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miércoles, 23 de septiembre de 2026

Rosario 10 de septiembre del 2026

María Virgen

Mis hijitos y mis hijitas muy buenas noches, soy María Virgen Madre de Dios y madre vuestra, reciban todos ustedes los presentes en este espacio y en la distancia, mi bendición y la de Dios Padre Todopoderoso, la bendición de sus familias, de sus proyectos, de sus hogares en Padre, Hijo y Espíritu Santo.  Cada vez mis hijos que sientan en su corazón que la vida los sobredimensiona, que están apareciendo todos esos pensamientos tortuosos, recuerden que pueden envolverse en mi manto sagrado para que se sientan tranquilos, en paz, para que sientan mi presencia que tiene como fin delegar y empezar a que haya esa gracia de  las bendiciones que ustedes no pueden lograr por su propia mano, al mismo tiempo, pueden entregar ese manto sagrado a aquellas personas que les preocupa, aquellas personas que aman, por las que han orado hoy, igualmente aquellas personas con las que tienen diferencias y con las que tienen conflicto o tienen algún tipo de resentimiento para que esas relaciones también mejoren, también cambien y empiece a ver la tranquilidad en su corazón, de ya no estar guardando dolor en su pasado, en su corazón, sobre el pasado, sobre el resentimiento que puedan tener porque las heridas se deben sanar, en esa postura de que todo lo que hoy duele puede ser liberado y puede ser sanado para dejar una oportunidad de que la vida se muestre diferente.  Los acompaño para que también se comprendan, para que no sean tan duros con ustedes y que se han estructurado toda su vida en no deberle nada a nadie, se han estructurado toda su vida en sentir que no pueden codepender de nadie.  Este es el momento para decir, claro que quiero codepender y claro que quiero que esa codependencia sea amorosa y yo poder sentir igualmente que si abro las puertas a volver a sentirme útil para alguien más, a poder trabajar en nuevas maneras, ya están entendiendo que lo van a hacer en condiciones donde ustedes se están portando distinto para que las otras personas también se porten diferente con ustedes, en el respeto mutuo, en la comprensión mutua, en el conectar con lo bonito de la otra persona y la otra persona con ustedes y los acompañe igualmente mis hijos para que puedan recuperar esas condiciones sencillas de la vida; también con Rafael Arcángel venimos a sanarlos para que puedan sentir que este cuerpo físico está recibiendo el alimento vital para que confíen en que van a tener que comer, para que confíen y que va a haber un techo, que todas esas necesidades básicas que tanto les preocupa para ustedes o para sus seres amados, hoy me pongo a su disposición para ayudarles a llevarlos a esas condiciones tranquilas de la vida. Hoy las redes están tejiendo para ustedes, se están tejiendo para que lleguen las personas que puedan darles ese bienestar, para abrirle la puerta a todo lo mejor de la vida dejarse conquistar y que Dios también les dé esa armonía en su espíritu para que sentir que han superado los procesos de ser una víctima, no es cerrarle la puerta para nunca más depender de nadie o nunca más correr el riesgo de que alguien les haga daño, sino mucho más allá el poder sentir que en esta hermandad necesitan