Rosario 27 NOVIEMBRE de 2025
María
Virgen
Mis hijitos y mis hijitas queridas muy
buenas noches, soy María Virgen madre de Dios y madre vuestra; reciban mis
hijos amados presentes y en la distancia mi bendición y la de Dios Padre
Todopoderoso, la bendición de sus proyectos, de sus hogares, de sus familias,
en el nombre del Padre, del Hijo, del Espíritu Santo, amén.
Vengo a acompañarlos siempre mis hijos para que las grandes
alegrías de la vida estén acompañadas por nosotros, porque nos alegramos de que
su vida crezca y evolucione; también venimos a acompañar los momentos difíciles,
esas experiencias que se vuelven retos complicados, esos momentos donde el
juego de la vida se hace tan difícil y tan, tan, intenso que por supuesto que
necesitan que haya un nuevo respiro frente a todo lo malo que les puede estar
pasando, pero también venimos a que se acostumbren a vivir más en eso bonito de
lo cotidiano en la vida, en que puedan acostumbrarse a ver dentro de lo simple
de la vida de las grandes cosas y puedan reconquistar ese espacio de bendición,
de gratitud, sobre todas esas cosas que no son los grandes proyectos pero que
son cosas vitales e importantes para el bienestar de su existir.
Venimos a bendecirlos en esas cosas simples de la vida y que
ustedes puedan sentir que hay cosas muy importantes que pueden ver como algo
que les dará una razón para bendecir, para alegrarse y para darse cuenta de que
tienen una buena vida; a veces los seres humanos necesitan compararse con otros
para decir: yo por lo menos tengo un
techo, yo por lo menos tengo salud, yo por lo menos tengo comida, pero
también a veces se comparan por encima para ver qué tienen los demás que
ustedes no tienen y de alguna manera vivir en una comparación que los agobia.
Quiero que sientan que la gratitud debe llevar en la conciencia
de su ser interno el poder moverse y bendecirse en todo lo que pueden
experimentar y saber que siempre hay un acompañamiento; no venimos a quitarles
la responsabilidad sobre su propia vida hermanos e hijos, venimos a ayudarles a
que ustedes puedan ser responsables desde una perspectiva diferente al
juzgamiento. Cuando están perdidos en el camino, saben que venimos y que mi
tarea de madre es hacer más fácil su camino, mi tarea de madre es ayudarlos a
que ustedes puedan hallar plenitud y tranquilidad, a que ustedes puedan
encontrar la luz de su ser interior y que puedan sentir en nosotros la paz del
espíritu. A veces están agobiados y no saben por qué. A veces pueden buscar las
razones de qué es lo que los puede hacer sentir mal y no lo encuentran, pero
también hemos venido a limpiarlos de todo lo que los agobia en el camino, de
todo lo que no tiene una razón sobre su sufrimiento porque casi siempre se
están culpando o buscando culpables afuera de ustedes.
Los liberamos de todo sentimiento de culpa, de toda
mortificación en su ser y desde la luz del Espíritu Santo empezarán a entender
que ustedes pueden hallar Paz alegría y tranquilidad más allá de las
condiciones externas; y no se supone que no deban pedir afuera, es comprender
que cuando hayan Paz es más fácil que las cosas se solucionen afuera, cuando
están en gratitud, cuando visualizan lo que quieren al futuro, es más fácil
poder llegar a ello que cuando reniegan, que cuando se entristecen en extremo,
que cuando se llenan de ira o de dolor o empiezan a sentir que tal vez Dios no
los quiere o que ustedes no lo merecen o que pueden estar pagando algo en la
vida.
Los acompaño mis hijos con todo mi amor de madre, mi alegría de
poder acompañarlos en todo momento y hoy bendecimos su agua, el aire, el fuego,
la tierra, los alimentos que van a consumir en esta noche, bendecimos sus
cuerpos físicos para que sigan en procesos de sanación para que se sigan
recuperando, para que entiendan que si en este momento alguno tiene una
enfermedad, no tienen por qué volverse más enfermos, no tienen por qué empeorar
sino que pueden ver la enfermedad como una oportunidad para saber qué los hace
estar mal y tener un proceso de recuperación porque extrañamente la enfermedad
es la respuesta de un proceso de recuperación de un agobio y de un sufrimiento
más grande al que ustedes hayan podido asimilar mentalmente o entender por qué
se sienten así.
