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miércoles, 23 de septiembre de 2026

Rosario 10 de septiembre del 2026

María Virgen

Mis hijitos y mis hijitas muy buenas noches, soy María Virgen Madre de Dios y madre vuestra, reciban todos ustedes los presentes en este espacio y en la distancia, mi bendición y la de Dios Padre Todopoderoso, la bendición de sus familias, de sus proyectos, de sus hogares en Padre, Hijo y Espíritu Santo.  Cada vez mis hijos que sientan en su corazón que la vida los sobredimensiona, que están apareciendo todos esos pensamientos tortuosos, recuerden que pueden envolverse en mi manto sagrado para que se sientan tranquilos, en paz, para que sientan mi presencia que tiene como fin delegar y empezar a que haya esa gracia de  las bendiciones que ustedes no pueden lograr por su propia mano, al mismo tiempo, pueden entregar ese manto sagrado a aquellas personas que les preocupa, aquellas personas que aman, por las que han orado hoy, igualmente aquellas personas con las que tienen diferencias y con las que tienen conflicto o tienen algún tipo de resentimiento para que esas relaciones también mejoren, también cambien y empiece a ver la tranquilidad en su corazón, de ya no estar guardando dolor en su pasado, en su corazón, sobre el pasado, sobre el resentimiento que puedan tener porque las heridas se deben sanar, en esa postura de que todo lo que hoy duele puede ser liberado y puede ser sanado para dejar una oportunidad de que la vida se muestre diferente.  Los acompaño para que también se comprendan, para que no sean tan duros con ustedes y que se han estructurado toda su vida en no deberle nada a nadie, se han estructurado toda su vida en sentir que no pueden codepender de nadie.  Este es el momento para decir, claro que quiero codepender y claro que quiero que esa codependencia sea amorosa y yo poder sentir igualmente que si abro las puertas a volver a sentirme útil para alguien más, a poder trabajar en nuevas maneras, ya están entendiendo que lo van a hacer en condiciones donde ustedes se están portando distinto para que las otras personas también se porten diferente con ustedes, en el respeto mutuo, en la comprensión mutua, en el conectar con lo bonito de la otra persona y la otra persona con ustedes y los acompañe igualmente mis hijos para que puedan recuperar esas condiciones sencillas de la vida; también con Rafael Arcángel venimos a sanarlos para que puedan sentir que este cuerpo físico está recibiendo el alimento vital para que confíen en que van a tener que comer, para que confíen y que va a haber un techo, que todas esas necesidades básicas que tanto les preocupa para ustedes o para sus seres amados, hoy me pongo a su disposición para ayudarles a llevarlos a esas condiciones tranquilas de la vida. Hoy las redes están tejiendo para ustedes, se están tejiendo para que lleguen las personas que puedan darles ese bienestar, para abrirle la puerta a todo lo mejor de la vida dejarse conquistar y que Dios también les dé esa armonía en su espíritu para que sentir que han superado los procesos de ser una víctima, no es cerrarle la puerta para nunca más depender de nadie o nunca más correr el riesgo de que alguien les haga daño, sino mucho más allá el poder sentir que en esta hermandad necesitan abrirse y necesitan dejar que gente bonita se encargue de ustedes también. Les agradecemos porque cada uno de ustedes cuando han sido convocados a ayudar lo han hecho y si alguno ha sentido que lo ha hecho de mala gana, si alguno ha sentido que lo ha hecho de una manera casi que sintiendo que es una obligación, también hacerlo ha sido una enseñanza para su espíritu y ver lo bonito que se siente ayudar y ya saben mis hijos que cuando encuentren ese camino, es hermoso y es hermoso porque empiezan a sentir que esas redes están abiertas tan fácilmente donde siempre hay una persona que necesita de su ayuda y donde se dan cuenta que hay muchas formas de ayudar; ahora decirme abro a recibir con humildad en el corazón, es permitir que toda esta corte de ángeles, de arcángeles como lo escucharon al comienzo de esta oración, mueva los hilos por ustedes y se encarguen de ustedes; a veces hay la sensación de sentir que si Dios lo hizo una vez, qué pena con Dios que vuelva a hacer lo mismo, qué pena estar codependiendo, perdónense la hartera de codepender, perdónense lo duro que es para ustedes sentirse vulnerable y dejar que otros les ayuden e igualmente si son ustedes los que están proveyendo, si son ustedes los que están ayudando a otros, también perdónense esas cargas, perdónense sentir que todo el mundo es responsable, ustedes son responsables de todo el mundo, quítense esa sensación de superhéroes que los hace sobrecargarse tanto y les hace olvidar que ustedes también son humanos, que ustedes también se cansan, que ustedes también tienen miedo y que también hay que dejar que otros caminen y a veces las exigencias son poder expresar lo que ustedes necesitan para que también ellos lo hagan por ustedes.  Hoy bendecimos el agua, bendecimos el aire, bendecimos el fuego, bendecimos la tierra, estos alimentos que consumirán en esta noche y especialmente hoy vengo a limpiar con Miguel Arcángel esos pensamientos negativos que los han estado torturando, esa fuerza oscura que les está diciendo que renuncien a su fe, que renuncien a creer, esas fuerzas oscuras que los han llevado a estar peleando con otros, a necesitar enemigos en su vida, a volverse ustedes sus propios enemigos y a sentir igualmente que llegan personas a hacer también su proceso de vida difícil y doloroso. Venimos a que sepan que siempre estamos para cuidarlos y no solamente en condiciones extremas y no solamente de lo malo que hay afuera, sino de esas oscuridades, de esas voces difíciles y complicadas que les hacen sentir continuamente que no lo hacen bien o continuamente que no va a haber a ese futuro, que no se van a lograr las cosas, que los hace sentir que juegan con el tiempo en contra y que incluso se sienten muy cansados de vivir.  Hoy renovamos la energía para que vivir sea rico, para que vivir sea un aprendizaje bonito, pero principalmente, para que puedan sentir que lo están disfrutando y que si llegan retos a su vida sean agradables y no sean experiencias tan extremas que los lleven a sentir miedo, angustia o que los lleve a estar desesperados.  Les entrego todo mi amor mis hijos de mi alma, reciban mi bendición y mi comprensión y mi compañía incondicional de madre, yo soy con ustedes María Virgen, en el nombre del Padre, del Hijo, del Espíritu Santo, amén.

 

Jesús de Nazaret

Hermanos buenas noches, en la gracia de mi Padre, Jesús de Nazaret.  Bueno por ahí hay muchos que tienen el mico al hombro como dicen no, el demonio ahí revuelto no, como con todas las emociones revueltas y como dicen por ahí queriendo matar y comer del muerto no y bueno no es fácil buscar otras herramientas de creación, el miedo los lleva a ser valientes y para alimentar esa valentía muchas veces necesitan el combustible de la rabia y como les han enseñado a ser sobrevivientes, a no dejarse de nadie, a sentir que hay que pelearlo todo, pues por supuesto que la mecha que siempre se abre, es que les da piedra y les da rabia no, hasta con eso han de ser condescendientes, a veces una buena rabia sienta bien, pero también manifestar la rabia debe ser algo que los debe volver al estado natural que es el de la paz y la tranquilidad, no hay una sola persona que pueda decir hermanos que no le ha dado rabia, que no le ha dado culpa, que no le ha dado miedo, que no le ha dado tristeza, que no se ha sentido decepcionado, que no se ha sentido abandonado, porque todas esas emociones hacen parte del existir, pero están aprendiendo a no represarlas, están emprendiendo a dejarlas ir, están aprendiendo a volver a estar en esa gratitud de su espíritu y a veces hay malos días, pero también pueden pedir la ayuda para que al otro día ya todo esté mejor, incluso pueden pasar situaciones especiales que los hagan sonreír y les hagan sentir que bueno, venía de mal genio y alguien me cantó una canción por ahí en el transmilenio me hizo reír o de pronto venían de mal genio y justo me llamó alguien que tal vez no es el amor de mi vida, dijo una bobada y me hizo reír.  Hay muchas formas como las redes de ángeles van a llegar a ustedes para sacarlos de esa oscuridad y para sacarlos de ese rumiar continuamente lo malo, estar enfocados todo el tiempo en la plata que no tienen, en la angustia de que no me va a alcanzar, de que pasó otro año de mi cumpleaños y sigo solo sin pareja, qué pasó otro año y tampoco me embarazo, que ya si no fue ayer mucho menos hoy, mucho menos mañana, todas estas cantidades de frases oscuras que los lleva a estar mortificados y a sentir este proceso desesperado y que tengo que hacer algo y darle la vuelta al asunto no y muchas veces como les decía rumiando temas que ustedes saben que ya no los pueden cambiar porque quedaron en el pasado, personas que ustedes no pueden cambiar, dejen de insistir en cambiar a los demás, porque cada persona quiere el día que quiere, cambia el día que quiere y cuando ustedes logran que eso ya no les afecte, porque son importantes, que ya no les duela, que ya no les hagan perder su paz, pues ya han hecho un gran avance porque han sentido interiormente que ya no están en todos esos procesos de conflicto.  Ahora hay una ventana al futuro muy bonita y es la ventana de visualizar lo que quieren, el respirar y soñar despiertos hermanos para muchas personas es una ridiculez, pero cuando ustedes respiran y logran mostrarle con imágenes a Dios lo que ustedes quieren, a veces ni siquiera pueden saber si ustedes son los que les están mostrando las imágenes o es Dios es el que se las está mostrando a ustedes y eso hace que también se vayan adecuando con la verdad de su ser, porque ustedes muchas veces están desalineados, piensan una cosa, dicen otra, hacen otra y con todo respeto hermanos muchas veces ustedes se mienten a sí mismos; entonces llegar a su verdad interior, es llegar a este punto en el cual ustedes puedan sentirse armónicos y también tengan esta certeza de que se están como les decía mi Madre, tocando corazones para ayudarles, pero que también Dios está haciendo magias y una de la magia y de los milagros más importantes es que, se sientan tranquilos, a veces se asustan de estar tranquilos, nadie ha mejorado pero no sé porque estoy tranquilo, nada ha mejorado pero no sé porque no quiero levantarme para pelear cómo lo hacía antes, intento prender la mecha que tenía antes de lanzar y de pelear porque era la que conocía y ya no me sale, ya no me siento como con esto, ya no me reconozco a mí mismo porque estoy encontrando y estoy necesitando argumentos nuevos para poder vivir de una nueva manera y es que ya no quiero pelear con nadie esa es la verdad no, yo sé que puedo ponerme bravo, yo sé que por ponerme a brava, yo sé que puedo usar toda la fuerza de la violencia para crear las cosas, pero también sé que las veces que lo he hecho hiero personas, salgo herido, que las veces que lo he hecho termino sintiendo un agotamiento muy grande y ahora podemos condensar esa energía maravillosa de su creación al repetir como les he enseñado tantas veces: Dios puede, Dios quiere y yo me lo merezco.  Empezar a sentir que hay de todo para todos especialmente para ustedes, hará que ya no compitan por un hombre o por una mujer, a no ser que les guste andar compitiendo.  Igual eso llega un momento en que les va a cansar, porque van a sentir que en un momento ganaron, en otro perdieron, pero que cuando ustedes se reconocen en su propio valor, ya no necesitarán traer triángulos a su vida, ya no necesitaran traer personas que no saben que quieren, ya no traerán circunstancias en las cuales la confusión esté en la vida de esas personas o en su propia vida.  Así que prepárense queridos hermanos para lo mejor, sientan que es el momento de dejar de estar a prueba, de sentir que Dios también lo está aprueba por ustedes y hoy elevemos toda esta conciencia de su espíritu al regalo de la respiración que tienen, pero también decirles a Dios regálame la paz que me está robando no tener un techo, regálame la paz que me está robando no tener un trabajo, regálame la paz que me está robando no tener una pareja, regálame la paz que me está robando estar enferma, vivir con dolor, regálame la paz que me está robando no poder pagar ese techo, no poder tener una casa propia y mira que así con cada cosa, pedir por la licencia de ese regalo divino entendiendo que la vida es un regalo, estará entrando a las condiciones del Padre al sentir que el proceso ya está entregado y que el Padre ya tiene en manos todo lo que ustedes están pidiendo, incluso así estén confundidos, para darles gusto porque Dios se supera a sí mismo y les da lo mejor o mucho más de lo mejor que ustedes hubieran pensado y podrían haber deseado en un momento.  Así que los acompañamos hermanos y los bendecimos a todos, en la gracia de mi Padre, Jesús de Nazaret.

