenta que hay
muchas formas de ayudar; ahora decirme abro a recibir con humildad en el
corazón, es permitir que toda esta corte de ángeles, de arcángeles como lo
escucharon al comienzo de esta oración, mueva los hilos por ustedes y se
encarguen de ustedes; a veces hay la sensación de sentir que si Dios lo hizo
una vez, qué pena con Dios que vuelva a hacer lo mismo, qué pena estar
codependiendo, perdónense la hartera de codepender, perdónense lo duro que es
para ustedes sentirse vulnerable y dejar que otros les ayuden e igualmente si
son ustedes los que están proveyendo, si son ustedes los que están ayudando a
otros, también perdónense esas cargas, perdónense sentir que todo el mundo es
responsable, ustedes son responsables de todo el mundo, quítense esa sensación
de superhéroes que los hace sobrecargarse tanto y les hace olvidar que ustedes
también son humanos, que ustedes también se cansan, que ustedes también tienen
miedo y que también hay que dejar que otros caminen y a veces las exigencias
son poder expresar lo que ustedes necesitan para que también ellos lo hagan por
ustedes. Hoy bendecimos el agua,
bendecimos el aire, bendecimos el fuego, bendecimos la tierra, estos alimentos
que consumirán en esta noche y especialmente hoy vengo a limpiar con Miguel
Arcángel esos pensamientos negativos que los han estado torturando, esa fuerza
oscura que les está diciendo que renuncien a su fe, que renuncien a creer, esas
fuerzas oscuras que los han llevado a estar peleando con otros, a necesitar
enemigos en su vida, a volverse ustedes sus propios enemigos y a sentir
igualmente que llegan personas a hacer también su proceso de vida difícil y
doloroso. Venimos a que sepan que siempre estamos para cuidarlos y no solamente
en condiciones extremas y no solamente de lo malo que hay afuera, sino de esas
oscuridades, de esas voces difíciles y complicadas que les hacen sentir
continuamente que no lo hacen bien o continuamente que no va a haber a ese
futuro, que no se van a lograr las cosas, que los hace sentir que juegan con el
tiempo en contra y que incluso se sienten muy cansados de vivir. Hoy renovamos la energía para que vivir sea
rico, para que vivir sea un aprendizaje bonito, pero principalmente, para que
puedan sentir que lo están disfrutando y que si llegan retos a su vida sean
agradables y no sean experiencias tan extremas que los lleven a sentir miedo,
angustia o que los lleve a estar desesperados. Les entrego todo mi amor mis hijos de mi alma,
reciban mi bendición y mi comprensión y mi compañía incondicional de madre, yo
soy con ustedes María Virgen, en el nombre del Padre, del Hijo, del Espíritu
Santo, amén.
Jesús de
Nazaret
Hermanos buenas noches, en la gracia de mi Padre, Jesús de Nazaret. Bueno por ahí hay muchos que tienen el mico
al hombro como dicen no, el demonio ahí revuelto no, como con todas las
emociones revueltas y como dicen por ahí queriendo matar y comer del muerto no
y bueno no es fácil buscar otras herramientas de creación, el miedo los lleva a
ser valientes y para alimentar esa valentía muchas veces necesitan el
combustible de la rabia y como les han enseñado a ser sobrevivientes, a no
dejarse de nadie, a sentir que hay que pelearlo todo, pues por supuesto que la mecha
que siempre se abre, es que les da piedra y les da rabia no, hasta con eso han
de ser condescendientes, a veces una buena rabia sienta bien, pero también
manifestar la rabia debe ser algo que los debe volver al estado natural que es
el de la paz y la tranquilidad, no hay una sola persona que pueda decir
hermanos que no le ha dado rabia, que no le ha dado culpa, que no le ha dado
miedo, que no le ha dado tristeza, que no se ha sentido decepcionado, que no se
ha sentido abandonado, porque todas esas emociones hacen parte del existir,
pero están aprendiendo a no represarlas, están emprendiendo a dejarlas ir, están
aprendiendo a volver a estar en esa gratitud de su espíritu y a veces hay malos
días, pero también pueden pedir la ayuda para que al otro día ya todo esté
mejor, incluso pueden pasar situaciones especiales que los hagan sonreír y les
hagan sentir que bueno, venía de mal genio y alguien me cantó una canción por
ahí en el transmilenio me hizo reír o de pronto venían de mal genio y justo me
llamó alguien que tal vez no es el amor de mi vida, dijo una bobada y me hizo
reír. Hay muchas formas como las redes
de ángeles van a llegar a ustedes para sacarlos de esa oscuridad y para
sacarlos de ese rumiar continuamente lo malo, estar enfocados todo el tiempo en