Hoy los sanamos hermanos e hijos, venimos con Mi Hijo para poder sanarlos en
todas las condiciones que requieren para que encuentren bienestar, tienen el
derecho desde Dios de vivir en bienestar, y de
no comercializarlo con nada y que nada les robe su paz, ni su alegría ni
su plenitud, porque saben que no necesitan canjearlos con Dios para que otros
estén bien o sentir culpa de si están teniendo cosas buenas en la vida tengan
que perderlas creyendo que Dios les va a dar a ellos de lo que ustedes
rechazan, porque eso no es necesario ante el amor de Dios.
Reciban mi manto sagrado siempre, mi bendición y la de Dios Padre
Todopoderoso, Yo soy María Virgen muy buenas noches mis hijos, hasta siempre.
Jesús de Nazaret
Hermanos buenas noches de la gracia de mi Padre Jesús de Nazaret.
Feliz de poder venir a hablar con ustedes, ¡Ay hermanos!
adviento es eso, adviento es entrar en una etapa como que ay ya se está
acabando el año, ya, ya lo que se hizo se hizo, por ahí dicen los colombianos
ya se acabó el año, algunos lo acaban en febrero, otros lo acaban en junio,
pero cuando llegamos a esta época del año vale la pena decir ya, ya este año
recuerdan cuando estaban en el colegio y ya era el final, el final de la
universidad, el final de todos esos entrenamientos que podían tener y Navidad
tiene eso, es el alto, el alto de la reconciliación, el alto de festejar la
vida, el acto del Alto del encuentro que tienen con su espíritu y con la
grandeza que tiene estar en esta vida.
Yo vengo hermanos a traerles ese esa tranquilidad de saber que
frente a Dios ustedes son niños, son valiosos, que los derechos de Dios son
derechos adquiridos desde antes de nacer, son ustedes portadores de toda su
libertad y de toda su creación con el Padre en todas las cosas bellas que ya
están dentro de ustedes y que ustedes no pueden reconectar tan claramente. Venimos
a que ustedes sean conscientes de sus talentos porque todas las personas tienen
talentos únicos, pero también vengo a que los reconozcan, porque muchas veces
se olvidan de lo importantes que son y que hay cosas que ustedes hacen tan
fácilmente que creen que todo el mundo las hace y resulta que son esos talentos
que fluyen sin ir contra la corriente y que a veces no logran bendecir tan fácilmente
y no logran ubicarse con ellos.
Tienen el derecho de buscar profesiones y buscar trabajos como
retos que no tengan que ver con ese bienestar o ese talento de su ser, pero si
saben hacer algo y fluye fácilmente y han decidido que sea fácilmente y no les
robe la calma y la tranquilidad les vamos a ayudar a que se dediquen a eso y
que no sea una fuente de quitarles tranquilidad o de quitarles alegría.
Vengo también a decirles hermanos que la protección más grande
que ustedes pueden pedirle a Dios es la de ustedes mismos; como sus propios
enemigos muchas veces están saboteándose, como sus propios enemigos se están
juzgando, como sus propios enemigos están creando realidades tortuosas y por
supuesto que venimos a protegerlos de ustedes mismos porque aunque muchas veces
crean que los demás son los que les hacen daño, antes de que esas personas o
esas situaciones sucedan ustedes las han albergado dentro de ustedes hermanos
incluso las han contemplado, incluso han temido a ellas pero con la sensación
de que tienen que pasar por ahí. Si tienen miedo sobre algo paren, paren un
momento, dialoguemos sobre lo que temen, vean lo que realmente quieren que se
dé diferente y estaremos llegando esos acuerdos con el Padre para que no tengan
que pasar por experiencias dolorosas.
El mundo les ha enseñado que tienen que hacerlo, que si ustedes
ven algo difícil en la vida les han enseñado que por ahí tienen que pasar, pero
créanme que en la mayoría de los casos ustedes no tienen que vivir experiencias
dolorosas, podría decir que son más las experiencias bonitas que las difíciles
y si en un momento ustedes contemplaron algo difícil, algo tan duro y
complicado, el solo hecho de que lo hubieran contemplado hace que ustedes paren
y digan no, eso no lo quiero, no quiero eso en mi vida, no quiero vivir de esa
manera, porque si empiezan a ver el merecimiento desde una perspectiva más alta
ustedes no merecen todo lo duro que han vivido, ni sus padres, ni sus abuelos;
un hijo frente a un padre no merece todo ese sufrimiento y ese padre por más
que ese hijo pueda ser terco, ese hijo pueda meterse en problemas, Dios siempre
lo ama y no lo va a castigar .