 

Meditación de Liú

Muy buenas muy buenas noches Yo soy Liú. Vamos a imaginar que tenemos enfrente de nosotros un fuego sagrado, una olla que está con un fuego dispuesto a quemar, a armonizar, a transmutar y sentimos como ese elemento fuego empieza a llevarse de nosotros todas estas condiciones preocupantes que hemos tenido en esta semana, nos damos cuenta que han habido una serie de pensamientos torturantes, obsesivos que les ha quitado el sueño, que les ha quitado las ganas de comer, que les ha hecho sentirse desesperados, con ganas de correr, que esos pensamientos torturantes sumados a los recuerdos del pasado, sumados a las incertidumbres del futuro y a sentir que hoy nada está bien, a sentirse desprotegidos, a sentirse agobiados, a sentirse como si Dios no los quisiera, a sentir que no hay nadie que pueda ayudarles, a masticar esas cosas que fueron injustas, que los lleva a sentir desilusión, que no se pueda confiar en nadie, que los lleva al arrepentimiento que no deberían de tener, porque el arrepentimiento lleva a querer cambiar cosas que ya no pueden, se está quemando ese miedo que ha mutado y ha pasado en un evento a otro, ese miedo que ha tenido caras diferentes, que ha llevado a traer personas diferentes y que aunque las caras cambien y las situaciones cambian, se repiten las historias respecto a ese miedo; se liberan de encontrar la rabia como el manejo de apuntar la energía a lo que quieren para pegarle a la buena o a la mala y en ese proceso sentir que de malas los demás o de malas ustedes; empiezan a sentir como queman ese escudo y esa arma que los ha llevado a estar peleando continuamente, a sentir que como guerreros o luchadores todo depende de ustedes y no hay quien los proteja, están quemando en ese fuego el extremo de ser las víctimas, el extremo de ser los victimarios, están sanando la energía del salvador que muchas veces termina haciendo parte de un triángulo donde se evoluciona como salvador a volver a los victimarios las víctimas y ustedes hacerse victimarios de sus víctimas, a terminar siendo salvadores para salir crucificados; en ese fuego se va limpiando todos los dolores que han estado teniendo, los dolores de cabeza, los dolores de espalda, los diagnósticos médicos, el dolor de los huesos, de las articulaciones, el sentir que el cuerpo se manifieste a través del dolor y la enfermedad, están quemando las enfermedades crónicas y las asociaciones de las enfermedades a lo que se comen, a las emociones, a los eventos crónicos del pasado, las vulnerabilidades que atacan ciertas zonas de su cuerpo para fortalecer su sistema de defensas, empiezan a dejar ir que sea el dolor y el sacrificio de la respuesta para hacer los componentes de presión de no sentir el trabajo como un regalo sino como una carga, como una lucha, como algo de lo que quieren salir, como algo que los oprime, sentir el trabajo la labor que hacen como algo que alguien más dirige y no como algo que ustedes voluntariamente quieren hacer; desaparece la energía del sacrificio, de sentir que ustedes son los que les toca hacer el trabajo duro, que les toca la peor parte, de sentirse como adultos conectados al producir de una manera ingrata o sentir que incluso queriendo hacer las cosas no les salen con ustedes quieren, están quemando el fracaso, están quemando el juzgamiento propio, el sentir que no son suficientes, están sanando las heridas que el espíritu ha traído y que ha venido recolectando de esta vida y de otras para entrar en paz, en armonía, empiezan a recibir un rayo de color violeta que transmuta su espíritu hacia el bienestar, su mente, sus emociones y su cuerpo para conectar a la madre tierra y sentir que ella vuelve y les da la confianza y la tranquilidad que requieren para saber que ya cuida de ustedes, al igual que las huestes celestiales.  Llevan sus manitas enfrente en actitud de oración para fijar los beneficios del ejercicio que han hecho hoy.  Les dejo mi mejor energía y me llevo la de ustedes, yo soy Liú.

 

 

 Rosario 3 de septiembre del 2026

María Virgen

Mis hijitas y mis hijitos muy buenas noches, soy María Virgen Madre de Dios y madre vuestra, reciban todos ustedes mis hijos amados mi bendición y la de Dios Padre Todopoderoso, la bendición de sus hogares, de sus familias, de sus proyectos en Padre, Hijo y Espíritu Santo.  Hoy Padre he venido a orar por mis hijos, darte gracias por cada uno de ellos, por su perfección, entiendo Señor que los has traído a este mundo como ese regalo maravilloso, para que todos ellos pudieran experimentar un lugar del universo donde pudiera sentir tu presencia y aunque sé que el objetivo de este planeta y de estar en este mundo es poder experimentar en forma amorosa y protegida, también sé que hay momentos donde mis hijos se sienten solos y confundidos, donde mis hijos necesitan este acompañamiento tuyo y que puedan sentir que se hace más flexible toda esa exigencia y todo ese regalo del libre albedrío para que los llenes de comprensión, para que los llenes de milagros y ellos puedan tornar a la comprensión de la vida. Ayúdalos a que puedan aprender fácilmente sin tener que llevarse a condiciones extremas, ayúdalos a que cuando estén pasando por esos momentos difíciles siempre sientan tu presencia y pongas en nosotros esta voluntad grande y estas capacidades para poder interceder por ellos; permite que sus corazones hermosos de mis otros hijos actúen en ellos, porque hoy te he pedido para que ellos puedan encontrar lo que tanto te han pedido; ayúdalos a que se solucionen sus temas de salud, a que se solucione sus temas económicos, a que se solucionen sus temas laborales, a que puedan solucionar sus temas de pareja, sus temas de familia, sus relaciones interpersonales de padres e hijos; ayúdalos a que puedan disfrutar estar aquí, disfruten esas cosas sencillas de la vida y que puedan sentir que los grandes propósitos también están acompañados para que puedan ser parte de un acompañamiento.  Ábreles el corazón a mis hijos para que se dejen amar, para que se dejen querer, para que otros puedan ayudarles no solamente cuando más lo necesitan, sino en momento sencillos de la vida, que nunca más mis hijos se sientan solos y especialmente que mis hijos no se sientan a prueba. Hoy vengo a agradecerte por ellos porque aunque muchos no lo tengan muy claro, estar en esta tierra es un regalo, venir a este mundo es una maravilla, porque se viene a ejecutar en esa libertad la capacidad que tiene cada uno como creadores al amparo de Dios; permíteles que esta creación pueda tener satisfacción para ellos y que tú también los llenes de tu luz para que cada día más se sientan confiados y cada día más sientan que están amparados para no salir heridos en el proceso y para no sacar heridos a otros.  Hoy los envuelvo con mi manto que me has entregado para acercarlos a ti, para que puedas sentir su presencia de una manera individual, aunque sé que cada uno de ellos son parte de ti, te pido por ellos para que puedan sentir esa alegría de saber que estás respondiendo a su llamado y que de una manera donde cada uno lo pueda entender y lo pueda asimilar, sienta tu presencia en su vida. Hoy mis hijos de mi alma, los envuelvo en mi manto sagrado y comprendo por todo lo que pasan; nunca olviden que es muy importante lo que ustedes viven y que nada es una molestia para Dios o das una pequeñez.  Reciban mis niños mi bendición y la de Dios Padre Todo Poderoso, con todo mi amor, yo soy, María Virgen, hasta siempre mis hijitos.

