Rosario 9 de julio del 2026
María Virgen
Mis hijitos y mis
hijitas, muy buenas noches, soy María Virgen, Madre de Dios y Madre vuestra,
reciban todos ustedes presentes y en la distancia, mi bendición y la de Dios Padre
Todopoderoso, la bendición de sus hogares, de sus familias, en el nombre del Padre,
del Hijo, del Espíritu Santo, amén.
Todos los cambios de
la vida mis hijos, arrancan principalmente en una transformación interior,
cuando pueden revestirse del amor de Dios entendiendo que la vida es ese regalo
precioso para que lo experimenten, cuando pueden entender que no hay ninguna
fuerza que lo supere a Él, empiezan a sentir amorosamente como todo lo que en
un momento era problemas, todo lo que en un momento eran desilusiones,
estancamiento, se cambia para empezar a sentir, que todo se vuelve más amoroso
en su vida.
Los acompañamos para
que todas esas condiciones tan difíciles que vienen del miedo, esas
posibilidades que los tortura frente al futuro, puedan irse de ustedes y puedan
saber que la protección divina siempre ha estado, está y estará en sus vidas. Los ayudamos a que puedan encontrar la
atención de su vida en todas las cosas bonitas que Dios tiene para ustedes,
pero es importante aprender a soltar gente, es importante quitarle el poder a
aquellas personas, a las que ustedes han sentido que pueden estar por encima de
Dios, que pueden estar por encima de sus sueños, porque por encima de Dios no
hay nadie y cuando pueden realmente decirle a esa persona que se vuelve su
enemigo, yo te perdono y te quito el poder que has tenido para hacerme
sentir mal, para hacerme sentir frágil, ese poder que le quitas a esa
persona, se vuelve en tu vida un fortalecimiento y cuando le deseas lo mejor a
esa persona, para que progrese, para que le vaya bien, para que tenga una mejor
vida, también ustedes están enfocados, en recibir lo mejor y ya nunca más
tendrán que hablar de envidias, ya nunca más tendrán que hablar de brujerías,
ya nunca más estarán hablando del poder que tiene la oscuridad en su vida,
porque cada vez más sentirán, que en esos momentos difíciles también Dios ha
estado y que son y serán más las cosas bonitas que las pruebas difíciles que su
espíritu requiere.
Por supuesto que se
puede ser feliz en esta tierra, que se pueden tener cosas materiales para no
solamente subsistir, sino vivir tranquilos, para poder progresar sin sentir que
su progreso puede afectarle a alguien y que, en esta condición interna, también
dejen de escuchar esas voces oscuras que les hacen sentir que es mejor no creer,
esas voces oscuras que les hace sentir que no servimos, que les hace sentir a
Dios como un enemigo y que tal vez lo mejor sería no creer ni en nada ni en
nadie.
Dios nunca los dejará
de amar, Dios nunca los dejará de querer, así ustedes puedan no creer, hacia
ustedes tengan creencias diferentes, porque en todas las creencias que hay, en
todas las posibilidades de ver a Dios, Él siempre está, tal vez con nombres
diferentes, pero siempre con una disponibilidad de enviarnos también a su
intercesión y que siendo esta vida una dualidad y en muchos momentos sin el
conocimiento que pueden traer desde el espíritu porque parte del juego, es tal
vez el poder sentir que vuelven a empezar, aunque su espíritu ya haya hecho
planes difíciles y vidas anteriores llenas de retos diferentes; la diversidad
de la vida es entender que cada reto puede aprenderse de una manera en
observación y no siempre en la experimentación dolorosa, vinieron a
experimentar y por supuesto que habrá momentos en los que sentirán que, la
compañía del cielo es importante frente a esos retos, pero siempre les
recordaré que la vida está diseñada para que ustedes puedan disfrutarla, el
cuerpo humano está hecho para vivir en salud y los acompañamos para que toda
esta corte celestial, en cabeza del Arcángel Rafael, les ayude también con su
sanación integral, que no solamente es el bienestar de su cuerpo, la sanación
de esas emociones y de esos pensamientos difíciles que los lleva siempre a
sentir que el pasado o que los demás puedan decir, los lleva a actuar en
defensa, como guerreros o con la sensación de siempre ser una víctima de
alguien.
