Rosario 2 de julio del 2026
María
Virgen
Mis hijitos y mis
hijitas muy buenas noches, soy María Virgen Madre de Dios y madre vuestra,
reciban todos ustedes mis hijos presentes y en la distancia mi bendición y la
de Dios Padre Todopoderoso, la bendición de sus proyectos, de sus hogares, de
sus familias, en el nombre del Padre, del Hijo, del Espíritu Santo, amén.
Cuando se unen en
oración el poderío que tienen ustedes para crear realidades es inmenso; si bien
es cierto, cada uno de ustedes está creando una realidad individual también
cuando se unen con un propósito para hacer cambios en el mundo, eso logra que
todas las fuerzas confluyan amorosamente a realizar aquello que ustedes han
querido; la fuerza del
amor para poder crear algo es infinitamente maravillosa y la voluntad de Dios
siempre está unida en forma amorosa a todo lo que ustedes quieren lograr y
quieren hacer.
Hoy venimos a traer
un mensaje de reconciliación, para que puedan perdonarse, para que puedan
perdonar y principalmente para que puedan dejar el pasado atrás; el pasado mis
hijos, ya fue hace dos horas, ya fue ayer y seguir dándole vueltas a
circunstancias que pasaron en ese pasado, más allá de lo que debería ser la
comprensión, tratando de vivir una experiencia distinta en ese pasado, hace que
su energía se disperse y muchas veces, se sientan inmensamente agotados al
sentir que sus procesos no avanzan, cuando se sientan de esa manera, saben que
como su Mamá del cielo vengo a ayudarles, a que hallen paz, a que hallen
tranquilidad.
Los envuelvo en mi
manto sagrado para que se llenen de luz y confianza, en que estamos trabajando
por ustedes en el desarrollo de una mejor vida, en que puedan sanar esas
heridas que traen y en poder recuperar la alegría natural que significa estar
en este plano; los acompañamos para que también puedan seguir abiertos en el
corazón a entregar lo mejor de ustedes y puedan estar lo suficientemente
conscientes de que al momento que ustedes hacen un trabajo, al momento que
ustedes hacen una labor por sus hermanos, no es un acto obligado, recuerden
bendecir lo que ustedes hacen y entender que si han querido cambios laborales,
si han querido dedicarse a cosas diferentes deben conectar con el amor hacia
ustedes mismos, hacia su grandeza, hacia reconocer y valorar lo que ustedes
hacen en forma individual, porque si esperan que los demás valoren y les den
ese lugar que ustedes esperan, es necesario que ustedes ya lo hayan hecho
internamente y que si en algún momento aparece esa voz oscura a tratarlos mal,
si aparecen personas que toman eco de ese maltrato para decirles cosas
difíciles, respiren profundo, digan “Señor en ti confío” y permitan que
esas palabras necias ya no les hagan daño porque no es el cambio de alguien
sobre lo que pueda decir, sino que muchas veces ustedes les dan más
credibilidad al maltrato o a las personas que pueden hablar feo, a las cosas,
que a las cosas bonitas y a las personas que pueden tratarlos bien.
Es el momento mis
hijos de dejar de recoger y recopilar ofensas; razones para estar ofendidos,
siempre las va a haber, pero entrar en un estado de calma, en un estado de
tranquilidad, hará que ustedes sientan que la vida se hace más sencilla, porque
dentro de ustedes ya no hay rencor, porque entre ustedes ya no hay miedo,
porque dentro de ustedes ya no hay rabia, porque dentro de ustedes ya no hay
abandono, porque también estamos aquí para recordarles que siempre hemos estado
y que es nuestra intención en que si hoy están pasando por momentos difíciles,
sepan que estamos actuando en las redes amorosas, tocando corazones de personas
buenas como ustedes, para ayudarles, pero también facilitándoles las vidas,
para que recibir no sea un acto humillante, para que entiendan que si hoy están
en un alto en su vida, de alguna manera es porque lo necesitan, pero también
ayudándoles a que puedan empezar a cumplir los propósitos de su vida.
Hoy el consejo mis
hijos, es que puedan llevar su vida un paso a la vez, llevar un paso a la vez,
es entender que hoy se pueden regalar una bonita noche, que mañana se pueden
regalar un bonito día, que pueden respirar profundo sintiendo que hoy es el
primero del resto de su vida, pero que también no saben si será el último y
vale la pena que puedan hacerlo en las condiciones amorosas que eso representan
para vivir. Hoy los acompaño para
bendecir los alimentos que consumirán en esta noche, para bendecir el agua,
para bendecir todo lo que es importante para ustedes y llevarlos desde el
corazón, a que ese encuentro con el progreso en su vida, sea algo que se dé en
la reconciliación que llevan dentro; en la medida en que puedan estar en paz,
estarán entendiendo que la vida también los tratará de la misma manera. Reciban todos ustedes mis niños de mi alma, la
luz del Espíritu Santo, mi bendición y la de Dios Padre Todopoderoso, con todo
mi amor, yo soy María Virgen, muy buenas noches.