la plata que no tienen, en la angustia de que no me va a alcanzar, de que pasó
otro año de mi cumpleaños y sigo solo sin pareja, qué pasó otro año y tampoco
me embarazo, que ya si no fue ayer mucho menos hoy, mucho menos mañana, todas
estas cantidades de frases oscuras que los lleva a estar mortificados y a
sentir este proceso desesperado y que tengo que hacer algo y darle la vuelta al
asunto no y muchas veces como les decía rumiando temas que ustedes saben que ya
no los pueden cambiar porque quedaron en el pasado, personas que ustedes no
pueden cambiar, dejen de insistir en cambiar a los demás, porque cada persona
quiere el día que quiere, cambia el día que quiere y cuando ustedes logran que
eso ya no les afecte, porque son importantes, que ya no les duela, que ya no
les hagan perder su paz, pues ya han hecho un gran avance porque han sentido
interiormente que ya no están en todos esos procesos de conflicto. Ahora hay una ventana al futuro muy bonita y es
la ventana de visualizar lo que quieren, el respirar y soñar despiertos
hermanos para muchas personas es una ridiculez, pero cuando ustedes respiran y
logran mostrarle con imágenes a Dios lo que ustedes quieren, a veces ni
siquiera pueden saber si ustedes son los que les están mostrando las imágenes o
es Dios es el que se las está mostrando a ustedes y eso hace que también se
vayan adecuando con la verdad de su ser, porque ustedes muchas veces están
desalineados, piensan una cosa, dicen otra, hacen otra y con todo respeto
hermanos muchas veces ustedes se mienten a sí mismos; entonces llegar a su
verdad interior, es llegar a este punto en el cual ustedes puedan sentirse
armónicos y también tengan esta certeza de que se están como les decía mi Madre,
tocando corazones para ayudarles, pero que también Dios está haciendo magias y
una de la magia y de los milagros más importantes es que, se sientan tranquilos,
a veces se asustan de estar tranquilos, nadie ha mejorado pero no sé porque
estoy tranquilo, nada ha mejorado pero no sé porque no quiero levantarme para
pelear cómo lo hacía antes, intento prender la mecha que tenía antes de lanzar
y de pelear porque era la que conocía y ya no me sale, ya no me siento como con
esto, ya no me reconozco a mí mismo porque estoy encontrando y estoy
necesitando argumentos nuevos para poder vivir de una nueva manera y es que ya
no quiero pelear con nadie esa es la verdad no, yo sé que puedo ponerme bravo, yo
sé que por ponerme a brava, yo sé que puedo usar toda la fuerza de la violencia
para crear las cosas, pero también sé que las veces que lo he hecho hiero
personas, salgo herido, que las veces que lo he hecho termino sintiendo un
agotamiento muy grande y ahora podemos condensar esa energía maravillosa de su
creación al repetir como les he enseñado tantas veces: Dios puede, Dios quiere y yo me lo merezco. Empezar a sentir que hay de todo
para todos especialmente para ustedes, hará que ya no compitan por un hombre o
por una mujer, a no ser que les guste andar compitiendo. Igual eso llega un momento en que les va a
cansar, porque van a sentir que en un momento ganaron, en otro perdieron, pero
que cuando ustedes se reconocen en su propio valor, ya no necesitarán traer
triángulos a su vida, ya no necesitaran traer personas que no saben que
quieren, ya no traerán circunstancias en las cuales la confusión esté en la
vida de esas personas o en su propia vida. Así que prepárense queridos hermanos para lo
mejor, sientan que es el momento de dejar de estar a prueba, de sentir que Dios
también lo está aprueba por ustedes y hoy elevemos toda esta conciencia de su
espíritu al regalo de la respiración que tienen, pero también decirles a Dios
regálame la paz que me está robando no tener un techo, regálame la paz que me
está robando no tener un trabajo, regálame la paz que me está robando no tener
una pareja, regálame la paz que me está robando estar enferma, vivir con dolor,
regálame la paz que me está robando no poder pagar ese techo, no poder tener
una casa propia y mira que así con cada cosa, pedir por la licencia de ese
regalo divino entendiendo que la vida es un regalo, estará entrando a las
condiciones del Padre al sentir que el proceso ya está entregado y que el Padre
ya tiene en manos todo lo que ustedes están pidiendo, incluso así estén
confundidos, para darles gusto porque Dios se supera a sí mismo y les da lo
mejor o mucho más de lo mejor que ustedes hubieran pensado y podrían haber
deseado en un momento. Así que los
acompañamos hermanos y los bendecimos a todos, en la gracia de mi Padre, Jesús
de Nazaret.