 

Jesús de Nazaret

Buenas noches hermanos y hermanas en la gracia de mi Padre, Jesús de Nazaret. Bueno hoy ha tejido una red de amor mi Madre para llevarlos a Dios y envolverlos como un bebé y entregarlos a ese acompañamiento divino.  Por una parte, para que estén más tranquilos de que hay cosas que hoy se están logrando para ustedes por el exclusivo mérito de ser hijos de Dios; hoy los acompañamos igualmente para que todas esas confrontaciones internas todos esos procesos que los llevan en forma difícil a sentirse mal, aislados, tener esa sensación de conflicto frente a algún aspecto de su vida, también pueda tener esa solución que ustedes esperan. Ahora al darnos esa potestad de acompañarlos, empezarán a hallar mucha más tranquilidad en su mundo y empezarán a ser quienes empiecen a recoger esas bendiciones en su propia vida, porque debe funcionar para ustedes, para que pueda funcionar para los demás; porque la fe hermanos como les he dicho, no se construye en la experiencia ajena, la paz y la fe viene del comprender que ustedes han recibido algo tan importante y tan maravilloso que cuando acuden a ello saben que Dios lo volverá a hacer, saben que no hay un abandono y especialmente que tengan la conciencia de que de ninguna manera están abandonados del Padre, es más como lo hemos explicado reiteradamente y más en estos tiempos difíciles es cuando más estamos cerca de ustedes, es cuando más les estamos ayudando, es cuando más están sucediendo en su vida situaciones especiales que están haciendo que su comprensión esté en un nivel diferente, queremos que sientan que son bendecidos y puedan sentir que han superado por su propio designio las pruebas de lo que está bien o mal, las situaciones de lo que es justo o no lo es, los resentimientos o la manera como pueden estar sintiendo que no puede haber más para ustedes, sintiendo que tienen que perder o tienen que sufrir, para sentir que Dios les va a dar y les va a entregar lo que tanto buscan.  Hoy los acompaño con todo mi amor para superar esas penas, para superar esos conflictos porque a veces sienten que tal vez cuando tienen una dificultad con Dios, una dificultad de un tema que no pueden solucionar y que están molestos Dios los abandona; no hay una forma en que Dios se aleje de ustedes, no hay una manera en que nos alejemos de ustedes y los dejemos solos, sencillamente porque nos comprendemos, los amamos y sabemos que cuando están en este plano de la tierra, no es tan sencillo comprenderlo todo, que cuando están en el plano de la tierra, necesitan sentir que va a haber una garantía mañana, que las cosas se van a mejorar, que las situaciones van a estar en mejores condiciones, porque por eso estamos tomándolos de la mano para construir ese futuro y entrar al mejor futuro que ustedes merecen; ya queridos hermanos lo que no hicieron, lo que hicieron, en lo que se equivocaron, lo que sufrieron quedó atrás.  Venimos también a sanar sus heridas para que ellas ya no sigan interfiriendo en explorar una vida nueva, la experiencia de la vida, las experiencias buenas, regulares o malas queridos hermanos, no deben restarle al espíritu, por el contrario, ante Dios, su experiencia los está llevando más cerca de él, a la comprensión del lado oscuro de la vida, porque entender lo duro, entender lo malo, entender el sufrimiento, entender todas las cosas difíciles que les ha pasado a ustedes o les ha pasado al prójimo, no es tan fácil de comprender, pero los acerca al Padre de una manera increíble donde la verdadera respuesta es, vienes a experimentar y a veces necesitas que la aventura sea tan intensa y tan difícil que incluso no midas las consecuencias de tus actos o a veces ni siquiera te des cuenta de lo que estas haciendo, así que también venimos a que descienda sobre ustedes esa conciencia, de qué están haciendo, de cómo están viviendo, no en un acto de juzgarse a ustedes mismos, sino de un acto amoroso y entiendan que ustedes están haciendo lo mejor, lo que pueden, incluso si tienen pereza, incluso si hoy fue un día sin tanto mérito, si incluso sienten a veces que se está pasando la vida sin esas grandes cosas, porque también a veces se vuelven adictos a los deberes cumplidos, a las metas a las que llegan y sienten que solamente pueden ser felices cuando logran la meta; también queremos que logren el no ir para ninguna parte, el también festejar en momentos que están dejándose llevar y que están dejando que la vida fluya, porque también hay momentos donde estar tan exigidos los lleva a estar    contra la corriente y genera esa resistencia de que entre más quiero, menos pasa.  Así que también los acompañamos para que ese fluir sea más sencillo, para que sientan que es posible que ese bienestar llegue a su vida y puedan sentir nuestra presencia haciendo más fácil su caminar, porque no importa en qué etapa de su vida estén, qué edad tengan, siempre les diré una verdad y es que para Dios son sus hijos y sus hijos favoritos en forma individual, porque Dios no compara un hijo con otros.  Hoy bendecimos el agua, los alimentos, bendecimos su descanso, bendecimos todo lo que han hecho, porque todo lo que han hecho, así ante los ojos humanos, puede hacer malo para Dios, es bendito y cuando están viviendo experiencias muy difíciles, porque ustedes las están procurando a otros para hacerles daño o son los otros que les están haciendo daño a ustedes, pues necesitan compañía para poder salir, tomar un oxígeno, respirar, ver las cosas desde arriba y poder decir, hasta aquí tuve de esto tan difícil, porque no quiero ser, ni necesito ser el malo para nadie y tampoco necesito ser la víctima de nadie.  Muy buenas noches hermanos, en la gracia de mi Padre, para bendecirlos, acompañarlos y agradecer como tejen las redes del amor y cómo han acudido tan bonito a los llamados para ser personas de buena voluntad.  Hay días que se pasan y son días en que ustedes van tranquilos sin que nadie les ayude o ustedes ayuden a nadie, pero también hay días donde sienten que estaban en el lugar que tenían que estar, para ayudar a las personas que lo requerían y aunque a veces sea difícil ayudar personas, aunque a veces tengan resistencia con ciertos seres más cercanos a ustedes, acuérdense que esa fue una elección que eligieron las personas perfectas y esas personas las eligieron ustedes para que también les pudieran ayudar.  Dios los bendiga en la gracia de mi Padre, Jesús de Nazaret.

 

Meditación de Liú

Muy buenas noches, yo soy Liu.  Vamos a cerrar nuestros ojitos y vamos a trabajar hoy en el elemental del agua, vamos a equilibrar nuestras mareas internas, conectarnos con los flujos de agua de la tierra y vamos a visualizar la madre tierra en el equilibrio entre la lluvia y el sol, visualizamos que el agua llega a esos lugares que las plantas necesitan, que se necesitan para humedecer la madre tierra; visualizamos como las nubes empiezan a formarse en el cielo y cómo empezamos a sentir que esa agua que baja la temperatura, que refresca la madre tierra, está llegando en este momento en el equilibrio; sienten cómo los ríos en forma natural corren por la tierra, cómo se amplían esos ríos, como ese equilibrio, el agua, entre el agua que se condensa, el agua que llega a la tierra se está generando el equilibrio; las aguas dulces de los ríos, los mares, como el océano está haciendo ese proceso a través de su evaporación de la temperatura del sol, para generar ese ciclo del agua, empiezan a sentir como la temperatura de la tierra se equilibran los polos, cómo empiezan a formarse de nuevo esos iceberg, esas montañas frías, cómo se equilibran el clima y especialmente empezamos a sentir una enorme alegría sobre la sabiduría que tiene la madre tierra y cómo podemos obrar en el deseo colectivo, en la creación colectiva para que la madre tierra nos regale el agua que necesitamos, para que la madre tierra genere que esa agua esté dada en su justa medida para evitar destrucciones, para evitar daños, empezamos a ser más conscientes de cómo poder interactuar con la madre tierra y nos imaginamos como la abrazamos como si fuera un árbol, como si fuera una planta, como nos salimos de la tierra y la abrazamos desde afuera y la vemos, ese planeta azul precioso y hermoso que se ha transformado por miles y miles de millones de años y le damos nuestra reverencia, le damos nuestra inmensa gratitud porque entendemos que venimos transitoriamente a este mundo y que ella seguirá aquí, que seguirá permitiendo que haya diferentes especies, que haya esos equilibrios de los pisos térmicos, de las diferentes razas, que haya ese acompañamiento de ella para permitir que todos los ecosistemas funcionen de una manera maravillosa.  Empezamos a sentir poniendo nuestras manos en frente, una profunda reverencia y un profundo respeto por el estar aquí en esta tierra; empezamos a sentir que se va la desconfianza, la angustia, la supervivencia, empezamos a sentir que las cosas materiales son muy importantes, pero también que todo lo material se quedará aquí….

….siguen los ejercicios….

Respiramos profundo, les dejo mi mejor energía, me llevo la de ustedes.  Yo soy Liú, en el nombre del padre del hijo del Espíritu Santo, amen.

 