Acuérdense que les he enseñado que Dios les da gusto y que
incluso les da gusto en lo difícil de la vida, por eso le están diciendo
protégeme de mí porque yo estoy creyendo que si no he sufrido, no es llorado,
no es guerreado, no es padecido, entonces no tiene mérito y no vale la pena. Hoy
saben que pueden ir a los extremos más duros y difíciles de la vida y ya se han
probado que son valientes, ya se han probado que son capaces, ya se han probado
que pueden enfrentarse a un poco de gente, que pueden tener guerras y batallas
y pueden tener enemigos que en forma gratuita vengan a afectarlos, personas que
vengan en manera dolorosa a dañarlos y hacerles sentir que ellos estarán del
otro lado fastidiándoles la vida.
Entonces pregúntese ¿por qué necesito enemigos? ¿por qué
necesito que me roben? ¿por qué necesito que me mientan? ¿por qué necesito
alguien que me pegue,? ¿por qué necesito alguien que me complique la vida? por
qué? Entonces cuando pueden preguntar por qué lo necesito, por qué necesito
enemigos, estarán parando para darse cuenta que no lo necesitan a la hora de la
verdad, que si se quieren probar que ustedes son fuertes, que si se quieren
probar que ustedes son capaces, pues lógicamente va a haber un reto de vida
pero si ya están cansados de eso, si ya se ha repetido la historia muchas veces
y muchas veces le roban el celular, si muchas veces tienen jefes que los
lastiman, si muchas veces tienen parejas ingratas que los traicionan, si muchas
veces están perdiendo algo, está pasando nuevamente lo mismo, es el momento de
parar y decirle Padre ayúdame, porque me
quedé en esta rueda de la vida en lo mismo y ya no quiero volverlo a pasar por
lo mismo, pero también hay algo maravilloso que venimos a darles y es
decirles Oye ¿qué has aprendido de tanta cosa mala? ¿qué has aprendido de tanto
sufrimiento? ¿qué te ha enseñado la enfermedad? ¿qué te ha enseñado estar
desempleado? ¿qué te ha enseñado tener alguien que te lastime? ¿qué te ha
enseñado la mentira? la traición y siempre, si respiran profundo, se van a dar
cuenta que hay algo positivo dentro de eso que hay algo que pudieron entender
para comportarse diferente y que la historia no se vuelva a repetir y puedan
decir si ya aprendí ¿para qué vuelvo a pasar lo mismo? entonces si ya fueron a
la escuela primaria, qué sentido tiene volver a ir a aprender las letras, qué
sentido tiene volver a ir a aprender a sumar si ya lo saben, entonces
aventurarse a nuevas cosas de la vida hermanos es también entender que la vida
siempre tiene sorpresas, que Dios siempre tiene un as debajo de la manga para
regalarles, que siempre tiene la oportunidad de mostrarles que en aquello que
dijeron que nunca iban a hacer, pueden encontrar un regalo bonito, que en
aquello que de pronto en un momento sentían que ya no era el camino pudieron
encontrar una respuesta que ustedes no esperaban.
Hoy estamos en tiempo de reconciliación y el regalo que también
queremos darles es el de la reconciliación; reconcíliense con ustedes mismos,
hablen con el enemigo que está entre ustedes que les está diciendo: sabe qué?
yo le voy a hacer la vida a usted a cuadritos, yo le voy a probar a usted que
usted es valiente, yo lo voy a llevar a las condiciones más difíciles para
poder decirle a voz oscura ¡tranquilo!, ya no necesito eso, ya no lo quiero, ya
me cansé, ya no quiero ser duro conmigo, ya no quiero crear situaciones tan
dolorosas cercanas a la muerte, ya no quiero saber que es perder un ser querido
de forma violenta, ya no lo necesito, ya no necesito la experiencia de todas
esas condiciones extremas y las pido por mí, porque claro, puedo respetar el
libre albedrío de la otra persona, pero puedo pedirle al Padre que si es mi
posibilidad está crear un mundo en paz, yo puedo ser ese factor de paz y pueda
sentir que el mundo también se porta en paz conmigo.
