Rosario 18 DICIEMBRE de 2025
María
Virgen
Mis hijitos y mis hijitas queridas muy
buenas noches, soy María Virgen madre de Dios y madre vuestra; reciban mis
hijos amados presentes y en la distancia mi bendición y la de Dios Padre
Todopoderoso, la bendición de sus proyectos, de sus hogares, de sus familias,
en el nombre del Padre, del Hijo, del Espíritu Santo, amén.
Si en algún momento del año mis hijos es importante la familia,
es en estos momentos; reunirse, poder compartir con los suyos y establecer el
espíritu de la Navidad a partir de la conexión de los lazos entre ustedes como
hermanos, hará que cada día puedan sentir que esos lazos se perpetúan durante
todo el año. Que puedan darle ese valor a la familia es comprender que es una
de las voluntades divinas que hace más fácil los momentos de la vida saber que
tienes a alguien que hace parte de tu vida y aunque son importantes los lazos
de sangre también es importante entender que hay personas que llegan a su vida
a tener lazos entrañables sin que sean de su propia familia para convertirse en
alguien con quien se unen para hacer proyectos juntos.
Así que hoy bendecimos a la familia les ayudamos a que puedan
establecer los caminos del perdón para entender que como seres humanos se
pueden ofender de una o de otra manera; no es una época para mantener los resentimientos,
es una época para perdonar, para sanar, para compartir, para permitir que todas
las razones que han tenido para estar en diferencia con sus familias se puedan
disolver.
Entendemos que como seres humanos en su caminar unos con otros
rozan y se hacen daño pero recuerden también que no podrían estar bravos, que
no podían estar nostálgicos, que no podrían estar heridos sino con aquel que
pudieran haber sentido algo en algún momento. Las personas que ustedes no aman
ni siquiera les procuran un sentimiento, pero los seres humanos suelen
interactuar a través de las emociones.
Hoy dense la oportunidad de orar por aquellos que se fueron de
su vida en malos términos, dense la oportunidad de reconciliarse con las
decisiones que en un momento tuvieron en el pasado y aunque hoy puedan mantener
cantidades de razones para estar alejados de su familia, cantidades de razones
para mantenerse lejanos de aquellos que en un momento fueron importantes para
ustedes, denles una oración y permitan que esta época maravillosa con Dios
establezca procesos de reconciliación.
Perdonar significa
liberarse de todo ese resentimiento, de todo ese dolor, entender que todas las personas se equivocan
que, de alguna manera, ustedes sin saberlo o también en momentos de una forma
incoherente pueden hacerle daño a alguien que aman. Así que poder interactuar
sabiendo que en un momento pueden decir lo
siento, que en otro momento pueden decir discúlpame, que en otro momento puedes decir “Te bendigo porque compartí tu vida y aprendí muchas cosas contigo y tú
participaste también de la mía”, hará que las razones ofensivas que los
hacen permanecer alejados de aquellas personas con quienes han compartido se
puedan ir, para ya no tener ningún tipo de resentimiento y si de alguna manera
ya no hubieran los lazos mismos de antes, ya no tengan tampoco los recuerdos
dolorosos que ustedes mantuvieron vivos durante tanto tiempo.
Hoy la invitación es que a que recuerden sus navidades
anteriores de otra manera, a algunos no les gusta la Navidad porque es el
recordatorio de lo que no tuvieron, porque es el recordatorio de la mala vibra
con la cual los adultos o la familia pudieron tratarlos, pero hoy pueden dejar
que el espíritu de la Navidad les lleve de su corazón toda esa tristeza en el
nombre mío como madre de ustedes, les traigo mi Manto Sagrado para protegerlos,
para guiarlos y ayudarlos a perdonar y bajo mi visión como madre de Jesús también
vengo a traerles a mi Hijo, a traerles a mi esposo José, y a enseñarles que
frente a Dios aunque en la historia hayan borrado un poco de su importancia
frente a mí y de su importancia como padre frente a Jesús él también tiene un
valor y para quienes me están escuchando que tienen un valor de hombres y de
padres es importante que ustedes lo puedan recuperar, no les pido que pide
vayan a pelear por sus hijos, no les pido que vayan a establecer batallas para
restablecer su condición, les digo es que ser padres no solamente proveer el
dinero que sus hijos necesitan, sino poder retroalimentarse del amor de ellos y
empezar a ver su posición frente a ellos de una manera distinta a solo ser
ustedes utilizados por plata o a sentir que sus hijos son una molestia o que
solo se acuerdan de ustedes por dinero.
Hoy pueden sentir que pueden sanar sus sentimientos frente a sus
hijos y a sus padres y establecer el acercamiento y las conciliación; no
importa si esos padres se equivocaron en un momento, no importa si sus hijos
están alejados ahora, hablen con ellos, establezcan una postura nueva y si ya
están en el cielo oren por ellos para acercarse y para dar gracias por lo que
pudieron aprender juntos.
