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martes, 7 de julio de 2026

 Rosario 2 de julio del 2026

María Virgen

Mis hijitos y mis hijitas muy buenas noches, soy María Virgen Madre de Dios y madre vuestra, reciban todos ustedes mis hijos presentes y en la distancia mi bendición y la de Dios Padre Todopoderoso, la bendición de sus proyectos, de sus hogares, de sus familias, en el nombre del Padre, del Hijo, del Espíritu Santo, amén.  

Cuando se unen en oración el poderío que tienen ustedes para crear realidades es inmenso; si bien es cierto, cada uno de ustedes está creando una realidad individual también cuando se unen con un propósito para hacer cambios en el mundo, eso logra que todas las fuerzas confluyan amorosamente a realizar aquello que ustedes han querido; la fuerza del amor para poder crear algo es infinitamente maravillosa y la voluntad de Dios siempre está unida en forma amorosa a todo lo que ustedes quieren lograr y quieren hacer.  

Hoy venimos a traer un mensaje de reconciliación, para que puedan perdonarse, para que puedan perdonar y principalmente para que puedan dejar el pasado atrás; el pasado mis hijos, ya fue hace dos horas, ya fue ayer y seguir dándole vueltas a circunstancias que pasaron en ese pasado, más allá de lo que debería ser la comprensión, tratando de vivir una experiencia distinta en ese pasado, hace que su energía se disperse y muchas veces, se sientan inmensamente agotados al sentir que sus procesos no avanzan, cuando se sientan de esa manera, saben que como su Mamá del cielo vengo a ayudarles, a que hallen paz, a que hallen tranquilidad.

Los envuelvo en mi manto sagrado para que se llenen de luz y confianza, en que estamos trabajando por ustedes en el desarrollo de una mejor vida, en que puedan sanar esas heridas que traen y en poder recuperar la alegría natural que significa estar en este plano; los acompañamos para que también puedan seguir abiertos en el corazón a entregar lo mejor de ustedes y puedan estar lo suficientemente conscientes de que al momento que ustedes hacen un trabajo, al momento que ustedes hacen una labor por sus hermanos, no es un acto obligado, recuerden bendecir lo que ustedes hacen y entender que si han querido cambios laborales, si han querido dedicarse a cosas diferentes deben conectar con el amor hacia ustedes mismos, hacia su grandeza, hacia reconocer y valorar lo que ustedes hacen en forma individual, porque si esperan que los demás valoren y les den ese lugar que ustedes esperan, es necesario que ustedes ya lo hayan hecho internamente y que si en algún momento aparece esa voz oscura a tratarlos mal, si aparecen personas que toman eco de ese maltrato para decirles cosas difíciles, respiren profundo, digan “Señor en ti confío” y permitan que esas palabras necias ya no les hagan daño porque no es el cambio de alguien sobre lo que pueda decir, sino que muchas veces ustedes les dan más credibilidad al maltrato o a las personas que pueden hablar feo, a las cosas, que a las cosas bonitas y a las personas que pueden tratarlos bien.  

Es el momento mis hijos de dejar de recoger y recopilar ofensas; razones para estar ofendidos, siempre las va a haber, pero entrar en un estado de calma, en un estado de tranquilidad, hará que ustedes sientan que la vida se hace más sencilla, porque dentro de ustedes ya no hay rencor, porque entre ustedes ya no hay miedo, porque dentro de ustedes ya no hay rabia, porque dentro de ustedes ya no hay abandono, porque también estamos aquí para recordarles que siempre hemos estado y que es nuestra intención en que si hoy están pasando por momentos difíciles, sepan que estamos actuando en las redes amorosas, tocando corazones de personas buenas como ustedes, para ayudarles, pero también facilitándoles las vidas, para que recibir no sea un acto humillante, para que entiendan que si hoy están en un alto en su vida, de alguna manera es porque lo necesitan, pero también ayudándoles a que puedan empezar a cumplir los propósitos de su vida.  

Hoy el consejo mis hijos, es que puedan llevar su vida un paso a la vez, llevar un paso a la vez, es entender que hoy se pueden regalar una bonita noche, que mañana se pueden regalar un bonito día, que pueden respirar profundo sintiendo que hoy es el primero del resto de su vida, pero que también no saben si será el último y vale la pena que puedan hacerlo en las condiciones amorosas que eso representan para vivir.  Hoy los acompaño para bendecir los alimentos que consumirán en esta noche, para bendecir el agua, para bendecir todo lo que es importante para ustedes y llevarlos desde el corazón, a que ese encuentro con el progreso en su vida, sea algo que se dé en la reconciliación que llevan dentro; en la medida en que puedan estar en paz, estarán entendiendo que la vida también los tratará de la misma manera.  Reciban todos ustedes mis niños de mi alma, la luz del Espíritu Santo, mi bendición y la de Dios Padre Todopoderoso, con todo mi amor, yo soy María Virgen, muy buenas noches.