Jesús de
Nazaret
Hermanos buenas
noches, en la gracia de mi Padre, Jesús de Nazaret.
Acompañándolos
hermanos en la comprensión del vivir, acompañándoles en que puedan recuperar su
paz interna, que puedan salirse de todo conflicto y poder hallar paz en su
corazón.
Sabemos que no es
fácil cuando hay gente sufriendo en el mundo, sabemos que no es fácil cuando
hay personas que llegan a su vida a mortificarlos y hacerlos sentir mal, pero
es necesario que puedan revestirse de fortaleza y entender que las personas
traen muchas veces su propio dolor para descargarlo en ustedes.
Hoy tenemos la
tranquilidad de ayudarles y bendigan a aquellas personas que son sus enemigos,
bendigan a aquellas personas que están en condiciones desafortunadas, porque
cuando ustedes aman a su enemigo y le mandan su mejor energía a esas personas,
esas personas ya no harán en ustedes al enemigo e igualmente esas personas
evolucionarán en su vida lo suficiente, como para sentir que hay otros caminos
porque con ustedes no van a encontrar con quién pelear; les aconsejo que bajen
la guardia y entiendan que bajar la guardia no es permitir que todo el mundo
les haga daño, bajar la guardia, es enfocar su energía en algo diferente a la
guerra, enfocar su energía en construir una vida mejor para ustedes, enfocarse
en que también puedan ser prodigadores de bienestar y puedan sentir que si lo
están haciendo de esa manera, ya tuvieron su primera paga y que si en ese
proceso los demás no supieron ser buenos con ustedes, o los demás tuvieron un
acto desafortunado frente a la manera como deberían de valorar lo que ustedes
hacen, pues soltarlos hará que también puedan sentir que lo que no recogen en
esas personas a las que ustedes les han entregado lo mejor, estará en otras
personas no en un acto de deuda, sino en un acto amoroso y de que todo el que
cultiva empieza a recoger.
Los acompañamos, para
que si en un momento perdieron la confianza, si en un momento se aislaron de
todo lo que en un momento también fue su propósito de vida, hoy pueden
retomarlo, retomarlo para sentirse útiles, retomarlo para volver a hacer sus
actividades, retomarlo para volver a estar en el juego de la vida de una manera
divertida, porque qué bonito es poder ayudar, qué bonito es poder ser
consentidos y dejar que la mano de Dios, les regale las cosas básicas de la
vida, el sentido de estar aquí y de la misma manera; sentir que en este
divertimento todas las cosas tienen un equilibrio, en el momento en que ustedes
empiezan a trabajar con alegría, deja de ser un peso sobre sus hombros, en el
momento en que dejan de pelear con el prójimo, conectarse con las personas,
será más agradable, porque ustedes mismos están en paz y están entregando paz a
quienes les rodean.
Hoy sé que hay
algunos de ustedes que están pasando por momentos supremamente difíciles, pero
precisamente en esos momentos más duros de la vida, es cuando más los
acompañamos, es cuando tejemos con mayor razón las redes del acompañamiento que
requieren, para que puedan saber que siempre estamos para ustedes y que así
estén pasando por una noche oscura y difícil, nunca deben olvidar que mañana
será otro día; ustedes están creciendo en conciencia, para no renunciar a Dios,
para no renunciar a la vida, para no renunciar a sus sueños, para seguir
matriculados en esta escuela, con la gratitud suficiente de que están aquí en
forma voluntaria, pero también con la certeza hermanos, de que cuando hayan
cumplido todo este proceso de vida, ustedes ya no estarán aquí, ya no harán
parte de esta existencia, porque ya habrán cumplido su ciclo en esta vida. Y poder estar aquí debe representar una
elección, la elección de que este paseo pueda seguirle enseñando cosas a
ustedes, pero ya no en las condiciones extremas que muchas veces les han hecho
sentir que es la única forma de aprender, a los golpes, a las patadas, trayendo
dolor y sufrimiento a su vida, prodigándole también a la gente dolor y
sufrimiento, porque aunque todo esto también es parte de las reglas del existir,
también son opcionales si quieren vivir en esas condiciones más difíciles y más
extremas.
Hoy muchos países que
han perdido sus privilegios, los han perdido en unas condiciones en que
necesitaban bajarse de toda este proceso de bienestar, para sentir que podían
valorar la vida de lo que tenían en la carencia, en el dolor, en la destrucción,
en el sufrimiento, pero cuando como alma se unen en un país, para sentir que ya
tuvieron suficiente de todo esto, sus países empiezan a cambiar, empiezan a
salir de ustedes, los dirigentes correctos, amorosos, que realmente estén
trabajando en pos del bienestar de todos.