Hoy bendecimos mis
hijos su salud, bendecimos el agua que van a tomar, bendecimos el aire, el
fuego, la tierra, todo lo que hace parte de esta madre naturaleza que los
sostiene, para que puedan estar en armonía, para que puedan abrirse a la
hermandad y ahora bajo una nueva visión, sentir que si ustedes tratan a su
prójimo como esperan ser tratados, por supuesto que también pueden exigir que
su prójimo los trate con el respeto que ustedes se merecen. Los acompaño mis hijos, para que estos días
sean días tranquilos, para que se acostumbren a vivir sabiendo que todas esas
necesidades básicas que tienen, Dios las va a suplir, porque Dios no desampara
a nadie y aunque es bonito poder trabajar, ganarse el dinero, aunque es bonito
poder vivir con una tranquilidad económica, la tranquilidad más grande, la da,
el saber que Dios les mandará para todo lo que necesitan y para lo que no
necesitan, también les decimos, a aquellos que se sienten solos y que requieren
poder tener una compañía emocional, que si en momentos entregaron ustedes el
amor y no tuvo la condición que ustedes esperaban, es importante también
aprender de ello, bendecir a las personas con las que en el pasado hicieron
relaciones y dejar esa puerta cerrada al odio, para que vuelvan a empezar una
nueva vida con el aprendizaje, con la disponibilidad de vivir en pareja, en
armonía y díganle a Dios, que les ayude a confiar, que les muestre a las
personas hermosas que hay a su alrededor y que se conecten con ese sentido
bonito de compartir con ellos, de compartir una vida y de abrirle la puerta a
una construcción de familia.
Hoy los ayudamos
igualmente, a que esas heridas que han quedado de su niñez, puedan ser sanadas,
que el camino que siempre va a ser que ustedes se mejoren, es poder decirle a
Dios, llévate este dolor, esta tristeza, llévate estas emociones duras Padre,
llévate todas estas razones que tengo para desconfiar, para querer cambiar un
pasado que no puedo y dame la oportunidad de tener las herramientas y las
personas bonitas que cuidan de mí, que yo reciba el amor sano, que ya no
necesito el amor a los golpes, a las patadas, que ya no necesito un amor que me
trate mal, que me insulte, que me abandone, que ya no necesito esas formas
densas de amor, porque he salido herido de ellas, porque me he sentido
abandonado, porque me he sentido solo, porque me he sentido un error o una
equivocación y ahora comprendo que si yo empiezo a sentir que yo no soy nada de
eso feo que me dijeron, que yo valgo como persona, como ser humano, que yo soy
importante para Dios y que tengo personas para quienes soy muy importante,
esa energía hará, que muchas personas también los valoren y los traten con la
importancia que ustedes tienen. Bendecimos los alimentos mis hijos que van a
consumir en esta noche, les entrego mi Manto Sagrado para que lo porten siempre,
para que igualmente, lo entreguen a aquellas personas con quienes tienen buenas,
regulares o malas relaciones, porque estaremos intercediendo, para que esas
personas también puedan despertar y tener una actitud distinta con ustedes.
Reciban mis hijos, mi
bendición y la de Dios Padre Todopoderoso, con todo mi amor, yo soy María Virgen,
muy buenas noches mis hijitos, hasta siempre.
Jesús de
Nazaret
Buenas noches hermanos,
en la gracia de mi Padre, Jesús de Nazaret.
Acompañando las
aventuras de su vida, no, hay espíritus que necesitan que el equipaje sea bien
liviano, que a veces les sobra hasta tener una pareja, que les sobra tener una
casa, que les sobra tener cosas y a veces el espíritu necesita esa exploración
en condiciones más livianas, pero también se completan etapas de la vida, donde
es importante sentir que, cuando ese espíritu llama a poder estabilizarse,
también Dios va mandando los regalos para poder ir construyendo, para ganar en
confianza, para también como lo ha dicho mi Madre sentir, que la época de las
pruebas y de poner a Dios sintiendo que Él les está mandando todas esas cosas
difíciles por voluntariedad, sea también la oportunidad de decirle a Dios, yo
ya he aprendido en el dolor, en el desapego, en la soledad, en el sufrimiento,
he aprendido a probarme un punto de fortaleza que viene del aguantar presión y
del tener enemigos; hoy renuncio como lo ha dicho ahora mi Madre, a mis
enemigos, renuncio a estarme defendiendo de todo el mundo y dejo esa protección
Señor, que sé que me la has dado desde bebé, porque antes de que yo pudiera,
incluso tener conciencia de quién podía hacerme daño, tú me cuidaste y
créanme que cuando ustedes reciben algún tipo de daño, por más mínimo que sea,
hay un diálogo con su espíritu y hay una oportunidad de que su espíritu pueda
ver toda la dimensión de lo que eso significa, para que puedan elegir, si esa
experiencia dura, realmente la quieren o no y que van a poder también sacar en
forma positiva esa experiencia dura; por eso los eventos traumáticos se pueden
condenar en el tiempo y si se han prolongado un poco más, siempre estaremos
llegando ustedes a decirles si ya tuvieron suficiente de ello, si ya
aprendieron de ese sufrimiento, para sacarlos de ese dolor y empezar a
mandarles todas las fuerzas espirituales y todas las fuerzas terrenas, para que
con la misma vehemencia
con la que se dieron esas cosas tan duras, empiezan a pasar bendiciones,
empiecen a recuperarse; pero también les digo hermanos, que sufrir en la vida
no es una garantía de nada, no por sufrir más, ganan el cielo, no por sufrir
más, su vejez o su mañana será mejor, hay personas que sufren toda la vida y
que siempre van a encontrar un victimario, porque siempre están en una postura
en que su comportamiento es el de una víctima; ahora renunciar a esos extremos
de si yo soy la víctima o soy el victimario, ayudará a que ustedes evolucionen,
acepten si fueron una víctima, lloren a su víctima, duélanse de lo que pasó,
pero ya cuando lo han hecho y sienten que ya fue prudente, levántense, les
ayudaremos también a que se levanten y ya no se siga prolongando los recuerdos
dolorosos, porque si no, seguirán teniendo razones en el paso del tiempo para
seguir odiando, para seguir culpando y para seguir encontrando personas nuevas,
que aunque inicialmente lleguen como sus salvadores, después se volverán sus
victimarios, porque seguirán en esos roles repetitivos.
