Rosario 30 de julio del 2026
María
Virgen
Mis hijitos y
mis hijitas muy buenas noches, soy María virgen madre de Dios y madre vuestra
reciban mis niños mi bendición y la de Dios padre todopoderoso, la bendición de
sus proyectos, de sus hogares, de sus familias, en el nombre del Padre, del Hijo,
del Espíritu Santo, amén.
Entre más
complejos mis hijos sean los retos que han traído a la vida, más necesitan de
acompañamiento, es difícil poder pensar que ustedes puedan hacerlo todo solitos
y parte del proceso como una regla natural de la vida, es sentir que estamos
para ustedes, para guiarlos, para ayudarles a que tengan ese esa tranquilidad
espiritual, para que puedan pasar rápidamente la página y puedan comprender
esas experiencias difíciles como cosas que los han fortalecido, pero que
también han elegido desde el proceso de su evolución para saber qué se siente.
Los ayudamos a
que igualmente lleguen personas bonitas a hacerles fácil ese camino de esos
retos difíciles por los que están pasando, les traeremos siempre el amor de
Dios, a través de unas manos amorosas que los cuidarán, a través de personas
que llegarán con una palabra, a partir de seres humanos que traerán a su vida
una ilusión nueva para seguir.
Los acompaño
con mi manto sagrado para que lo porten en esos momentos difíciles y sientan mi
presencia de madre, que los comprendemos pero que también les ayudamos a que
puedan comprender lo que está pasando y que, bajo esta intercesión de Dios, la
comprensión los lleve a recuperar la paz, la tranquilidad, los lleve de nuevo a
sentirse tranquilos y a permitirse soñar con cosas nuevas, para que todo esto
se manifieste en el amor de Dios.
Vengo a
protegerlos igualmente junto a toda la corte de arcángeles, de las experiencias
más duras de la vida, a que sientan que pueden superar el miedo sabiendo que
estamos para ustedes y les ayudamos a que sea la fuerza del amor la que cambia
las cosas; mandarle amor a las personas por las que están sufriendo, mandarle
amor a las personas que no han sido buenas con ustedes, que han tenido
diferencias, es algo que al comienzo parece difícil, amar a tu enemigo, pero
que trae la postura también de sentir, que tienes en tu corazón la
disponibilidad de mandar lo mejor de ti para que entren en armonía con esas
personas. Hoy bendigo el agua, bendigo
los alimentos que consumirán en esta noche, bendigo su vida, bendigo su dormir
y les ayudamos a que esta noche esté llena de milagros, de bendiciones y se
levanten en la mañana con la conciencia de que pueden ser felices, de que
merecen todo lo lindo que les pueda pasar, de que también los cambios que han
estado esperando durante mucho tiempo están ya materializándose y viéndolo como
parte de la ley de abundancia de Dios.
Reciban mis
niños y mis niñas de mi corazón, mi bendición y la de Dios Padre Todopoderoso,
con todo mi amor y mi compañía incondicional, yo soy María Virgen.
Jesús de
Nazaret
Buenas noches
hermanos en la gracia de mi Padre, Jesús de Nazaret.
Venimos a
ayudarlos como lo hemos hablado en otros momentos, en esta construcción de la
voluntad, del carácter, de enfocarse en lo bueno de la vida, de permitirse
dejar atrás el pasado difícil y establecer esa postura personal de gozar esta
existencia, esta postura personal, que debe tener en ustedes la influencia del
cielo, para que ya nunca más estén peleando con la oscuridad, para que también
esas fuerzas que pueden llegar de manera difícil de la gente que no los quiere,
las personas que muestran su peor cara, no los toque y tengan la protección que
requiere.