 

Jesús de Nazaret

Hermanos buenas noches, en la gracia de mi Padre, Jesús de Nazaret.

Acompañándolos hermanos en la comprensión del vivir, acompañándoles en que puedan recuperar su paz interna, que puedan salirse de todo conflicto y poder hallar paz en su corazón.  

Sabemos que no es fácil cuando hay gente sufriendo en el mundo, sabemos que no es fácil cuando hay personas que llegan a su vida a mortificarlos y hacerlos sentir mal, pero es necesario que puedan revestirse de fortaleza y entender que las personas traen muchas veces su propio dolor para descargarlo en ustedes.  

Hoy tenemos la tranquilidad de ayudarles y bendigan a aquellas personas que son sus enemigos, bendigan a aquellas personas que están en condiciones desafortunadas, porque cuando ustedes aman a su enemigo y le mandan su mejor energía a esas personas, esas personas ya no harán en ustedes al enemigo e igualmente esas personas evolucionarán en su vida lo suficiente, como para sentir que hay otros caminos porque con ustedes no van a encontrar con quién pelear; les aconsejo que bajen la guardia y entiendan que bajar la guardia no es permitir que todo el mundo les haga daño, bajar la guardia, es enfocar su energía en algo diferente a la guerra, enfocar su energía en construir una vida mejor para ustedes, enfocarse en que también puedan ser prodigadores de bienestar y puedan sentir que si lo están haciendo de esa manera, ya tuvieron su primera paga y que si en ese proceso los demás no supieron ser buenos con ustedes, o los demás tuvieron un acto desafortunado frente a la manera como deberían de valorar lo que ustedes hacen, pues soltarlos hará que también puedan sentir que lo que no recogen en esas personas a las que ustedes les han entregado lo mejor, estará en otras personas no en un acto de deuda, sino en un acto amoroso y de que todo el que cultiva empieza a recoger.  

Los acompañamos, para que si en un momento perdieron la confianza, si en un momento se aislaron de todo lo que en un momento también fue su propósito de vida, hoy pueden retomarlo, retomarlo para sentirse útiles, retomarlo para volver a hacer sus actividades, retomarlo para volver a estar en el juego de la vida de una manera divertida, porque qué bonito es poder ayudar, qué bonito es poder ser consentidos y dejar que la mano de Dios, les regale las cosas básicas de la vida, el sentido de estar aquí y de la misma manera; sentir que en este divertimento todas las cosas tienen un equilibrio, en el momento en que ustedes empiezan a trabajar con alegría, deja de ser un peso sobre sus hombros, en el momento en que dejan de pelear con el prójimo, conectarse con las personas, será más agradable, porque ustedes mismos están en paz y están entregando paz a quienes les rodean.

Hoy sé que hay algunos de ustedes que están pasando por momentos supremamente difíciles, pero precisamente en esos momentos más duros de la vida, es cuando más los acompañamos, es cuando tejemos con mayor razón las redes del acompañamiento que requieren, para que puedan saber que siempre estamos para ustedes y que así estén pasando por una noche oscura y difícil, nunca deben olvidar que mañana será otro día; ustedes están creciendo en conciencia, para no renunciar a Dios, para no renunciar a la vida, para no renunciar a sus sueños, para seguir matriculados en esta escuela, con la gratitud suficiente de que están aquí en forma voluntaria, pero también con la certeza hermanos, de que cuando hayan cumplido todo este proceso de vida, ustedes ya no estarán aquí, ya no harán parte de esta existencia, porque ya habrán cumplido su ciclo en esta vida.  Y poder estar aquí debe representar una elección, la elección de que este paseo pueda seguirle enseñando cosas a ustedes, pero ya no en las condiciones extremas que muchas veces les han hecho sentir que es la única forma de aprender, a los golpes, a las patadas, trayendo dolor y sufrimiento a su vida, prodigándole también a la gente dolor y sufrimiento, porque aunque todo esto también es parte de las reglas del existir, también son opcionales si quieren vivir en esas condiciones más difíciles y más extremas.  

Hoy muchos países que han perdido sus privilegios, los han perdido en unas condiciones en que necesitaban bajarse de toda este proceso de bienestar, para sentir que podían valorar la vida de lo que tenían en la carencia, en el dolor, en la destrucción, en el sufrimiento, pero cuando como alma se unen en un país, para sentir que ya tuvieron suficiente de todo esto, sus países empiezan a cambiar, empiezan a salir de ustedes, los dirigentes correctos, amorosos, que realmente estén trabajando en pos del bienestar de todos.  