abrirse y necesitan dejar que gente bonita se encargue de ustedes también. Les agradecemos porque cada uno de ustedes cuando han sido convocados a ayudar lo han hecho y si alguno ha sentido que lo ha hecho de mala gana, si alguno ha sentido que lo ha hecho de una manera casi que sintiendo que es una obligación, también hacerlo ha sido una enseñanza para su espíritu y ver lo bonito que se siente ayudar y ya saben mis hijos que cuando encuentren ese camino, es hermoso y es hermoso porque empiezan a sentir que esas redes están abiertas tan fácilmente donde siempre hay una persona que necesita de su ayuda y donde se dan cuenta que hay muchas formas de ayudar; ahora decirme abro a recibir con humildad en el corazón, es permitir que toda esta corte de ángeles, de arcángeles como lo escucharon al comienzo de esta oración, mueva los hilos por ustedes y se encarguen de ustedes; a veces hay la sensación de sentir que si Dios lo hizo una vez, qué pena con Dios que vuelva a hacer lo mismo, qué pena estar codependiendo, perdónense la hartera de codepender, perdónense lo duro que es para ustedes sentirse vulnerable y dejar que otros les ayuden e igualmente si son ustedes los que están proveyendo, si son ustedes los que están ayudando a otros, también perdónense esas cargas, perdónense sentir que todo el mundo es responsable, ustedes son responsables de todo el mundo, quítense esa sensación de superhéroes que los hace sobrecargarse tanto y les hace olvidar que ustedes también son humanos, que ustedes también se cansan, que ustedes también tienen miedo y que también hay que dejar que otros caminen y a veces las exigencias son poder expresar lo que ustedes necesitan para que también ellos lo hagan por ustedes.  Hoy bendecimos el agua, bendecimos el aire, bendecimos el fuego, bendecimos la tierra, estos alimentos que consumirán en esta noche y especialmente hoy vengo a limpiar con Miguel Arcángel esos pensamientos negativos que los han estado torturando, esa fuerza oscura que les está diciendo que renuncien a su fe, que renuncien a creer, esas fuerzas oscuras que los han llevado a estar peleando con otros, a necesitar enemigos en su vida, a volverse ustedes sus propios enemigos y a sentir igualmente que llegan personas a hacer también su proceso de vida difícil y doloroso. Venimos a que sepan que siempre estamos para cuidarlos y no solamente en condiciones extremas y no solamente de lo malo que hay afuera, sino de esas oscuridades, de esas voces difíciles y complicadas que les hacen sentir continuamente que no lo hacen bien o continuamente que no va a haber a ese futuro, que no se van a lograr las cosas, que los hace sentir que juegan con el tiempo en contra y que incluso se sienten muy cansados de vivir.  Hoy renovamos la energía para que vivir sea rico, para que vivir sea un aprendizaje bonito, pero principalmente, para que puedan sentir que lo están disfrutando y que si llegan retos a su vida sean agradables y no sean experiencias tan extremas que los lleven a sentir miedo, angustia o que los lleve a estar desesperados.  Les entrego todo mi amor mis hijos de mi alma, reciban mi bendición y mi comprensión y mi compañía incondicional de madre, yo soy con ustedes María Virgen, en el nombre del Padre, del Hijo, del Espíritu Santo, amén.

 

Jesús de Nazaret

Hermanos buenas noches, en la gracia de mi Padre, Jesús de Nazaret.  Bueno por ahí hay muchos que tienen el mico al hombro como dicen no, el demonio ahí revuelto no, como con todas las emociones revueltas y como dicen por ahí queriendo matar y comer del muerto no y bueno no es fácil buscar otras herramientas de creación, el miedo los lleva a ser valientes y para alimentar esa valentía muchas veces necesitan el combustible de la rabia y como les han enseñado a ser sobrevivientes, a no dejarse de nadie, a sentir que hay que pelearlo todo, pues por supuesto que la mecha que siempre se abre, es que les da piedra y les da rabia no, hasta con eso han de ser condescendientes, a veces una buena rabia sienta bien, pero también manifestar la rabia debe ser algo que los debe volver al estado natural que es el de la paz y la tranquilidad, no hay una sola persona que pueda decir hermanos que no le ha dado rabia, que no le ha dado culpa, que no le ha dado miedo, que no le ha dado tristeza, que no se ha sentido decepcionado, que no se ha sentido abandonado, porque todas esas emociones hacen parte del existir, pero están aprendiendo a no represarlas, están emprendiendo a dejarlas ir, están aprendiendo a volver a estar en esa gratitud de su espíritu y a veces hay malos días, pero también pueden pedir la ayuda para que al otro día ya todo esté mejor, incluso pueden pasar situaciones especiales que los hagan sonreír y les hagan sentir que bueno, venía de mal genio y alguien me cantó una canción por ahí en el transmilenio me hizo reír o de pronto venían de mal genio y justo me llamó alguien que tal vez no es el amor de mi vida, dijo una bobada y me hizo reír.  Hay muchas formas como las redes de ángeles van a llegar a ustedes para sacarlos de esa oscuridad y para sacarlos de ese rumiar continuamente lo malo, estar enfocados todo el tiempo en la plata que no tienen, en la angustia de que no me va a alcanzar, de que pasó otro año de mi cumpleaños y sigo solo sin pareja, qué pasó otro año y tampoco me embarazo, que ya si no fue ayer mucho menos hoy, mucho menos mañana, todas estas cantidades de frases oscuras que los lleva a estar mortificados y a sentir este proceso desesperado y que tengo que hacer algo y darle la vuelta al asunto no y muchas veces como les decía rumiando temas que ustedes saben que ya no los pueden cambiar porque quedaron en el pasado, personas que ustedes no pueden cambiar, dejen de insistir en cambiar a los demás, porque cada persona quiere el día que quiere, cambia el día que quiere y cuando ustedes logran que eso ya no les afecte, porque son importantes, que ya no les duela, que ya no les hagan perder su paz, pues ya han hecho un gran avance porque han sentido interiormente que ya no están en todos esos procesos de conflicto.  Ahora hay una ventana al futuro muy bonita y es la ventana de visualizar lo que quieren, el respirar y soñar despiertos hermanos para muchas personas es una ridiculez, pero cuando ustedes respiran y logran mostrarle con imágenes a Dios lo que ustedes quieren, a veces ni siquiera pueden saber si ustedes son los que les están mostrando las imágenes o es Dios es el que se las está mostrando a ustedes y eso hace que también se vayan adecuando con la verdad de su ser, porque ustedes muchas veces están desalineados, piensan una cosa, dicen otra, hacen otra y con todo respeto hermanos muchas veces ustedes se mienten a sí mismos; entonces llegar a su verdad interior, es llegar a este punto en el cual ustedes puedan sentirse armónicos y también tengan esta certeza de que se están como les decía mi Madre, tocando corazones para ayudarles, pero que también Dios está haciendo magias y una de la magia y de los milagros más importantes es que, se sientan tranquilos, a veces se asustan de estar tranquilos, nadie ha mejorado pero no sé porque estoy tranquilo, nada ha mejorado pero no sé porque no quiero levantarme para pelear cómo lo hacía antes, intento prender la mecha que tenía antes de lanzar y de pelear porque era la que conocía y ya no me sale, ya no me siento como con esto, ya no me reconozco a mí mismo porque estoy encontrando y estoy necesitando argumentos nuevos para poder vivir de una nueva manera y es que ya no quiero pelear con nadie esa es la verdad no, yo sé que puedo ponerme bravo, yo sé que por ponerme a brava, yo sé que puedo usar toda la fuerza de la violencia para crear las cosas, pero también sé que las veces que lo he hecho hiero personas, salgo herido, que las veces que lo he hecho termino sintiendo un agotamiento muy grande y ahora podemos condensar esa energía maravillosa de su creación al repetir como les he enseñado tantas veces: Dios puede, Dios quiere y yo me lo merezco.  Empezar a sentir que hay de todo para todos especialmente para ustedes, hará que ya no compitan por un hombre o por una mujer, a no ser que les guste andar compitiendo.  Igual eso llega un momento en que les va a cansar, porque van a sentir que en un momento ganaron, en otro perdieron, pero que cuando ustedes se reconocen en su propio valor, ya no necesitarán traer triángulos a su vida, ya no necesitaran traer personas que no saben que quieren, ya no traerán circunstancias en las cuales la confusión esté en la vida de esas personas o en su propia vida.  Así que prepárense queridos hermanos para lo mejor, sientan que es el momento de dejar de estar a prueba, de sentir que Dios también lo está aprueba por ustedes y hoy elevemos toda esta conciencia de su espíritu al regalo de la respiración que tienen, pero también decirles a Dios regálame la paz que me está robando no tener un techo, regálame la paz que me está robando no tener un trabajo, regálame la paz que me está robando no tener una pareja, regálame la paz que me está robando estar enferma, vivir con dolor, regálame la paz que me está robando no poder pagar ese techo, no poder tener una casa propia y mira que así con cada cosa, pedir por la licencia de ese regalo divino entendiendo que la vida es un regalo, estará entrando a las condiciones del Padre al sentir que el proceso ya está entregado y que el Padre ya tiene en manos todo lo que ustedes están pidiendo, incluso así estén confundidos, para darles gusto porque Dios se supera a sí mismo y les da lo mejor o mucho más de lo mejor que ustedes hubieran pensado y podrían haber deseado en un momento.  Así que los acompañamos hermanos y los bendecimos a todos, en la gracia de mi Padre, Jesús de Nazaret.

 

Meditación de Liú

Muy buenas muy buenas noches Yo soy Liú. Vamos a imaginar que tenemos enfrente de nosotros un fuego sagrado, una olla que está con un fuego dispuesto a quemar, a armonizar, a transmutar y sentimos como ese elemento fuego empieza a llevarse de nosotros todas estas condiciones preocupantes que hemos tenido en esta semana, nos damos cuenta que han habido una serie de pensamientos torturantes, obsesivos que les ha quitado el sueño, que les ha quitado las ganas de comer, que les ha hecho sentirse desesperados, con ganas de correr, que esos pensamientos torturantes sumados a los recuerdos del pasado, sumados a las incertidumbres del futuro y a sentir que hoy nada está bien, a sentirse desprotegidos, a sentirse agobiados, a sentirse como si Dios no los quisiera, a sentir que no hay nadie que pueda ayudarles, a masticar esas cosas que fueron injustas, que los lleva a sentir desilusión, que no se pueda confiar en nadie, que los lleva al arrepentimiento que no deberían de tener, porque el arrepentimiento lleva a querer cambiar cosas que ya no pueden, se está quemando ese miedo que ha mutado y ha pasado en un evento a otro, ese miedo que ha tenido caras diferentes, que ha llevado a traer personas diferentes y que aunque las caras cambien y las situaciones cambian, se repiten las historias respecto a ese miedo; se liberan de encontrar la rabia como el manejo de apuntar la energía a lo que quieren para pegarle a la buena o a la mala y en ese proceso sentir que de malas los demás o de malas ustedes; empiezan a sentir como queman ese escudo y esa arma que los ha llevado a estar peleando continuamente, a sentir que como guerreros o luchadores todo depende de ustedes y no hay quien los proteja, están quemando en ese fuego el extremo de ser las víctimas, el extremo de ser los victimarios, están sanando la energía del salvador que muchas veces termina haciendo parte de un triángulo donde se evoluciona como salvador a volver a los victimarios las víctimas y ustedes hacerse victimarios de sus víctimas, a terminar siendo salvadores para salir crucificados; en ese fuego se va limpiando todos los dolores que han estado teniendo, los dolores de cabeza, los dolores de espalda, los diagnósticos médicos, el dolor de los huesos, de las articulaciones, el sentir que el cuerpo se manifieste a través del dolor y la enfermedad, están quemando las enfermedades crónicas y las asociaciones de las enfermedades a lo que se comen, a las emociones, a los eventos crónicos del pasado, las vulnerabilidades que atacan ciertas zonas de su cuerpo para fortalecer su sistema de defensas, empiezan a dejar ir que sea el dolor y el sacrificio de la respuesta para hacer los componentes de presión de no sentir el trabajo como un regalo sino como una carga, como una lucha, como algo de lo que quieren salir, como algo que los oprime, sentir el trabajo la labor que hacen como algo que alguien más dirige y no como algo que ustedes voluntariamente quieren hacer; desaparece la energía del sacrificio, de sentir que ustedes son los que les toca hacer el trabajo duro, que les toca la peor parte, de sentirse como adultos conectados al producir de una manera ingrata o sentir que incluso queriendo hacer las cosas no les salen con ustedes quieren, están quemando el fracaso, están quemando el juzgamiento propio, el sentir que no son suficientes, están sanando las heridas que el espíritu ha traído y que ha venido recolectando de esta vida y de otras para entrar en paz, en armonía, empiezan a recibir un rayo de color violeta que transmuta su espíritu hacia el bienestar, su mente, sus emociones y su cuerpo para conectar a la madre tierra y sentir que ella vuelve y les da la confianza y la tranquilidad que requieren para saber que ya cuida de ustedes, al igual que las huestes celestiales.  Llevan sus manitas enfrente en actitud de oración para fijar los beneficios del ejercicio que han hecho hoy.  Les dejo mi mejor energía y me llevo la de ustedes, yo soy Liú.

 

 

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