 Rosario 27 de agosto del 2026

María Virgen

Mis hijitos y mis hijitas muy buenas noches, soy María Virgen Madre de Dios y madre vuestra, reciban todos ustedes mis hijitos presentes y en la distancia mi bendición y la de Dios Padre Todopoderoso, la bendición de sus hogares, de sus familias, en el nombre del Padre, del Hijo, del Espíritu Santo, amén.  Cuando el cielo y la tierra mis hijos, se unen en procesos difíciles, es cuando más necesitan recordar que hay una fuerza superior que es la que acompaña al mundo; los momentos en que la vida se hace tan vulnerable por la enfermedad, por un ser querido enfermo, por alguien que se ha muerto en su vida, por todas las pérdidas que han tenido, pues nosotros con mayor razón acudimos a ustedes a liberarlos de esos dolores y esas penas tan grandes, como lo han escuchado en otros momentos mis hijos, la experiencia de la vida tiene momentos puntuales muy difíciles donde esas penas hay que pasarlas acompañados en esa luz divina y las redes de la tierra también los acompaña; hoy todos ustedes mis hijos sé que están orando por aquellos hermanos que sufren en el mundo y que han perdido sus seres amados, sus viviendas, que han estado en todas esas guerras, en esos desastres naturales y que hoy están sufriendo, oren por ellos y transmutamos hoy con la luz del Espíritu Santo la energía que puede llegar a ustedes con dolor y con sufrimiento trayendo a ustedes el malestar de lo que significa verlos impotentemente sufrir; todo dolor mis hijos tiene un límite y cuando los dolores van a ser muy grandes, el alma se sale del cuerpo y ya no está en ese cuerpo cuando está sufriendo cosas tan dolorosas, los acompañamos precisamente para poder hacer ese proceso previo en el no tiempo, de esa elección sobre si desean permanecer aún en la tierra o si deciden irse en el camino y como les hemos explicado en otros momentos no hay nadie que se vaya antes de tiempo, porque todas las personas tienen un momento importante de elección más allá de lo que la mente, el cuerpo, la emoción puede decir que fue suficiente o que pueden seguir acá. Hoy les entrego mis niños mi manto sagrado y especialmente la confianza en que la madre tierra está haciendo procesos de reparación; hace un buen tiempo cuando estábamos finalizando el siglo pasado, había una gran preocupación sobre la madre tierra y cómo habría un boquete en la capa de ozono que no se cerraba hoy mis hijos esa capa está restaurada y ha habido muchos acompañamientos de hermanos espirituales de otros mundos haciendo posible que la madre se repare; también la madre tierra tiene acompañamiento espiritual terreno para que todo esto que los está angustiando sobre los terremotos, sobre los desastres naturales, sobre el exceso de tecnología y la responsabilidad que sienten sobre estar echando a perder la tierra cuando talan árboles, cuando hacen procesos de contaminación, créanme mis hijos, que a pesar de todas estas cosas, hay unas fuentes que mantienen el orden en este mundo y hace posible que cuando se estén haciendo esos desmanes y haya condiciones que no sean apropiadas para la supervivencia de la tierra, haya una intervención divina porque ya la ha habido, para que el orden esté siempre y prevalezca y que sigan naciendo almas en este mundo y la tierra siga siendo viable para la raza humana; así que confíen que hay toda una sabiduría de siglos y siglos, millones de años de una madre tierra que se ha restaurado a sí misma y que ha tenido el acompañamiento de seres para poder ayudarle a que ella siga siendo viable y este momento mis hijos no es la excepción, confíen en la madre tierra y nunca olviden que un día ustedes se van a ir de aquí y ella seguirá y seguirá siendo la madre para darle espacio a otros seres humanos que llegarán; sé que a veces sienten que este paso por la tierra es muy corto, pero otras veces se mortifican tanto y viven tan preocupados por el futuro, que por eso mismo la vida se ha cortado para la raza humana a no durar más de 100 años.  Hoy los ayudamos a que crezcan en la confianza, en la tranquilidad y pidan ayuda todos los días mientras duermen los estamos ayudando a restaurar para que sigan encontrando las razones y las ilusiones de seguir en este mundo.  Reciban todos ustedes mis niños, la bendición del agua, la bendición del aire, la bendición del fuego, la bendición de la tierra y de los metales, en Padre, Hijo y Espíritu Santo, con todo mi amor y la confianza en que todo va a salir bien, mi deseo de que sigan entendiéndose como hermanos para seguir evitando esos procesos de destrucción y de discordia innecesarios en la visión de la vida en la tierra.  Con todo mi ser, yo soy María Virgen.

 

Jesús de Nazaret

Buenos días y buenas noches hermanos en la gracia de mi Padre, Jesús de Nazaret, ¿cómo están?  Aparece en los momentos como estos la pregunta de por qué Dios deja que todo esto pase y es que detrás de cada evento doloroso, detrás de cada cambio que hay en la tierra, por mínimo que sea, hay todo un proceso de acompañamiento para ver lo bueno que hay detrás de todo esto; la tierra necesita repararse, hace movimientos continuos para para ser viable, para quienes siguen vivos en este plano y las almas que se ofrecen hermanos a irse, han sido almas que han estado preparadas para ello y eligieron en su camino espiritual irse de la manera como sucedió; aquellos que continúan con vida, necesitarán del apoyo de ustedes con una oración estando lejos, pero también movilizándose en el deseo de poder contribuir dentro de lo que ustedes pueden hacer.  Cuando hay algo que ustedes les corresponde queridos hermanos frente a poder ayudar a un hermano, estarán en el momento justo y en el momento preciso para poder ayudar, ser embajadores de buena voluntad es algo, que nace en el corazón, hace que ustedes estén en la disposición de ayudar a un hermano y no solamente ayudarlo en las condiciones más extremas; es bonito saber que se movilizan en medio de las condiciones más dolorosas, pero también es importante que lo hagan, a veces de las formas más simples, como saludar a un vecino, de las formas tan importantes como saber si alguien necesita algo de ustedes y aunque les puedan decir sapos, aunque les puedan decir metidos, aunque les puedan decir que ustedes porque se meten en lo que no les importa, ser embajadores de buena voluntad y saber que Dios los llama al encuentro de una persona, hará que ese ser que había orado previamente, que había pedido por ayuda, realmente esté infinitamente agradecido por la forma como ustedes lo han hecho y como los acompañen.  Hoy está más que comprobado hermanos, que cuando ustedes tejen la red del amor entre hermanos, todo se hace rápido, todo funciona, la comida se multiplica, hay la capacidad de levantarse rápidamente y se van a dar cuenta hermanos que ese deseo que ustedes tienen de ver reparadas esas casas, esas vidas, de que esos negocios vuelvan a funcionar, de que esos lugares que han sufrido se reparen y puedan recibir el apoyo también de la naturaleza, porque en esos sitios van a volver a nacer árboles, en esos sitios incluso la tierra será más fértil y ustedes podrán queridos hermanos ver que la vida sigue y superarán el dolor, el miedo, superarán las pérdidas, porque estarán entendiendo que el proceso de la hermandad funciona en las condiciones más hermosas que son las de poder reparar, poder mejorar y cada uno de ustedes hermanos tiene como misión hacer de este mundo algo mejor, asegúrense de haber pasado por esta tierra habiéndole dado buena vida a sus personas más cercanas; cuando logran ser canales de amor a quienes les rodean, cuando hacen su trabajo con gana, con gusto, bien hecho, cuando entregan lo mejor de ustedes hermanos, ya están cumpliendo su misión, el resto llegará por añadidura, llegarán a ser los superhéroes, llegarán a ser esas personas que otros van a agradecer infinitamente y Dios siempre tendrá la gratitud de verlos a ustedes dispuestos a dar lo mejor de ustedes.  Ahora quiero queridos hermanos, que dejen de ver a Dios solo en el cielo, Dios es la esencia de todas las cosas y está en esta tierra no se ha ido, no se ha muerto, no está lejos, Dios está dentro del corazón de cada uno de ustedes y en todo lo que él ha creado en este mundo, por eso no hay forma de que él los abandone, por eso no hay manera de que ustedes él los haya olvidado y mucho menos de que Dios no nos escuche.  Hoy su corazón se está abriendo para escuchar la voz de Dios de las formas más bonitas, de las formas más amorosas, se han acostumbrado a escuchar a Dios en las formas más difíciles, en el trueno, en el rayo, en las pérdidas, en los momentos donde perdieron las fuerzas y sintieron que algo o alguien los recogió, para seguir adelante; acostúmbrense a ver a Dios en gratitud sobre todo lo que tienen, principalmente porque es una forma de fijarlo para no perderlo tan rápidamente, porque cuando ustedes se llenan hermanos de gratitud con lo lindo de la vida y recuerdan que está ahí esas cosas que les están preocupando, ese futuro que les está preocupando esta situación financiera recurrente y peligrosa para ustedes, dejará de tener esa incertidumbre porque todos los días decir Señor, si ayer me alimentaste, hoy me vas a alimentar de nuevo, si ayer me diste para pagar este techo, mañana lo voy a poder pagar, si ayer me diste para sacar adelante estos hijos, a estos padres, para responder para tener agua, luz, internet, yo sé que hoy me lo vas a dar y que mañana me lo vas a seguir dando Señor.  Por eso a veces, cuando se revuelven tanto en la cabeza, necesitan respirar, necesitan recordar quién lo sostiene ustedes y que no todo depende de ustedes hermanos. Hay demasiadas cosas que le pueden otorgar a Dios y recuerden que la vida es un regalo, pídanle a Dios que les regale un techo seguro, pídanle a Dios que les regale una buena pareja, pídanle a Dios que les regale una nueva oportunidad de enamorarse, de seguir, pídanle a Dios que les dé la nobleza para perdonar a quienes les han hecho daño y aceptar las cosas buenas de la vida, pídanle a Dios que les dé la oportunidad de sanar las heridas de los traumas de las cosas que pasaron y que cada vez se distancian más de ellas y las vean como una experiencia que aunque difícil, que no quisieran repetir, ya la superaron y ya no puede seguir marcándolos en la vida como un proceso continuo de desespero, de dolor;  Pídanle al Padre que restaure su físico y que se lleve todas esas células temerosas y se transforme ese miedo en amor para confiar, para volver a ser como niños en el reino de Dios, para saber que él escucha lo que ustedes necesitan, porque Dios les trae lo que ustedes requieren y dile a Dios, Padre crea conmigo algo bueno; cuando yo estoy creando solo, a veces siento que no tengo todas las herramientas, cuando yo creo que estoy creando solo, siento que lo hago de las formas más difíciles y más dolorosas porque he sido entrenado para subsistir, he sido entrenado con la sensación de que yo no hago las cosas bien, he sido entrenado a vivir peleando las cosas y no creer en que esas cosas buenas me puedan pasar a mí, he sido entrenado entre la justicia y la injusticia, teniendo muchas veces en mi ser la sensación de temer a que tú me veas más y seas injusto con nosotros o que tú les des demasiado a los demás y seas injusto conmigo.  Aquí la justicia empieza a ser inoperante, cuando comprendes que Dios es abundancia, que Dios tiene siempre más que darte que tú que pedirle, cuando comprendes que no hay un solo aspecto de tu vida donde Dios no esté porque cuando le hablas en serio a Dios sobre que realmente quieres construir un hogar, donde realmente quieres tener hijos, donde realmente quieres un trabajo bien pago, donde realmente quieres una vivienda, quieres un carro, quieres viajar, donde realmente te quieres sanar, eso ya fue concedido en el Padre y se manifestará en el término de la distancia. Gracias hermanos por su amor y permitirme acompañarlos en todo momento, gracias porque sé que muchos de ustedes ya no me ven como el referente del dolor y del sufrimiento, del sacrificio frente a Dios, sino muchos de ustedes ya me ven como este hermano que les ha mostrado los milagros, que ustedes son los milagros mismos y toda la capacidad que tienen de hacer maravillas en su vida, en las manos de Dios y en la vida de quienes los rodean.  Con ustedes en la gracia de mi Padre, Jesús de Nazaret, muy buenas noches.