Hoy trascender a la
luz para mirar desde arriba, es entender que no se tiene que jugar esos dos
roles, ni tampoco ser salvador de nadie; pueden ayudar sin asumir la
responsabilidades de la vida de sus víctimas y sin volver a sus victimarios sus
propias víctimas, porque estarán haciendo ustedes también parte de ese
conflicto; igualmente pueden sentir, que ustedes pueden liberarse de todo ello,
de una manera en que pueden mirar que aprendieron de esto, qué pudieron haber
sacado en positivo de lo más difícil, porque cuando la persona entiende todo lo
que conllevó su experiencia, termina siendo un puente de ayuda, un puente de
luz a aquellos que lo necesitan, cuando les pueden decir, esta es mi historia, esto
es lo que viví, puedo ayudarte, puedo prevenir, porque muchas personas llegan
también a prevenir historias, para esos espíritus, que pueden en un momento
también decir guíame y no saben cuántas personas han llegado a su vida en el
momento preciso a ayudarlos, a salvarlos y en qué momento ustedes también han
estado en el momento en que esa persona más lo necesitaba y los agradecemos
porque todos los seres humanos tienen en su corazón una gran energía amorosa
para servir, incluso el que se puede estar equivocando dentro de su evolución
espiritual, a sus ojos, está trabajando por hacer ese mundo algo mejor, pero
también necesitará ser consciente de su verdad y de sus actos, para que cuando
ese ser empiece a darse cuenta, que puede ayudar de maneras diferentes, también
el ayudar no sea imponer verdades a otros, o terminar dañando a otros, porque
con mejores intenciones, también se puede hacer daño a otros.
Así que los
acompañamos hermanos, para que su propia vida tenga un sentido diferente, al de
solamente cumplir las expectativas que el mundo quiere; atrévanse a ser felices
con lo que no tienen, atrévanse a ser felices con lo poco que tienen, sean
felices con lo mucho que tienen, porque créanme que la mayoría tiene demasiadas
cosas buenas, pero se pierde el valor de lo bueno que tienen, por estar
pensando en lo que no tienen, por estar pensando en lo que le quitaron, por
estar pensando en un poco de gente que no quiere lo bueno para ustedes; cierren
esa puerta a esas personas que no los quieren, para decir, si tú no me
quieres, si yo no soy importante para ti, te dejo fuera de mi vida, te perdono,
te libero, pero me libero también de que tú vengas y me hagas daño, porque ya
no voy a permitir eso en mi vida y he puesto a Dios por delante, para que eso
no suceda más.
Les vamos a ayudar
también a que empiecen a sanarse integralmente, a que escuchen las necesidades
de su cuerpo, a que bailen, se rían, paseen; no se imaginan lo lindo que es ver
un mundo unido alrededor del fútbol, porque es la primera vez o las pocas veces
en que los deportes, las artes, llevan a los seres humanos a unirse en un mismo
evento, para reír, para hacer una feria, para hacer un baile, para tantas cosas
hermosas, que el mundo debe también sentir como un bálsamo, porque no todo es
problemas, no todos son obligaciones, no todo es obligatoriedad; los ayudamos a
que también cuando viajen se tomen un oxígeno pero miren desde la distancia,
todo lo bonito que tienen en su hogar, en su casa y les dé valor, muchas veces
las personas aprecian el valor de lo que tienen cuando su casa se cayó, cuando
la perdió, cuando perdieron a unos seres amados y la pregunta que les hago es,
porque solamente se puede valorar cuando han perdido, por qué no se puede
valorar cuando lo tienen y por qué necesitan que la vida se haga más intensa a
partir del dolor y el sufrimiento cuando el Padre tiene otras alternativas más
fáciles y más amorosas para ustedes.