Hoy les entrego la bendición de los alimentos, del agua, la
bendición de la comida porque estas épocas de novenas, esta época de posadas en
otras culturas significa el poder sentir que ustedes se conectan para compartir
y sentir que siempre habrá abundancia de casa, que no importa si van a un país
lejano va a haber un techo y que si están de paseo y están en esta tierra como
viajeros, Dios también les dará el techo físico y también tendrán la comida y
todo lo básico que requieren, por eso esta época del año es el recordatorio de
la abundancia, es el recordatorio de que Dios tiene más que darles que ustedes
que pedirle, es el recordatorio de que Dios provee y los acompaña y que hará
que ustedes puedan tener para lo que necesitan y para lo que no necesitan.
Reciban ustedes mis hijos de mi corazón mi bendición y la de
Dios Padre Todopoderoso con todo mi amor y mi alegría de abrazarlos y que me
tengan en el lugar más importante de su vida que es en su corazón Yo soy María
Virgen.
Jesús de Nazaret
Hermanos buenas noches de la gracia de mi Padre Jesús de Nazaret.
Feliz de conversar con ustedes y bueno después de este mensaje
tan completo y maravilloso de mi Madre, ¿qué les puedo decir? les digo que los
amo, les digo que les agradezco, estoy muy contento porque la Tierra me ha dado
un lugar muy importante antes y después de mí para enseñarles nuevas reglas del
juego de la vida, si bien antes era el juego del ojo por ojo, del diente por
diente, de que no podían equivocarse, que tenían que cumplir las reglas, de que
tenían miedo al castigo de Dios, yo les enseñé el camino de perdón y les enseñé que no importa cómo se
comporten en la vida, Dios siempre los va a amar, siempre van a ser sus hijos y
siempre Dios los va a bendecir.
Vengo a recordarles hermanos la importancia que tiene poder
reconciliarse entre ustedes y hablar como hermanos es empezar a sentir que
aunque haya todos los argumentos para tener diferencias y justificarlas para
hacerse enemigos, hoy camino con ustedes el camino de la paz, Les traigo Paz
para que puedan vivir con ustedes mismos interiormente para que ya no se
insulten, para que ya no se traten mal, para que puedan ser compasivos con
ustedes y de la misma manera puedan hacer eso mismo con su prójimo.
Los acompaño para que puedan nacer en la alegría de la vida y
comprender que la vida puede ser tan dura y tan difícil como ustedes lo esperan,
pero que pueden tomar decisiones para que la vida se dulcifique y sea más
amorosa y sea más abundante.
Hoy se llenan de propósitos que queremos que tengan durante todo
el año; los acompañamos para que estos propósitos signifiquen la ilusión y la
alegría de tiempos mejores pero también su compromiso para hacer lo que en su
mano está para garantizar su bienestar en forma individual y personal, pero
también para poder tener una ilusión para trabajar en el servicio de quienes
les rodean.
Los acompaño para que puedan recibir nuestra presencia amorosa y
que el proceso sea más fácil, igualmente para que en los momentos en que la
vida se está haciendo tan difícil recuerden que es un juego, recuerden que
pueden respirar y recuerden que pueden pedir ayuda, toda la que necesiten,
porque estamos para facilitarles la vida; ahora piensen queridos hermanos en
todas las razones por las cuales estar agradecido, en todas las razones por las
cuales sentirse contentos, en todas las razones para cual dejar los viejos
hábitos y pedir que tengan esa voluntad para dejar atrás todo lo que les hace
daño y todos los que les hace sentir que la vida tiene que ser una cadena de
dolor y de sufrimiento.
Estoy en el corazón de ustedes pero recuerden que estas fiestas
se deben llevar de una manera donde no sean el exceso, pero tampoco sea la
austeridad, encontrar su punto perfecto donde ustedes puedan reír, bailar,
cantar, comer, disfrutar, reírse, compartir y pasarla bien por supuesto que
también hace parte de la vida. Los estaremos protegiendo para que estas fiestas
no dejen enfermedades, no dejen muertos, no dejen males sabores de boca, no
dejen arrepentimiento sobre la plata que se gastaron, sino que puedas sentir
que lo que hicieron lo hicieron en la conciencia de la confianza de que lo que
gasten ahora, que lo que regalen ahora, de que lo que reciban ahora no les va a
hacer falta, porque cuando dan o reciben en la alegría, dan o reciben en esa
convicción en el corazón de que va a haber para todos esto se vuelve abundancia
y empiezan a sentir mágicamente que no habrá tiempos para llorar en
arrepentimientos por las cosas que hicieron, así que los llenamos de abundancia
para que haya lo suficiente de todo para todos sin necesidad de pelear para que
sientan que ustedes deben ser su prioridad al pedirle al momento de Dios,
porque la relación con Dios es individual y Dios no necesita quitarle un hijo
para darle a otro y poder entenderlo así hará que si ustedes tienen abundancia,
sea más fácil desde su abundancia de cosas buenas poder ayudarles a los demás.