 

Meditación de Liú

Muy buenas noches, yo soy Liu.  Vamos a hacer limpieza y esa limpieza la vamos a hacer moviendo la cabeza a lado y lado, vamos a acompañarnos de un jabón celestial de lavanda, que va a limpiar esos pensamientos, de su mente, que va a sanar esos recuerdos, los va a purificar para ponerlos en su lugar; vamos a limpiar lo que vemos, lo que escuchamos, vamos a limpiar nuestra boca de esas palabras ociosas, dolorosas, difíciles, de esas palabras bruscas, groseras, displicentes con nuestros hermanos y las que escuchamos en nuestra cabeza hacia nosotros mismos como insultos; limpiamos nuestro sistema olfativo, toda nuestra vía aérea, nuestra garganta, limpiamos nuestra piel y nos conectamos con que estos poros de nuestra piel estén en una interacción continua entre ese dar, entre ese recibir; estamos limpiando toda nuestra zona de nuestro pecho de esas heridas que hemos tenido guardadas en nuestro corazón, limpiamos en nuestra mamas masculinas y femeninas todas las afectaciones de niño, llevando a la boca del estómago en lo que no nos alimenta, en sentir que tenemos toda esa presión social de sobrevivir; limpiamos hacia el primer chakra para dejar salir las energías de supervivencia, esos malos pensamientos de creer que no va a haber suficiente, de creer que lo van a perder todo, de tener esa relación tóxica con el dinero, con el trabajo, con las parejas, esas peleas continuas con el sistema, con los hijos, ese vivir buscando siempre en una adicción todo lo negativo.  Ponemos nuestras manos en la zona del ombligo y vamos a permitir que esos tres chakras inferiores empiecen a liberar con nuestra respiración esa energía de angustia, esa energía de pánico a la vida, esa sensación de impotencia que nos lleva a sentirnos cansados, desilusionados, que nos lleva a sentirnos totalmente molestos, que nos lleva a sentir esa angustia del mañana, para que se vaya esa tensión, igual la que está en el cuello, la que está en la espalda, ese cargar la maleta del pasado y limpiamos nuestras emociones densas, entendemos que ellas existen como parte del sentir de la vida, las honramos, las bendecimos, pero las sacamos de esos depósitos internos de nuestros órganos para que se disuelva el miedo, para que se disuelva la impotencia, la culpa, la rabia, el desamor, la soledad, la ira, la desilusión, esa sensación de sentirse perdedores, de sentirse que no son suficientes; todo esto que los lleva a tener un referente negativo del pasado, del presente y del futuro.  Sienten cómo en conexión con la tierra poniendo sus manitas hacia abajo, ella misma está absorbiendo bajo su núcleo, con su núcleo, toda esa energía eléctrica, magnética y electromagnética represada dentro de ustedes; hacen ese polo a tierra, mueven esos pies adelante y atrás, para hacer esa entrega la madre tierra de todo esta energía que tienen dentro de ustedes represada en forma negativa; sienten al soltar ya sus pies cómo se hizo esa conexión con la tierra y se generó un circuito y permiten que en su obediencia con sus manitas enfrente, ella los restaura a partir de los elementales, de los elementos, de lo que ustedes están hechos y constituidos en sus cuerpos; empiezan a sentir que el aire profundo, el chi, el qui que recibe, desde esta energía del aire, llega a sus zonas más profundas, más distantes a través del sistema circulatorio, cómo se limpian las células del cuerpo, como esos lugares que están con energía represada, que manifiestan dolor, con esa energía que puede manifestar enfermedades crónicas o enfermedades letales empiezan a disolverse…

….siguen los ejercicios….

Hoy les dejo mi mejor energía, me llevo la de ustedes.  Yo soy Liú, en el nombre del padre del hijo del espíritu Santo.

 

martes, 22 de septiembre de 2026

 Rosario 13 de agosto del 2026

María Virgen

Mis hijitos y mis hijitas muy buenas noches, soy María Virgen Madre de Dios y madre vuestra, reciban todos ustedes presentes en este espacio y en la distancia, mi bendición y la de Dios Padre Todopoderoso, la bendición de sus familias, de sus hogares, en el nombre del Padre, del Hijo, del Espíritu Santo, amén.  

Hoy mis hijos de mi alma oro por todos ustedes, para que todos sus objetivos de vida puedan ser logrados, los acompañamos porque sabemos que, en momentos, la vida los sobredimensiona tanto y el juego se hace tan intenso que pueden sentirse agotados, cansados, que pueden perder la ilusión de vivir. Entender todo lo que pasa en este mundo cuando hay sufrimiento, cuando hay injusticias, cuando hay dolor, cuando hay abusos, no es sencillo, porque convivir en este mundo entre el bien y el mal es también comprender que cada ser humano está en su propio proceso evolutivo y no se trata de vivir su vida despreciando a quienes no saben vivir o estableciendo una justicia extrema para poder poner orden.

Dios les va a dar cada uno de ustedes la sabiduría para que en forma individual puedan actuar en su propio mundo de forma amorosa, para que puedan ser esos actores de paz donde vayan, para que desde su propia condición en lo que ustedes pueden hacer, en lo que ustedes saben hacer puedan servir, pero que si en este momento ustedes son los que están pasando por momentos difíciles, ustedes son los que están agobiados, abran su corazón también para dejarse ayudar, abran su corazón para entender que también la vida en esos momentos sobredimensionados, es cuando más los lleva a hacer un alto y dejar que otros trabajen por ustedes y los ayuden como ustedes lo requieren.

Una vida que solo establece el servicio olvidados de sí mismos, por supuesto que tiene el bienestar de sentir que se pueden retroalimentar en lo que hacen para otros, pero que pierden su propia fuerza y se pueden secar; una vida que solamente establece el recibir, también termina haciéndole sentir a la persona la impotencia de lo que ella puede ser por sí misma y puede guardar los resentimientos de una víctima que siempre va a sentir que no da suficiente o que siempre va a sentir que los demás no le ayudan como esa persona requiere; así que poder encontrar ese equilibrio para entender cada etapa de su vida, para entender que los niños necesitan mucha protección, que cuando llegan como ancianos al final del camino también necesitan acompañamiento, pero que hay momentos puntuales de la vida donde pueden ser muy jóvenes, donde pueden ser muy vitales y también necesitan ayuda y necesitan acompañamiento; entonces todos los días estar en esa tranquilidad de saber que siempre pueden ayudar, que siempre pueden dar desde una sonrisa en adelante, en todo lo que también se vuelve una misión para facilitar la vida a otros, también hará que ese mismo día, sean servidos, sean ayudados, sean acompañados.  

Hoy, orar por la Tierra como lo han hecho, orar por sus hermanos que sufren, sirve.  Hay momentos en que son ustedes los que van a ir a esos campos a ayudar, son ustedes los que van a estar facilitando en esas condiciones extremas lo que esas personas necesitan, pero también hay otros momentos en que ustedes pueden hacer cadenas de ayuda, donde pueden servir con todo lo que se requiere en esos lugares y también sentir, que en momentos ustedes también van a recibir y ya han recibido apoyo de muchas personas en su entorno.  

Les agradezco mis hijos sus oraciones, porque pacifica los corazones, porque hacen que las decisiones de las almas estén en un proceso purificador; tanto las almas que han dejado la vida y han decidido irse en medio de la guerra o medio de los desastres naturales, en cualquiera de las edades que esas personas tengan, como también poder sentir que sus oraciones sirven, para que aquellos que están sufriendo la pérdida de sus seres queridos, que están entre la vida y la muerte, la experiencia que por más difícil que sea que estén pasando, se transforme en una bendición, porque nunca deben olvidar que detrás de cada cosa mala en el mundo, está la postura de Dios y el acompañamiento de Dios para que esos retos de la vida difíciles se superen.  

Hoy oro por toda la humanidad mis hijos y entiendan que siempre va a haber algo para mejorar, siempre va a haber una persona que necesitará de ustedes, porque muchas veces la persona que actúa malignamente, necesita compañía para tener luz y transformarse, cuando una persona ha hecho daño, sin tener la conciencia de cuánto mal ha hecho, en algún momento en el despertar de su conciencia, necesita muchos ojos puestos para que esa persona pueda superar todo lo que en un momento pudo haber hecho mal; oren por aquellas personas malignas, porque esas personas necesitan de su luz, porque solo su proceso de actuar y las consecuencias que generan muchas veces su propia violencia, son las que hacen que ellos necesiten compasión de ustedes para que esas personas sientan que pueden elevarse, comprender y vivir la vida diferente; oren igualmente por aquellos que están en las condiciones de la víctima, porque aquí no se trata de juzgar a nadie, se trata de comprender forma respetuosa que cada reto por más difícil que esa persona lo haya elegido, se lo ha pedido a Dios y que por eso desde un componente diferente a lo que se puede pensar, se puede pedir o se puede actuar, el que una persona esté en el momento más difícil de la muerte del conflicto y muera y esas mismas personas, en ese mismo lugar, salgan ilesas, no es un tema como algunos piensan estadístico, es un tema donde si vamos a hablar de la estadística, tenemos que hablar de quién es el creador de la estadística y de qué manera esas almas también están eligiendo cómo viven, cómo mueren y en qué condiciones.  

Los acompañamos con mi manto sagrado, para que sientan mi presencia cuando tengan miedo, cuando sientan que no pueden más, cuando sientan esa rabia de la vida injusta, esa tristeza, ese dolor, esos duelos de las pérdidas, que no solamente son las pérdidas de las vidas, porque a veces pueden tener el sufrimiento de perder el trabajo, de que se les haya perdido una mascota, cosas que muchas veces piensan que no deberían de estar llorando y sufriendo incluso por cosas materiales, por supuesto que perder una casa, perder el hogar, por supuesto que perder un trabajo es perder la estabilidad con la que podían llevar el pan a su casa y por eso es importante que no hagan canjes con Dios, sus pérdidas son dolorosas, son importantes y son respetuosas y por eso también es importante que sean compasivos frente a las pérdidas de sus seres amados, porque así la lógica diga que no deberían de estar sufriendo por eso, deben ser respetuosos frente al dolor ajeno e igualmente como ustedes esperan que los demás sean respetuosos con sus retos de vida, porque el niño como niño, deben ser compasivos, con que un niño pueda llorar como una Magdalena dicen ustedes, por perder un juguete, que un niño pueda llorar porque se va al colegio y su mami no está o su papi no está, entonces pídanle a Dios que les de la comprensión y la compasión de sus hermanos, pero principalmente la compasión personal, porque ustedes suelen ser muy duros con ustedes, suelen juzgarse de una manera muy difícil y por eso es importante que ustedes mismos establezcan su propia compasión de vida, para entender que ustedes también están en evolución, que ustedes han hecho en el pasado lo mejor y que por supuesto se han equivocado.