Gracias por orar, por
acompañar y por dar lo mejor de ustedes a sus hermanos que sufren, pero también
sean humildes en el corazón, para que cuando ustedes tengan alguna duda, así
sea simple, algún conflicto grande, puedan recibir el acompañamiento y la
maestría de personas, para recibir el acompañamiento y el bienestar que ustedes
también se merecen.
Dios los bendiga
queridos hermanos, en la gracia de mi Padre, para que sientan que la vida no se
debe volver una espera al futuro, porque siempre tendrán la ansiedad del mañana,
sino que puedan aprovechar el espacio libre, para poder decir, aquí está todo
lo que necesito Señor, súplelo para mí y si me estás dando tiempo, si me estás
dando un descanso, si yo estoy parando y ya no tengo una energía de un trabajo
atropellado todo el tiempo, te bendigo y si estoy muy ocupado en mis cosas,
también delego y le digo al Padre, gracias porque estoy en lo que quiero estar.
Dios los bendiga, con
ustedes hermanos, en la gracia de mi Padre, Jesús de Nazaret, muy buenas noches.
Meditación
de Liú
Muy buenas noches, yo
soy Liú. Vamos a respirar profundo,
vamos a darle la bienvenida a la lluvia, vamos a visualizar esa lluvia en estos
tiempos en que hay sequía en el mundo, que hay altas temperaturas, vamos a
imaginar el equilibrio del clima, que llueva donde la tierra lo necesita, que
ustedes también sientan, que para ustedes está ese equilibrio del clima, entre
el calor y la lluvia, que puedan confiar igualmente en la madre tierra,
haciendo los procesos de restauración, se imaginan como ese equilibrio, hace
que haya zonas que puedan estar un poco más lluviosas, tiempos que puedan estar
más lluviosos, tiempos que puedan tener un poco de sequía, pero también sentir
que están mandando armonía de su parte a la madre tierra para que ella no tenga
que vivir en los extremos, que termine haciéndoles daño en excesos de lluvias,
en derrumbes, en que se pase al extremo de diluviar o al extremo de una sequía
continua. Imaginan igualmente, como ustedes van sintiendo esa tranquilidad de
los elementos y la confianza, en cómo hay unas huestes superiores y unas
huestes conectadas con la madre tierra que se encargan perfectamente de su
valor, que saben lo que hacen, ustedes les dicen esas huestes que quieren
hacerse partícipes en su proceso de confianza, en su proceso de responsabilidad
con la madre tierra, de cuidado, sin la abstinencia de lo que ustedes necesitan,
sino en la colaboración para poder ayudar a los animales, a la madre tierra, a
todo lo que necesita también del apoyo de ustedes como humanos. Su respiración
se va haciendo más profunda y en conexión con sus pies en polo a tierra, con su
chacra raíz, empiezan a entregarle a la madre tierra los dolores que tienen,
las enfermedades, todo lo que los has tenido agobiados, todo lo que los ha
tenido irritados; empiezan a sentir como su sistema digestivo empieza a sanar y
cómo se reconcilian con los alimentos, cómo se procesan en forma saludable y
como se hace todo ese ciclo digestivo, para que ustedes sientan su aparato
digestivo perfecto como asume los nutrientes, como su sistema circulatorio, su
sangre, recibe todo ese oxígeno a través de sus pulmones, pero también como sus
glóbulos blancos, sus glóbulos rojos, sus plaquetas, empiezan a recibir todos
los nutrientes de las vitaminas, de los minerales, de todos los alimentos, que
consumen y que la madre tierra les prodiga; empiezan a sentir que cada uno de
los sistemas de su cuerpo están en una correcta energía, como se sienten más
vitales, como su sistema nervioso funciona la perfección, como toda la química
de su cuerpo para mantener saludables está en este momento subiendo; suben sus
defensas para protegerlos de virus, de bacterias, de gérmenes, de cualquier
patógeno externo que impida su proceso saludable e igualmente se protegen de
esas enfermedades autoinmunes, de esos procesos de agresión interna, para que
su sistema de defensas interna y externamente esté en la armonía que requieren.
Se empiezan a producir dentro de ustedes
neurotransmisores, hormonas, los químicos que requieren para sentirse
emocionalmente activos, pero también para sentirse relajados…
….siguen los ejercicios….
Hoy les dejo mi mejor energía, me llevo
la de ustedes. Yo soy Liú.
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