Pidan porque esos
dirigentes, sean de las corrientes que sean, los que tengan el poder, en las
condiciones que sean, porque el poder lo tiene desde la persona que puede hacer
el trabajo que ustedes ven más sencillo, hasta el trabajo más encopetado; tener
poder es para servir, tener poder, es para trabajar en el bienestar que se
requiere, para que las personas estén bien y que como retribución sean servidos
en un orden respetuoso, de recogerte lo que han servido a sus semejantes; ahora
queremos que el poder deje de ser ingrato, deje de ser la condición de recibir
daños por el buen servicio que ustedes hayan podido dar, esa retribución de
respeto hacia el prójimo, bien sea que ustedes sean empleados, bien sea que
ustedes sean jefes, bien sea que ustedes sean hijos, que ustedes sean padres,
no importa el rango que una persona pueda tener sobre el otro, siempre queridos
hermanos el respeto es importante y si están pidiendo respeto de los demás, es
importante que también puedan respetar esas jerarquías de sus padres, que
puedan respetar, esos decisiones de esas personas que como sus jefes están
haciendo una tarea, están dirigiendo un proyecto y sentir que ustedes pueden
aportar al sistema desde la condición en la que ustedes están; los hijos
siempre le proveen a un hogar cosas maravillosas en el papel de hijos y es
responsabilidad de los padres también hacer que ese liderazgo pueda formar esos
hijos en el valor, en la responsabilidad, en los deberes cumplidos, en el poder
ser buenas personas y poder hacer que actúen en forma sabia, de acuerdo con sus
edades, en el proceso de la vida.
Les damos la
sabiduría para que guíen a sus hijos, les damos la sabiduría para que acompañen
la vejez de sus padres, les damos la sabiduría para que se lleven bien como
pareja, les damos la sabiduría para que puedan conectarse amorosamente con su
con su trabajo, con su valor, les damos la sabiduría para que cuando aparezcan
esos problemas o incluso cuando lleguen a enfermar, también puedan recibir esa
luz para sanarse, para recuperar, para entender qué es lo que esa enfermedad
les está diciendo, para que ya no la necesites más en su cuerpo.
Hoy los bendecimos
para sanarlos integralmente, los acompañamos, para que se den esos milagros
desde dentro de ustedes, porque cuando esos milagros se obran en su ser
profundo, empiezan a ver muchos cambios hermosos, maravillosos en su vida,
tanto que en algún momento ya no se reconocen, tanto que, en algún momento, se
dan cuenta que Dios, les dio mucho más de lo que ustedes merecían o por lo que
ustedes habían trabajado, o por lo que habían luchado tanto.
Hoy los bendecimos
para que todos tengan una buena vida, para que todos puedan tener esa
abundancia de las cosas buenas que Dios quiere para ustedes, pero
principalmente hermanos, para que ustedes puedan reconocer todas las cosas
maravillosas que tienen y que no terminan de darles el valor, porque muchas
veces están pensando en lo que no tienen, en lo que les falta, o en lo que
perdieron.
Los acompaño con todo
mi amor, con ustedes, para acompañar sus procesos de vida en forma amorosa y
permitir que la abundancia de lo bueno llegue a su vida, yo soy Jesús de Nazaret,
muy buenas noches.
Meditación de Liú
Muy buenas noches, yo
soy Liú, vamos a respirar profundo para traer oxígeno, vamos a hacer conciencia
de nuestro cuerpo, vamos a regalarle el aire bendito y hacemos esta insistencia
en que respiren profundo; el secreto de la respiración profunda, es que él los
lleva a ubicarse en el momento, todas las células de su cuerpo se ponen felices
y empiezan a reconectar amorosamente con el bienestar; la respiración permite
que hagan un inventario en su cuerpo y empiecen a escucharlo, empiecen a darle
la atención que su cuerpo necesita, en lo básico de la vida, si tienen frío, si
tienen calor, si tienen hambre, si están indigestos, si están cansados, si
tienen sueño, si les duele algo.
El cuerpo siempre
reporta y créanme que no hay enfermedades silenciosas; las emociones, la forma
como se sienten, los procesos de pensamiento obsesivos y en la mortificación
que puede tener su cuerpo, ya son las señales evidentes de que empezarán a
sentir su cuerpo afectado.
Hoy los acompañamos
con todo el bienestar que viene de la luz verde que desciende sanadora sobre
ustedes, desciende ese rayo verde, que los envuelve, que recorre las zonas más
profundas de su cuerpo y que ha ayudado con la respiración, va a las zonas de
dolor, va a las zonas de represamiento de energía, va a la zona donde han
habido enfermedades crónicas que se vuelven espacios vulnerables, donde frente
a cualquier conflicto, a cualquier dificultad, vuelven y golpean en esa zona
que había venido afectada; empiezan a sentir como ese verde, hace reparación en
esas zonas más vulnerables, cómo va igualmente a fortalecer esas zonas sanas,
cómo empieza a aparecer en su pantalla mental, un letrero que dice, yo soy sano,
yo soy saludable, e incluso aparece un letrero que dice, yo soy sanador.
Empiezan a sentir que
el primer regalo de la autosanación, está en la proyección de ustedes mismos,
como seres que se aman y buscan su propio bienestar, de la misma manera se
abren los chakras de las manos, para permitir que su acompañamiento a través de
las caricias de los abrazos, del cuidado, empieza a sanar a otros en su valor…
….siguen los ejercicios….
Hoy les dejo mi mejor energía, me llevo
la de ustedes. Yo soy Liú.