Meditación de Liú
Muy buenas muy
buenas noches Yo soy Liú. Vamos a imaginar que tenemos enfrente de nosotros un
fuego sagrado, una olla que está con un fuego dispuesto a quemar, a armonizar,
a transmutar y sentimos como ese elemento fuego empieza a llevarse de nosotros
todas estas condiciones preocupantes que hemos tenido en esta semana, nos damos
cuenta que han habido una serie de pensamientos torturantes, obsesivos que les
ha quitado el sueño, que les ha quitado las ganas de comer, que les ha hecho
sentirse desesperados, con ganas de correr, que esos pensamientos torturantes
sumados a los recuerdos del pasado, sumados a las incertidumbres del futuro y a
sentir que hoy nada está bien, a sentirse desprotegidos, a sentirse agobiados,
a sentirse como si Dios no los quisiera, a sentir que no hay nadie que pueda
ayudarles, a masticar esas cosas que fueron injustas, que los lleva a sentir
desilusión, que no se pueda confiar en nadie, que los lleva al arrepentimiento
que no deberían de tener, porque el arrepentimiento lleva a querer cambiar
cosas que ya no pueden, se está quemando ese miedo que ha mutado y ha pasado en
un evento a otro, ese miedo que ha tenido caras diferentes, que ha llevado a
traer personas diferentes y que aunque las caras cambien y las situaciones
cambian, se repiten las historias respecto a ese miedo; se liberan de encontrar
la rabia como el manejo de apuntar la energía a lo que quieren para pegarle a
la buena o a la mala y en ese proceso sentir que de malas los demás o de malas
ustedes; empiezan a sentir como queman ese escudo y esa arma que los ha llevado
a estar peleando continuamente, a sentir que como guerreros o luchadores todo
depende de ustedes y no hay quien los proteja, están quemando en ese fuego el
extremo de ser las víctimas, el extremo de ser los victimarios, están sanando
la energía del salvador que muchas veces termina haciendo parte de un triángulo
donde se evoluciona como salvador a volver a los victimarios las víctimas y
ustedes hacerse victimarios de sus víctimas, a terminar siendo salvadores para
salir crucificados; en ese fuego se va limpiando todos los dolores que han
estado teniendo, los dolores de cabeza, los dolores de espalda, los
diagnósticos médicos, el dolor de los huesos, de las articulaciones, el sentir
que el cuerpo se manifieste a través del dolor y la enfermedad, están quemando
las enfermedades crónicas y las asociaciones de las enfermedades a lo que se
comen, a las emociones, a los eventos crónicos del pasado, las vulnerabilidades
que atacan ciertas zonas de su cuerpo para fortalecer su sistema de defensas,
empiezan a dejar ir que sea el dolor y el sacrificio de la respuesta para hacer
los componentes de presión de no sentir el trabajo como un regalo sino como una
carga, como una lucha, como algo de lo que quieren salir, como algo que los
oprime, sentir el trabajo la labor que hacen como algo que alguien más dirige y
no como algo que ustedes voluntariamente quieren hacer; desaparece la energía
del sacrificio, de sentir que ustedes son los que les toca hacer el trabajo
duro, que les toca la peor parte, de sentirse como adultos conectados al
producir de una manera ingrata o sentir que incluso queriendo hacer las cosas
no les salen con ustedes quieren, están quemando el fracaso, están quemando el
juzgamiento propio, el sentir que no son suficientes, están sanando las heridas
que el espíritu ha traído y que ha venido recolectando de esta vida y de otras
para entrar en paz, en armonía, empiezan a recibir un rayo de color violeta que
transmuta su espíritu hacia el bienestar, su mente, sus emociones y su cuerpo
para conectar a la madre tierra y sentir que ella vuelve y les da la confianza
y la tranquilidad que requieren para saber que ya cuida de ustedes, al igual
que las huestes celestiales. Llevan sus
manitas enfrente en actitud de oración para fijar los beneficios del ejercicio
que han hecho hoy. Les dejo mi mejor
energía y me llevo la de ustedes, yo soy Liú.