Pero perdonarse es liberarse y perdonar a aquellas personas que les han hecho daño a ustedes, es también liberarse del pasado que no pueden cambiar y cambiar las expectativas de su vida donde no quieren vivir cosas nuevas por miedo volver a salir heridos, por los traumatismos que quedan en su ser y también hemos venido a sanar esos traumatismos.  

Reciban todos ustedes mis hijos de mi alma, la conexión con esta oración para que también le den gracias a la madre tierra, para que le den gracias a ella, porque ella los cobija, porque ella les da todo lo que necesitan para estar aquí y porque ella tiene una sabiduría de siglos, de millares de años y ella sabe cómo hace su trabajo, así que confíen en que ella no va a desbordarse tanto como para que el núcleo de la Tierra no vuelva a girar, no se va la Tierra a desbordar, como para llevarse indiscriminadamente a sus hijos, porque eso no está en el plan divino y porque en el equilibrio siempre hay la comprensión y la compasión de todos los que los protegemos en el cielo y en la tierra.  

Reciban mis hijos de mi alma, mi bendición y la de Dios Padre Todopoderoso, con todo mi amor, yo soy María Virgen, muy buenas noches mis hijitos y mis hijitas, gracias por su amor y por permitirme acogerlos, ayudarlos y permitir que dentro de todo lo difícil, cada momento haya un milagro. Con todo mi ser, yo soy María Virgen.

 

Jesús de Nazaret

Buenas noches hermanos, hermanas en la gracia de mi Padre, Jesús de Nazaret.   

Venimos a hacer ese bastión importante, cuando ustedes están mal y cuando ustedes me dicen Maestro estoy llevado, pues eso es una forma de decir, oiga ayúdenme porque no pude solo, ayúdenme porque no quiero solo, ayúdenme porque esto está haciendo más grande de lo que yo puedo manejar y sí, hay personas que en un momento todo es tan impactante que quedan en shock, pero ustedes están teniendo terremotos internos, que son terremotos de vida, donde no propiamente la madre tierra está dándoles una señal o un sangoloteo; cada uno de ustedes tiene momentos de la vida que han sido muy dolorosos, muy difíciles y les ayudamos a que los puedan superar, si eso difícil que pasó está pasando ahora, si en este momento su vida están las peores condiciones, con mayor razón estamos para ayudarlos, pero si las cosas ya pasaron, quedaron las secuelas, siguen en el traumatismo no lo pueden superar, también venimos a ayudarles para que sientan que ya eso quedó atrás y poderlos llevar a un proceso de paz y tranquilidad y de comprensión sobre todo lo que han vivido.  

Los ayudamos en este momento para que sanen integralmente y puedan sentirse físicamente mejor, los ayudamos para que su salud física, su salud mental, su salud emocional, su salud espiritual, esté en el equilibrio que requieren, para que se levanten en nuevo día y puedan sentir que hay la energía que requieren y para que se acuesten en la noche, se reparen y tengan la certeza de que todo lo que han vivido ha sido parte de la aventura de la vida y cada vez sea más una experiencia hermosa.  

Los acompañamos para que se preparen para lo mejor, para que sientan que todas las cosas que están pasando tienen un regalo detrás y tienen una oportunidad hermosa, hoy que están sintiendo que la Tierra se mueve, que están habiendo en diferentes lugares del mundo, movimientos fuertes de la Tierra, está ella siendo participe de poder apaciguar también esos corazones y ayudarlos a que ustedes también se unan como países, hallan esos lazos de intercesión de unos con otros y puedan sentir que están recibiendo una verdadera ayuda y no una ayuda manipulada; poder aprender a recibir con humildad en el corazón, es también  en momentos, estar tranquilos frente a cómo Dios está mandando la ayuda que están recibiendo, porque a veces ustedes sienten que la ayuda que Dios manda no es correcta, a veces sienten que no era ese el camino que Dios, que ustedes querían que Él transitara con ustedes.

Pero definitivamente, cuando ustedes llegan a ese punto en que creen que la solución de su vida, es sobre algo específico, de una manera específica y no se da, denle la oportunidad al Padre de que haya caminos diferentes y haya oportunidades diferentes de que se den las cosas; hablen con Dios y díganle “Padre, en mi modo de ver esta es la solución de mi problema, pero lo he intentado tanto de la misma manera y no se dan las cosas, que no estoy diciendo que yo este mal o que tú estés mal, sino que quiero que abras caminos diferentes y me muestras esos caminos que realmente sean la solución”.  En la mayoría de los casos hermanos, las cosas cambian cuando ustedes internamente renuncian a la forma de su sufrimiento y a veces ustedes creen que yo les digo que renuncien a sus sueños, lo que les digo es que renuncien a sueños frustrados, donde ustedes creen que esa es la solución y al final de cuentas ni siquiera lo es; muchas veces les damos un regalo y hablando de la vida de pareja, cuántas veces han tenido una relación hermanos donde la tienen y no la disfrutan cuando está con ustedes; cuándo realmente trabajan por construir una relación, cuánto de esto realmente está enfocado en lo bonito que puede ser que dos personas caminen juntas y no de todas las razones que pueden haber para una separación y enfocarse una y otra vez en decir no quiero, no quiero, no quiero, cuando se les olvida entonces, clarificar qué es lo que quieren, por eso en nuestra parte siempre venimos a preguntarles ¿qué quieren?, si realmente quieren un trabajo bajo qué condiciones lo quieren y ayudarles a que sea un proceso constructivo, si quieren una relación, bajo qué condiciones la quieren, para que realmente puedan vivir sabiendo que tener las cosas siempre va a tener algo malo, siempre va a haber un pero, ustedes pueden tener la casa de sus sueños, pero siempre va a haber un pero, pueden tener una relación donde siempre van a ver lo malo de la otra persona, pueden tener un trabajo donde inicialmente van a estar en luna de miel con ese trabajo, dos o tres meses y al final decir no tampoco me gusta; entonces la sanación, porque lo que se está haciendo, es llegar a un proceso de reconciliación, lleva a un punto importante de cómo he hecho las cosas hasta ahora, ustedes están empezando a ser conscientes, de que ustedes han atravesado la vida, como en un valle de lágrimas, con cantidad de retos, con cantidad de sufrimientos, con cantidad de trampas, la vida es sobredimensionada en que todos los días sobrevivan y decir “hoy no sé si mañana voy a comer”, hoy pagué, cuántos de ustedes están preocupados por la cuota de una vivienda o por un arriendo, cuántos de ustedes están preocupados porque cambiaron de jefe, qué tal que los echen, cuántos de ustedes están angustiados porque si sube el gobierno de un lado, malo y si sube el gobierno del otro, malo, donde siempre están sintiendo que viven con las desventajas de la vida porque siempre sienten que todo es un reto, todo es un problema y todo es una enseñanza hacia el ponerlos siempre a prueba.   

Entonces claro, se puede aprender de formas sin que no todo sea tan extremo y tan difícil y que ustedes si ya tuvieron experiencias extremas y difíciles, hoy lleguen a una oportunidad de decir yo ya pasé por ahí, yo ya sé que se siente lo duro de la vida y miren que cuando le dan la potestad a Dios, de que Él pueda ayudarles a administrar esa vida, de que ustedes puedan vivir tranquilos, porque es de lo que se trata, pues esa tranquilidad no provenga de no tener nada en la vida, sino que esa tranquilidad provenga de sentir que se están dando esas condiciones que ustedes están buscando para que la vida pueda ser plena, para que puedan estar tranquilos y se puedan dar las condiciones amorosas que ustedes quieren.  

Así que, gracias por orar.  Usualmente en estas condiciones ustedes me ven, me sienten, me perciben y yo quisiera sentir y por eso hice mucha rumba en la vida, por eso participé en muchas fiestas, porque yo quería que ustedes vieran, que no solamente  estamos en momentos difíciles, por eso se bendicen las fiestas, por eso se hacen bautizos,  por eso se hacen matrimonios, porque siempre estamos acompañándolos y sí, nos sienten más cercanos cuando están tan frágiles y vulnerables porque la tierra tiembla, porque están tan frágiles y vulnerables, porque perdieron la estabilidad que una persona les daba o que unas condiciones de vida les daba, pero nunca deben olvidar que Dios respira en ustedes y ustedes respiran en Dios y que al hacerlo queridos hermanos, nunca, absolutamente nunca, Dios los abandona, así que cuentan conmigo y gracias por permitirnos acompañarlos, gracias por esta consagración.  Algunos dicen, pero entonces de qué nos sirvió si nos tembló? miren lo que ha estado pasando con la madre tierra, está haciendo que hoy ustedes se den cuenta de qué corazón están hechos y cuando otro tipo de cosas pasan en un país y no se unen y no se mueven, a veces necesitan remesones más grandes para poder decir, en ellos sí encuentro a Dios, en ellos sí encuentro la solidaridad, en ellos sí encontramos la unión no solamente de un país, sino del mundo alrededor de nosotros, porque muchas veces es más fácil vivir en lo doloroso, que en todo lo bonito que la vida tiene para darles.  Dios los bendiga queridos hermanos en la gracia de mi Padre, Jesús de Nazaret, muy buenas noches.

 

Arcángel Rafael

Muy buenas noches, yo soy Rafael Arcángel, soy el ángel de la salud.  Vengo a meditar con ustedes, a hacer el proceso de reflexión y de consagración a la corte médica, vengo con toda la corte de médicos del cielo a ponerme a su disposición, a bendecir las manos de los médicos de la Tierra, a bendecir todos los que sirven en el proceso de terapeutas, de servidores desde el amor, a abrir en su proceso del amor, de sus manos, de sus chacras, del abrazo, lo que ustedes también pueden hacer porque el amor logra sanaciones maravillosas, a veces más allá de lo que solo la ciencia puede otorgar en la sanación de un ser amado.  

Los acompaño para que puedan permitir que ese cuerpo como vehículo sagrado, esté consagrado en su descanso, en su dormir, trabajo en el equilibrio de todos los procesos de pensamientos, en los procesos que necesita su cuerpo, en cada una de las etapas de su vida para que tengan salud, para que tengan bienestar, vengo con mi corte celestial a bajar esos niveles de cortisol, de angustia, estamos acompañando a los niños del mundo, estamos acompañando a las madres gestantes, estamos acompañando aquellas parejas que no están pudiendo tener hijos, estamos acompañando los procesos de la adultez, de las diferentes ramilletes de enfermedades que puedan pasar, pero siempre en la conciencia de que tenemos que trabajar integralmente; hoy saben muchos de ustedes que no solamente una persona se enferma físicamente, sino que hay otros componentes emocionales que son los que están afectando y que primero se enferman en su emoción y después se enferman físicamente y que venimos a que puedan reconocer primero la enfermedad como esa liberación de esa herida que tienen interna, de ese tema que no han podido solucionar y llevarlos a que puedan tener la comprensión de qué es lo que ha hecho que enfermen como lo han hecho y de sentir que cuando la enfermedad logra llevarse el sufrimiento y el dolor, poder entender qué era lo que los afectaba también era importante en su proceso de elevación con el espíritu.  

Les ayudamos a que el dolor, el agobio, la preocupación, todos esos componentes extremos de la vida, se puedan ir y como siempre los invitamos a que mientras llegan a la noche como reparadora, para los que descansen, poder acompañar sus sueños, su descanso, que puedan dormir que puedan aprender a tener hábitos diferentes para entender que su cuerpo está hecho de materiales de la tierra y por supuesto que hay que darle el cuidado que requiere, que necesitan descanso, que necesitan una buena comida, que necesitan dormir, que necesitan divertirse, que no todo en la vida es trabajo. 

Venimos a ayudarles a que puedan sentir que es bonito poder trabajar y servir, pero que el descanso, que el ocio, que la tranquilidad que la diversión, que aprender a parar también es importante porque les estamos hablando a los trabajadores compulsivos, a las personas que viven en sobrevivencia, a las personas que viven peleando con todo, resentidos con todos, a las personas que se vuelven agresivas porque tienen miedo de morir, porque tienen miedo de no lograr sus metas, sus ideales y todo eso tiene que ver con sanidad; entonces venimos a trabajar en la salud pública, acompañamos procesos de entrenamiento para tantas personas que pueden ayudar de formas diferentes y acuérdese que dentro de la diversidad ir y bailar también es parte de un proceso de sanación por más difícil que pueda parecer creer que eso es, besar, abrazar, sonreír, hacer contacto con la naturaleza, hacer el amor, todo ese tipo de cosas que pareciera que no están conectadas con la divinidad, por supuesto que son importantes y que poder vivirlas en la medida en que, si no tienen alguno de estos elementos se pueda complementar de forma diferente, también sea parte del proceso de sanación y de bienestar que ustedes requieren.  

No olviden dejar el vaso con agua en la noche, tomarla en ayunas, vamos a ayudar a que cuando nos llamen sientan un poco más nuestra presencia, hagamos procesos complementarios, cuando nosotros llegamos no los invitamos a ustedes a que peleen con los médicos de la tierra, no los llevamos a ustedes a que no se tomen las pastillas; en forma natural, lo que va a pasar es que en este trabajo conjunto entre médicos del cielo y de la tierra cuando ya no necesitan una medicación, cuando ya no necesitan la enfermedad van a ser dados de alta y ustedes mismos van a sentir el bienestar en una forma consciente, que ya no necesitarán pastillas porque no les dolerá, porque sus exámenes salieron bien, porque hubo procesos de mejoría donde ustedes empezaron a sentir que el trabajo cielo y tierra dio el resultado sobre lo que ustedes necesitaban, así que los acompañamos, acompañamos  todos sus procesos de sanación, su limpieza de aura.

En este momento los estoy envolviendo en luz verde que permite vibrar en el chakra de la garganta, permite vibrar en la sanación que requieren, se han trabajado las aguas de ustedes en este momento en su cuerpo, se está trabajando el aire, se está trabajando el equilibrio en su cuerpo de los alimentos, de los niveles nutricionales, del fuego, de la energía entre el calor y el frío, de todo lo que necesitan para poder estar en el bienestar que requieren, en armonía, en conexión con la madre tierra con el proceso de protección que viene en forma natural de ello y con todo lo que les va a estar llegando también sobre procesos de sanación, de nutrición y de bienestar para ustedes, buenas noches, con ustedes Rafael Arcángel, en el nombre del Padre, del Hijo, del Espíritu Santo, amén.

sábado, 5 de septiembre de 2026

 Rosario 6 de agosto del 2026

María Virgen

Mis hijitas y mis hijitos muy buenas noches, soy María Virgen, Madre de Dios y madre vuestra, reciban todos ustedes mis hijos presentes y en la distancia mi bendición y la de Dios Padre Todopoderoso, la bendición de sus proyectos, de sus hogares, de sus familias, en el nombre del Padre, del Hijo, del Espíritu Santo, amén,

Hoy vengo mis hijos a bendecirlos en su hogar, a darles la oportunidad de que puedan sentir que esos espacios donde ustedes viven son hogares, darle la fuerza al hogar es muy importante, para que sientan que siempre hay quien caliente ese espacio donde ustedes viven, que siempre traemos la reconciliación para que sientan que todo lo que han hecho en la vida está bajo la voluntad de Dios y puedan sentir que si en este momento su vida está pasando por momentos difíciles tienen nuestra compañía para que este espacio sea tan claro y tan maravilloso que represente el saber que están tomando las riendas de su vida, para que las cosas no sigan igual en esa forma dolorosa como ha pasado hasta ahora.

Y sabemos que cuando nos traen a su vida, en momentos tienen miedo de nuestro actuar, porque sienten que podrían estar confrontados, en si quieren vivir o no quieren vivir, que estarían confrontados en cómo quieren que se den esas cosas, porque ustedes sienten que si hacen estática la vida y pueden encontrar una zona donde esa zona sea un refugio, a veces también se cansarán de eso y sentirán que quieren movilizarse para vivir una vida diferente.  

Los ayudamos para que sepan que Dios siempre toca lo mejor de las personas para que acudan a ustedes y sabemos que la naturaleza humana trabaja en entregar lo mejor de sí, pero también en entender que esas personas que llegan, dan de lo que esas personas pueden dar, hasta donde esas personas les cabe en el corazón y hasta donde ustedes también puedan permitirlo; ustedes pueden desear y pedir que esas personas vengan con una actitud diferente y aunque esas personas puedan venir en momentos a ser maestros por dolor en su vida, pueden decidir también que esas personas cumplan el ciclo que tienen que cumplir y dejen el espacio libre para que otras personas lleguen a su vida.

Hoy los acompañamos para que todas esas cosas que los tienen haciéndoles creer que Dios los abandonó, tengan un sentido diferente, porque Dios está con ustedes mis hijos en las buenas y en las malas y aunque en muchos momentos se hayan sentido que todo es su responsabilidad, que todo tienen que hacerlo solos y que adicionalmente a eso, Dios les envía pruebas, hoy pueden sentir que no necesitan vivir bajo la confrontación de la vida y que es el momento de dejar de ser crueles y duros con ustedes mismos.  

Hoy bendecimos mis hijos de mi alma los alimentos que van a consumir en esta noche, el agua que van a dejar en la noche para tomar en ayunas; los bendecimos para que este día de descanso nuevo que van a tener, sea un día reparador y encuentren la ilusión en las pequeñas cosas de la vida.  

A veces están pensando en esos proyectos tan grandes, en esas dificultades tan grandes, en esas cosas que los tiene durante tantos años preocupados, que se olvidan de que esa cotidianidad, esa expresión del amor de padres e hijos, de madres e hijas, frente a la vida también es importante, sabemos que ustedes necesitan ser amados, pero también necesitan preguntar si lo son, a aquellas personas que tienen a su lado y por eso, si esas personas no saben cómo expresar el amor, empiecen ustedes por decirle a sus seres queridos que sienten por ellos, cómo les agradecen, cómo pueden ver lo positivo dentro de lo que esas personas les han dado, y si incluso una persona ha sido tan difícil en su vida, díganle gracias, porque a partir de ti entendí que ya no quiero volver a vivir lo mismo y gracias porque me enseñaste la fortaleza que tengo por dentro para seguir adelante, independientemente del daño que me pudiste haber hecho. 

Hoy los bendecimos con la luz del Espíritu Santo mis hijos,  para que este manto sagrado los envuelva, para que esas grandes cosas, esos proyectos de vida que les dan un sustento, que les dan calidad de vida, que les permite tener un techo, que les permite conectar con la abundancia en lo bueno de la vida, también tenga esa conexión con Dios para que se manifiesten en su vida esas cosas que tanto desean, pero también para que las reconozcan, porque muchas veces en la vida sienten que Dios sigue estando a deuda con ustedes y que todavía sienten que Dios no quiere darles lo que ustedes le han pedido y por supuesto mis hijos, que Dios puede y quiere y que ustedes son merecedores de todo lo bonito y que intercedemos por ustedes para que estas bendiciones estén en un nuevo propósito de realizar todo lo que ustedes quieren y de sentir que lo que se sale de sus manos, hay que ponerlo en las manos del Padre para que Él desenrede ese bulto de anzuelos que muchas veces se vuelve su vida, para que Él les enseñe caminos diferentes y para que ustedes puedan sentir que la voluntad de Dios no es probarlos continuamente, sino que la voluntad de Dios, es que puedan disfrutar el estar en este espacio.  

Reciban mis niños y mis niñas de mi alma, mi bendición y la de Dios Padre Todopoderoso, para bendecir esos espacios de descanso, pero también para traer buenas noticias por los cambios que han de llegar, traemos en nuestro corazón no solamente el deseo, sino la certeza de que esas deudas se van a pagar, de que esas parejas van a llegar, de que esos hijos van a lograr sus metas, de que habrá esas condiciones para poder trabajar en lo que les gusta, que van a poder acostumbrarse a vivir en los milagros pequeños y grandes que Dios tiene para ustedes y en confiar en que Dios sanará todo lo que ustedes no pueden hacer en su propia mano.  Con todo mi amor, yo soy María Virgen, muy buenas noches mis hijos, hasta siempre.

 

Jesús de Nazaret

Muy buenas noches hermanos, hermanas, en la gracia de mi Padre, Jesús de Nazaret.  

Bueno, ¡qué bonito que lleguemos a un punto en la vida donde hablemos a calzón quitado!, a veces ustedes le temen tanto a Dios, que no saben cómo hablarle las cosas y cuando ya por fin logran decirle a Dios lo que quieren, ha pasado tanta agua debajo del puente, que sienten que todas las cosas que han pasado han sido parte de esa prueba y de ese abandono de Dios, pero yo creo que es el momento de ver la grandeza del Padre en todo lo que ha pasado y no ha pasado en su vida; ustedes han sido criados hermanos para vivir continuamente a prueba: sacrificados, creyendo que vale la pena sufrir por una causa, creyendo que vale la pena guardarse en un punto seguro donde las cosas no estén en la confrontación de algo mayor, porque podrían salir, dicen por ahí que van por lana y salen trasquilados y con Dios no pasa de esa manera, cuando ustedes realmente le hablan a Dios en la honestidad de su espíritu, cuando le hablan a Dios en la certeza de que están cansados de que las cosas sean de esa manera y entienden que ya no depende de ustedes, esa entrega que hacen de ustedes, esa entrega que hacen de las personas que aman, esa entrega que hacen de los sueños, hace que también puedan hablar del tiempo a su favor.

Ustedes han creído que la voluntad de Dios es ponerlos a esperar y muchas veces sienten que no están listos, que no están preparados y lógicamente hay momentos en que los guías y maestros pueden hablar y decir, sí tienes razón, no estás preparado y puedes saltar en toda la rabia que eso significa, porque de alguna manera cuando el cielo te dice que no, te pones bravo y cuando te dice que estás listo también y por eso es importante hacer esa reconciliación también con Dios. Entender que ustedes son un regalo de amor para este mundo, que hay demasiadas cosas que son tan sagradas y tan maravillosas que se pueden escapar a su comprensión humana y afortunadamente hay muchas cosas que ustedes todavía no entienden, tal vez si lo entendieran todo, hasta ni siquiera sentirían ganas de seguir acá, pero siempre la vida tiene un reto, lo importante es que esos retos no superen su alegría de la vida, que esos retos no los confronte tanto, que terminen por años y años preguntándose, ¿yo para qué vine?, yo debería morir?, yo no debí haber nacido?, sería bueno que yo pudiera estar en las peores condiciones para sentir que esto acaba y que de pronto mi sufrimiento vale la pena, porque Dios no necesita queridos hermanos, que eso pase de esa manera y cuando ustedes sienten que esto es una vida sufrida y es una vida injusta y es una vida donde todo tiene que pasar por las condiciones más extremas, pues así se da; ahora les hemos venido a pedir que renuncien no a la vida, que renuncien al sufrimiento, al dolor y sientan que todas esas conexiones internas que tienen tan profundamente marcadas hacia el sufrimiento, porque están hiper, mega sensibles por diferentes razones, puedan hacerlos sentir mejor y liberar todos los procesos dolorosos que eso significa en el camino.   

Los ayudamos a que ustedes se puedan no solamente conocer, sino apreciar, amar en la dimensión de lo que ustedes son, por ustedes mismos, independientemente de las personas que lleguen a su vida o de los eventos que puedan pasar y puedan suceder en su camino.  

Los bendecimos, para que se vayan esas tristezas y esas nostalgias de los seres que se han ido, de los seres que han perdido y no se critiquen, no se juzguen en la forma como se sienten, si en este momento ustedes apostaron por alguien y no era, si en este momento ustedes dieron todo porque pudieran tener una beca, porque tuvieran un trabajo y no pasó, ya no se juzguen más, ustedes tienen e hicieron lo que podían de la manera como lo podían en el momento y ahora le están diciendo a Dios: quiero saber qué se siente ganar, ya sé que se siente perderlo todo, ya sé que se siente que nada pase, ya sé que se siente vivir a prueba, ya sé que se siente vivir solo para los demás y que las cosas buenas les pasen a otros; ahora quiero saber qué significa que todo esto me pase a mí, quiero saber qué significa sentirme plena y especialmente sentir Señor que, ni yo te tengo a prueba, ni tú me tienes a prueba, porque yo me pueda sentir tan pleno o plena en esta vida, que sienta que todo lo que me has dado, es un milagro para mí y pueda sentirme feliz, como tal vez alguna vez lo logré como niño o lo sentí mi inocencia o como yo veo que hay gente que puede disfrutar la vida.  

Les ayudamos a que puedan seguir encontrando caminos más sencillos y puedan sentir que esos caminos son de una renovación de un disfrute sobre el estar aquí y hoy les enseñamos a que puedan sentir que esas cosas que les preocupan sobre la salvación, sobre la condena, sobre qué va a pasar después de que mueran, sobre tantas cosas tan grandes, que superan incluso su comprensión o lo que ustedes pueden hacer, Dios se encarga, entonces dejen que Dios se encargue, se encargue de sanarlos, se encargue de darles nuevas ilusiones, se encarguen de que hallen esa paz y esa tranquilidad que no han podido encontrar durante todos estos años en su vida y yo, siempre estoy a su lado hermanos, a veces hay momentos en que pareciera que esa compañía mía es silenciosa, a veces pareciera que solo aparezco cuando tienen el agua al cuello o un poco más arriba, pero por qué no decir, por qué yo no puedo tener las bendiciones de Dios sin que tenga que estar en las condiciones más extremas, para decir si me rindo y ahora sí Dios ayúdame porque ya no pude solo; no se necesita a Dios solamente los momentos de crisis, también poder sentir que sus sueños son los sueños de Dios, es empezar a ver todas las bendiciones hechas más realidad y sé que han habido cosas que ya han pasado que los hace tocar el cielo con las manos y decir, Dios existe, pero acostúmbrense a eso, acostúmbrense a que Dios los bendiga las veces que sea necesario, las veces que ustedes lo requieran, porque Dios no se cansa de darles aire todos los días, Dios no se cansa de alimentarlos todos los días, Dios no está cansado de ustedes queridos hermanos.  Muy buenas noches, en la gracia de mi Padre, con todo mi amor y mi alegría de poder ir de vuelta a sus hogares esta noche, de quedarme con ustedes a tener un diálogo y que puedan sentir que mi presencia, igual la de los Ángeles, es llevarlos en un buen descanso al dormir a la gracia de Dios.  Yo soy Jesús de Nazaret, muy buenas noches.

 

Meditación de Liú

Muy buenas noches, yo soy Liú. 

Mi tarea como su guía, como su maestra, es recordarles que tienen un cuerpo que necesitan mover, que tienen un cuerpo que está hecho de los materiales de la Tierra y que tienen que cuidarlo; que sin este vehículo sagrado sería muy difícil realmente existir, de echo las reglas del juego son que si no hay juego no hay vida, no hay experiencia y por eso mi tarea a su lado es hacer esa conexión con cada uno de sus cuerpos, con permitir que ustedes se sientan físicamente bien y escuchen su cuerpo en el placer porque el cuerpo no está diseñado para vivir en el dolor y el placer es respirar, el placer es ver, escuchar, es el momento de sentir que conectan con todo lo que les hace bienestar. 

Respiramos profundo y permitimos que ese aire vital, llegue a las zonas más profundas  y distales de su cuerpo, movemos nuestra cabeza en un no, mientras sentimos como se estira ese cuello, ese aire va a esas zonas en movimiento, mientras nuestra respiración se hace más calmada, más profunda, se equilibra su tensión arterial, se quitan esos dolores crónicos que tienen, llevan su cabecita ahora adelante, atrás, en esos profundos sis, para seguir conectando con la relajación de su cuerpo, para entender que el cuerpo humano en equilibrio necesita el descanso, pero que también necesita el movimiento, los músculos, las articulaciones.

Hay procesos de regeneración en su cuerpo, llevan su cabeza izquierda y derecha, en un quizás para sentir que esos músculos se hacen más elásticos, que esa respiración está llegando a nivel celular para limpiar sus sistemas, para ejercer procesos de sanación, dejan su cabeza adelante y por derecha hacen círculos lentos  punto a punto de cabeza, dejan caer su cabeza delante y ahora por izquierda, hacen en ese círculo de cabeza.

Miran al frente y llevan esos hombros en círculo adelante para prepararse para el descanso esta noche, para prepararse para una noche de baile y de música, llevan en círculo sus hombros atrás y permiten que ese sentido intrascendente de la vida, de lo simple, también los enriquezca, llevan sus hombros y ahora sus codos adelante y sus coditos atrás, levantan sus hombros tomando aire, sostienen el aire, sueltan vigorosamente, toman aire, sueltan, llevan sus hombros arriba y abajo, ponen sus manitas en la boca del estómago para equilibrar ese plexo solar, ahí para que la comida los nutra, para que los nutra la vida, para que se sientan conectados desde esa boca del estómago con todo su sistema digestivo, con la absorción de los nutrientes que les da la Tierra, que ustedes toman para que su cuerpo esté en equilibrio; hacen círculos con presión sobre el estómago para liberar esa energía que tienen represada en el vientre, para declararse sanos, para declararse vitales; ahora ponen de nuevo esas manitas en la boca del estómago y en sentido contrario a las manecillas del reloj, hacen ese círculo, llevan sus manitas adelante, estiran esos codos, esos brazos, esas muñecas, giran esas manitas adelante, las giran hacia afuera, van esas manitas hacia abajo para trabajar esos túnel del carpo, lo llevan adentro, lo llevan afuera, se estiran para tomar aire, respiran profundo y dejando caer los brazos a los lados, le entregan a la madre tierra todo lo que han sacado de su cuerpo en este corto ejercicio.

Hacen ese polo a tierra con las plantas de sus pies hacia la tierra y permiten que la energía magnética, electromagnética de la madre tierra genere el equilibrio, se fortalece su campo energético, se fortalece su cuerpo físico, su cuerpo emocional, su cuerpo mental, espiritual, se van ese exceso emociones densas que han estado represadas dentro de ustedes, …

….siguen los ejercicios….

Les dejo mi mejor energía, me llevo la de ustedes, yo soy Liú.  En el nombre del Padre, del Hijo, del Espíritu Santo, amén.