Pidan porque esos dirigentes, sean de las corrientes que sean, los que tengan el poder, en las condiciones que sean, porque el poder lo tiene desde la persona que puede hacer el trabajo que ustedes ven más sencillo, hasta el trabajo más encopetado; tener poder es para servir, tener poder, es para trabajar en el bienestar que se requiere, para que las personas estén bien y que como retribución sean servidos en un orden respetuoso, de recogerte lo que han servido a sus semejantes; ahora queremos que el poder deje de ser ingrato, deje de ser la condición de recibir daños por el buen servicio que ustedes hayan podido dar, esa retribución de respeto hacia el prójimo, bien sea que ustedes sean empleados, bien sea que ustedes sean jefes, bien sea que ustedes sean hijos, que ustedes sean padres, no importa el rango que una persona pueda tener sobre el otro, siempre queridos hermanos el respeto es importante y si están pidiendo respeto de los demás, es importante que también puedan respetar esas jerarquías de sus padres, que puedan respetar, esos decisiones de esas personas que como sus jefes están haciendo una tarea, están dirigiendo un proyecto y sentir que ustedes pueden aportar al sistema desde la condición en la que ustedes están; los hijos siempre le proveen a un hogar cosas maravillosas en el papel de hijos y es responsabilidad de los padres también hacer que ese liderazgo pueda formar esos hijos en el valor, en la responsabilidad, en los deberes cumplidos, en el poder ser buenas personas y poder hacer que actúen en forma sabia, de acuerdo con sus edades, en el proceso de la vida. 

Les damos la sabiduría para que guíen a sus hijos, les damos la sabiduría para que acompañen la vejez de sus padres, les damos la sabiduría para que se lleven bien como pareja, les damos la sabiduría para que puedan conectarse amorosamente con su con su trabajo, con su valor, les damos la sabiduría para que cuando aparezcan esos problemas o incluso cuando lleguen a enfermar, también puedan recibir esa luz para sanarse, para recuperar, para entender qué es lo que esa enfermedad les está diciendo, para que ya no la necesites más en su cuerpo.

Hoy los bendecimos para sanarlos integralmente, los acompañamos, para que se den esos milagros desde dentro de ustedes, porque cuando esos milagros se obran en su ser profundo, empiezan a ver muchos cambios hermosos, maravillosos en su vida, tanto que en algún momento ya no se reconocen, tanto que, en algún momento, se dan cuenta que Dios, les dio mucho más de lo que ustedes merecían o por lo que ustedes habían trabajado, o por lo que habían luchado tanto.  

Hoy los bendecimos para que todos tengan una buena vida, para que todos puedan tener esa abundancia de las cosas buenas que Dios quiere para ustedes, pero principalmente hermanos, para que ustedes puedan reconocer todas las cosas maravillosas que tienen y que no terminan de darles el valor, porque muchas veces están pensando en lo que no tienen, en lo que les falta, o en lo que perdieron. 

Los acompaño con todo mi amor, con ustedes, para acompañar sus procesos de vida en forma amorosa y permitir que la abundancia de lo bueno llegue a su vida, yo soy Jesús de Nazaret, muy buenas noches.

 

Meditación de Liú

Muy buenas noches, yo soy Liú, vamos a respirar profundo para traer oxígeno, vamos a hacer conciencia de nuestro cuerpo, vamos a regalarle el aire bendito y hacemos esta insistencia en que respiren profundo; el secreto de la respiración profunda, es que él los lleva a ubicarse en el momento, todas las células de su cuerpo se ponen felices y empiezan a reconectar amorosamente con el bienestar; la respiración permite que hagan un inventario en su cuerpo y empiecen a escucharlo, empiecen a darle la atención que su cuerpo necesita, en lo básico de la vida, si tienen frío, si tienen calor, si tienen hambre, si están indigestos, si están cansados, si tienen sueño, si les duele algo.  

El cuerpo siempre reporta y créanme que no hay enfermedades silenciosas; las emociones, la forma como se sienten, los procesos de pensamiento obsesivos y en la mortificación que puede tener su cuerpo, ya son las señales evidentes de que empezarán a sentir su cuerpo afectado.

Hoy los acompañamos con todo el bienestar que viene de la luz verde que desciende sanadora sobre ustedes, desciende ese rayo verde, que los envuelve, que recorre las zonas más profundas de su cuerpo y que ha ayudado con la respiración, va a las zonas de dolor, va a las zonas de represamiento de energía, va a la zona donde han habido enfermedades crónicas que se vuelven espacios vulnerables, donde frente a cualquier conflicto, a cualquier dificultad, vuelven y golpean en esa zona que había venido afectada; empiezan a sentir como ese verde, hace reparación en esas zonas más vulnerables, cómo va igualmente a fortalecer esas zonas sanas, cómo empieza a aparecer en su pantalla mental, un letrero que dice, yo soy sano, yo soy saludable, e incluso aparece un letrero que dice, yo soy sanador.

Empiezan a sentir que el primer regalo de la autosanación, está en la proyección de ustedes mismos, como seres que se aman y buscan su propio bienestar, de la misma manera se abren los chakras de las manos, para permitir que su acompañamiento a través de las caricias de los abrazos, del cuidado, empieza a sanar a otros en su valor…

….siguen los ejercicios….

Hoy les dejo mi mejor energía, me llevo la de ustedes.  Yo soy Liú.

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