Les ayudo a
que puedan también reconciliarse y aunque entendemos que, en su proceso de vida,
tener diferencias con el cielo, a veces sentir que los tiempos de Dios no son
los tiempos de ustedes, a veces sentir que Dios los tiene a prueba, será algo
que necesitan perdonar y sanar frente a nosotros, para sentir que nuestra labor
puede ser más eficiente frente a ustedes. Los ayudamos a que puedan pasar esas noches
oscuras y darle esa vuelta a la página para volver a sentirse acompañados, para
también poder sentir que se abren caminos y puertas diferentes para sentir
amorosamente que estamos generando en ustedes la sanación que requieren y les
estamos regalando también la vida; nunca deben olvidar que la vida es este
regalo de Dios y que su responsabilidad como hijos de Dios, es disfrutarla, es
hacer la vida buena para ustedes cada día, disfrutar las pequeñas cosas y las
grandes cosas de la vida y también su responsabilidad a través de sus labores,
de sus presencias importantes en su familia, en sus trabajos; hacer de este
mundo algo mejor para tantas personas que lo requieren.
A veces,
tendrán grandes misiones para ayudar a las personas de formas que serán
demandantes para ustedes y que tendrán un poco de ese agotamiento, pero la
fuerza del amor hará, que ese acompañamiento no termine cansándolos, que ese
acompañamiento no los afecte en su salud y puedan sentir que Dios les da la
fuerza y la vitalidad para que esos retos de acompañamiento que están haciendo
para los que están en condiciones vulnerables, no afecten su propia salud, no
afecten su propia paz, su propia tranquilidad y su propia alegría de la vida.
Oro por
ustedes hermanos, para que cada día, esta vida tenga claridad para ustedes,
pero también oro para que puedan crear a la imagen y semejanza de Dios,
sabiendo que ya han creado cosas que han sido retos difíciles, que ya han
creado experiencias maravillosas y que ahora la puerta está abierta hacia los
milagros, hacia que la vida les dé el bienestar en cada una de sus áreas, a que
estos eventos que se han quedado esperando durante un buen tiempo y no se han
materializado, empiecen a ser una realidad de su vida y confíen en que si ya
están pasando esas cosas que tanto le pidieron a Dios, ustedes las disfruten,
ustedes las asimilen, ustedes las agradezcan y puedan sentir que Dios, sí
concede esos milagros en la evidencia, de que Él es dueño del mundo material.
Dejen de
pensar hermanos, que Dios está muy lejos de aquí, porque Dios es la esencia de
sus cuerpos, de su vida, de esta tierra y no hay una forma de separarse de Dios,
no hay una forma en que Dios los abandone, porque Dios está en ustedes y
ustedes están en él; ahora cada vez que entren en preocupación, que entren en
agobio, en desesperanza, respiren profundo y digan Señor en ti confío.
Hoy venimos a
hablarles puntualmente de aquellos aspectos que nos tienen preocupados y si en
ese proceso alguien debe irse de su vida porque los agobia, si en ese proceso
va a llegar alguien nuevo como parte también de la ilusión de ustedes, para
sentirse acompañados, bienvenidos sean los que tienen que llegar y bien idos
sean, los que se tienen que ir. Ahora,
el amor en una dimensión más alta, hará que aquellas personas que están lejos
de ustedes no se pierdan y no pierdan esa conexión amorosa, para que puedan estar con ustedes,
de la manera bonita como ustedes lo necesitan, porque pedir trabajos para
sufrir, pedir parejas para sufrir, pedir hijos para sufrir, pues sobra tiempo
para hacerlo; así que lo que pidan, pídanlo para gozárselo, pídanlo para
bendecirlo, pídalo para llenarse de gratitud, de explorarlo y créanme que si
tienen una actitud amorosa, que si tienen una bonita actitud para empezar de
nuevo y para gozarse eso que está llegando, será más fácil su vida, porque ya
no estarán enfocados en todo lo que está mal, ya no estarán enfocados en quién
los odie, ya no le estarán dando poder a otras personas para que vengan y dañen
su vida porque hoy están vibrando alto y están pidiendo acompañamiento para que
la protección esté frente a todos y todo lo que está vibrando bajo en sus vidas.