Hoy están decidiendo que la gente se porte bonito con ustedes y
si ustedes han trabajado y siguen trabajando en ser actores de paz actores de
Bien, también deben ser contundentes en que ustedes van a exigir que las
personas vengan en esa vibra, porque ya han venido muchas personas a
desquitarse con ustedes hermanos y si alguien tiene necesidades extremas
difíciles, tienen necesidades de violencia, pues que vaya y se desquite en otra
parte o que crea una realidad diferente en la que ustedes no tengan que estar
de por medio, entonces ahí ustedes van a decir Padre protégeme de crear esa
oscuridad, protégeme de magnificarme en un tema rutinario, doloroso, el cual ya
no quiero vivir, muéstrame algo diferente, enséñame a comportarme diferente,
enséñame a ilusionarme de nuevo porque no importa la edad que tengan las
ilusiones hermanos, son muy importantes y la vida se compone de ilusiones hasta
el último instante, Dios tiene la magia de ayudarles a que esas ilusiones
tengan la tranquilidad y la paz de su espíritu y puedan ser realidad, porque la
idea es que se sientan realizados y ahora se acaban las pruebas, hoy le están diciendo a Dios
quítame esta energía de sentir que tengo que probarme algo, que tengo
que probar a los demás, que tengo que estar probado por ti para ver si merezco
algo, porque yo les estoy liberando de creer que si no prueban de forma
dolorosa no van a ganar el cielo, se lo pueden ganar porque ya está ganado,
porque del cielo vienen, porque es un lugar al que pertenecen, porque aunque se
les ha olvidado queridos hermanos que ustedes no son de aquí, hoy venimos a
recordarles que tienen el derecho pero también el deber de hacer que este viaje
valga la pena y se lo disfruten, porque incluso las personas que les gusta la
vida difícil, lo vuelven una aventura, los antiguos iban a la guerra y decía me
voy para el valhalla, me voy a la guerra porque seguramente me encontraré con
los dioses, porque lo que tiene sentido es la guerra, el mundo ha evolucionado
para darse cuenta que hay formas menos dolorosas de hacerlo, que se pueden
enfrentar sus diferencias en un partido de fútbol, en un partido de básquetbol
y que no haya muertos de por medio y sentir que cada uno defiende su camiseta.
Hay muchas formas de poder hacerlos sin condiciones extremas
pero también ustedes saben hermanos que el mundo está evolucionando y que hoy
ustedes están en un mundo infinitamente mejor del que les tocó a sus padres, a
sus abuelos, del que les tocó a los a Los patriotas de hace 200 años, de hace
1000 años, así que créanme que sí lo han hecho muy bien, que sí han
evolucionado como raza y que el Padre está feliz con ustedes y que por eso
aunque vengan de vez en cuando seres de otros mundos, ellos saben que ustedes
no están preparados para eso, que no es el momento para su humanidad de lidiar
con otras razas porque apenas están ustedes reconciliándose con sus diferencias,
así que todo tiene un tiempo y un lugar.
Dios los bendiga queridos hermanos en la gracia de mi Padre
Jesús de Nazaret muy buenas noches.
Meditación de Liú Buenas noches, Yo soy Liú, Vamos a ubicarnos en el sitio donde
estamos sentados de tal manera en que el primer chakra, el chakra raíz, el
chakra sexual, esté en una postura hacia la madre tierra en ángulo, en ángulo
vertical totalmente puestos en forma vertical, van empezando a liberar la tensión
de los hombros en forma natural, hay unos imanes dentro de su cuerpo que los enraízan,
hay todas unas corrientes a través de su sangre y de sus huesos, la médula de
la espalda, la médula espinal, la médula de los huesos que hace ese movimiento
eléctrico, magnético y electromagnético que hace que puedan estar totalmente
perpendiculares.
Empiezan a sentir que el polo de la Tierra los atrae, pero que
también hay una fuerza que los lleva a conectarse con el universo, que los
lleva a conectarse con el sol, con la luna, empiezan a sentir como esa presión
que han estado teniendo en el cuerpo como si estuvieran aplastados, va
desapareciendo, cómo se van purificando por un lado en la conexión donde todo
su ser como las ramas de un árbol, como la raíz de un árbol estarán las ramas
hacia el cielo y las raíces hacia la Tierra y cómo se enraizan teniendo en
cuenta que esas ramas van al cielo, que sus frutos van al cielo, van sintiendo
como se van moviendo izquierda y derecha para equilibrar su conexión con la Tierra,
con la vibración de la madre tierra en conexión con el universo, en conexión
con todo lo que los lleva a ser conscientes de su naturaleza espiritual, de ser
viajeros del tiempo Sigue en video…
Llevan sus manitas enfrente en actitud de oración para fijar los
beneficios del ejercicio que han hecho hoy, les dejo mi mejor energía y me
llevo la de ustedes yo soy Liú.
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