Así que cerramos un año hermanos maravilloso, cerramos un año
que debe generar para ustedes gratitud, que debe generar para ustedes alegrías
y que si han tenido momentos difíciles también puedan decir esto ya quedó atrás, ya lo superé, ya
aprendí de esto, el cielo me está ayudando a sanar las heridas o a sanar las
dificultades porque así como hay momentos difíciles la recuperación también
puede ser más fácil cuando saben que estamos para ayudarlos.
Dios los bendiga queridos hermanos, en la gracia de mi Padre
Jesús de Nazaret muy buenas noches.
San Nicolás Buenas noches, ¡Hola familia Yo soy
Nicolás! soy el ángel de la guarda de todos los niños en la Tierra, de ustedes
como niños en este mundo.
Recuerden que vengo a hacerles cosquillas, hacerlas reír,
hacerlos bailar, hacerlos comer, a mostrarles toda la abundancia que hay, a que
puedan recuperar la confianza que han perdido. Vengo a que podamos establecer
caminos de abundancia durante todo el año, porque todo el año estoy trabajando
no solamente para que tengan regalos en fechas específicas como final de año o
en fechas específicas como su cumpleaños.
Venimos con mmis duendes y con mis hadas aunque puedan parecer
que estoy loco y estoy hablando a partir de un par de locos, vengo a decirles
que pueden probar y si no funciona una vez, respiren profundo, pataleen más y
dejen salir la tristeza de salir el exceso de racionalidad, necesitan locura
para poder creer, pero también necesitan imaginación para recuperar la
confianza.
Cuando los tratan con el amor suficiente y saben que no están
juzgando si se puede o no, si es caro o no, si Dios será capaz o no, recuperar
la inocencia de niños para sentir que no saben cómo se darán las cosas pero que
hay muchas cosas que no depende de ustedes, traerá la felicidad para poder
funcionar bien.
Ahora, para este año traigo muchas cosas bonitas en mi bolsa de
regalos, les traigo felicidades, traigo alegría, les traigo la oportunidad
también de tener reparadores de tristeza y vengo por eso también de la mano de
todos los seres que venimos desde una condición de niños a recordarles los
momentos lindos de la niñez; sonrían y recuerden que hoy el gran dador de
regalos cuando ustedes muestran dientes pero no necesariamente cuando se caen, es ese
ratón que viene también conmigo.
¡Saluden al Ratón Pérez! ah sonríanle al ratón Pérez y díganle “ah tú eres el que cuando se me caía un
diente me traías regalos” pues también vengo con este ratón latino a que
hoy el canje sea una limpieza de dientes y él está pidiendo que se dejen
limpiar los dientes.
Sonrían, ¡muy bien! Ahí, bien, al ratón Pérez a limpiarle los
dientes y queremos que puedan tener una sonrisa y mostrar esa ventana de lo que
son realmente ustedes, cuando una persona se ríe, cuando una persona muestra su
sonrisa, empieza a mostrar su alma, así que quiero verlos reír, sé que cuando
me vean a mí de nuevo y vean un poco de ese ratón de los sueños en mí y el
ratón de esos dientes, ahora podrán sonreír y decir ay me voy a reír con Santa, voy a ir a hablar y voy a ir a dejar ir la
tristeza, porque la tristeza es algo que les hace olvidar la importancia
que tiene la diversión y aunque sea importante la tristeza como parte un acto
de reflexión como un parte de un déjenme
quietico porque esto me dio muy duro y necesito llorar, esta época y esta
conexión conmigo hace que las penas se vayan, que las penas ya no estén con
ustedes y cuando terminen viendo de pronto terminaron riendo sin una razón
aparente más que la de sentirse mejor, así que yo vengo a hacerles cosquillas,
a limpiarles los dientes, a patalear con ustedes, para dejar ir la tristeza, a
empezar a sentir que se dan el permiso de ser felices desde adentro porque ese
es un permiso que ustedes nos dan y que ustedes se deben dar así que vamos a
cantar juntos, les parece? a ver pon esa cara de niño ya no eres un viejito ya
no eres un Grinch, ya no eres esa persona seria que siempre tiene que estar adusta
todo el tiempo, date el permiso de cantar conmigo y vamos a cantar destemplado
o templado como quiera que te salga,
ya llegó la Navidad,
vamos todos a cantar que llegó la Nochebuena,
noche de felicidad
todos:
Navidad, Navidad
llegó Navidad
la alegría de la vida hay que celebrar
Navidad, linda Navidad,
ha nacido en un palacio
el rey celestial
ayy ¡casi nadie! y ustedes son maravillosos, me siento feliz de
traerles alegrías, recuerden que cuando estén tristes no importa cuál sea la
época del año, el evento que esté pasando en su vida, me pueden sentir con
ustedes y recuerda que Santa no sale ante ustedes solo en una época del año, no
solamente dar regalos en Navidad sino en muchos momentos y claro que este año
me cercioraré de que tengan mi sello de Este es un regalo de Santa, así que
espero mis galletitas con leche esta noche de Navidad, espero las cartas pero
también espero esa sonrisa que requiero para poder hacer la magia de la alegría,
para hacer posible todo lo que ustedes quieren.
¡Feliz Navidad, familia Feliz Navidad a todos!
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