Con todo mi
amor hermanos, en la gracia de mi Padre, Jesús de Nazaret, muy buenas noches.
Meditación de Liú
Muy buenas
noches, yo soy Liú.
Vamos a
trabajar sobre su cuerpo, vamos a permitir que ese cuerpo que ha estado
cargando tantos pensamientos, todo ese trabajo mental que han estado haciendo,
empiece a llevar a su cuerpo, mucho más relajación, que pueda haber un poco de
ese silencio mental y por eso hoy vamos a arrancar haciendo un masaje en la
cabeza, limpiando de la frente y de la cara, ese exceso de pensamientos,
llevando sus manitas entrelazadas hacia atrás, moviéndose lentamente izquierda
y derecha, mientras toman ese aire divino, ese prana, ese chi, esa energía
profunda, acompaña lentamente el movimiento de su cabecita adelante y atrás,
mientras respiran profundo, estiran sus brazos a los lados, ahora hacia arriba, le entregan empujando
hacia el cielo las manos, a la divinidad todo lo que los tiene preocupados, se
expanden en su aura, en su energía, llevando por los lados las manos hacia
abajo y con esas manos hacia la madre tierra, van a permitir que sus chakras
raíces, que están en su sexo, a la altura de su sexo, en las plantas de sus
pies, que recorren sus piernas, se lleven todo ese cansancio, todo ese
agotamiento, se lleva la madre tierra la angustia, la impotencia, la rabia, el
peso del pasado, el peso de la preocupación del futuro.
Llevan sus
cabecitas adelante, girando la cabeza en círculo a la derecha, para permitir
que la madre tierra siga limpiando esos pensamientos atropellados, se va yendo
ese cansancio del cuerpo, ese agotamiento, para prepararse para dormir bien;
ahora por izquierda mueven su cabecita y van imaginándose como el agua, ese
frío de la noche, esa agua que está en la humedad de la noche, no importa si es
clima caliente o frío, miran al frente, va humedeciendo su cuerpo, va
permitiendo que el agua se filtre, se limpian a partir de los filtros de sus
cuerpos las enfermedades autoinmunes, se filtran entregando a la madre tierra,
todos los procesos de desbalance, todas las afectaciones que tienen emocionales
que los han llevado a diferentes tipos de dolencias; con cada respiración están
recibiendo el aliento divino, para llevar ese aire puro, ese aire sanador a
esas zonas profundas y distales de su cuerpo; se purifica su sangre, cada uno
de los aparatos de su cuerpo empiezan a funcionar con vitalidad, los elementos
de la madre tierra y sus elementales empiezan a ser la energía dentro y fuera
de ustedes, para sanar cada uno de sus cuerpos, su cuerpo físico, su cuerpo
emocional, mental y espiritual, el aire, el agua, el fuego, la tierra y los
metales, hacen el proceso de armonización biológica en su cuerpo, al tiempo que
permite que toda esa energía fluya en bienestar.
Cada vez más,
sienten como ese peso del cuello, de la espalda, de todo esto que han estado
cargando en su espalda, en su cuello, de todo aquello que ha significado un
dolor, un trauma en cada zona de su cuerpo, se va yendo; le entregan a la madre
tierra justo esas afectaciones crónicas, eso que los ha tenido en vilo, que los
ha tenido en exámenes, que los tiene hoy tomando medicaciones extremas, que los
ha llevado a enfermar como lo han hecho, para empezar a declararse sanos. Llevan sus manitas enfrente en actitud de
oración, para fijar los beneficios del ejercicio que han hecho, para seguirlo
potencializando, con el paso de los días, dejan a la corte celestial médica, un
vaso con agua antes de dormir, a la armonización que él va a adquirir mientras
ustedes duermen y su espíritu viaja, para repararse, para levantarse vitales,
para levantarse en la mañana y tomarse ese vaso con agua bendita y empezar a
sentirse renovados y conectados con la existencia.
Les dejo mi
mejor energía y me llevo la de ustedes, yo soy Liú.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario