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sábado, 16 de mayo de 2026

 Rosario 13 Mayo de 2026

 

María Virgen

Mis hijitos y mis hijitas queridas muy buenas noches, soy María Virgen madre de Dios y madre vuestra; reciban mis hijos amados presentes y en la distancia mi bendición y la de Dios Padre Todopoderoso, la bendición de sus proyectos, de sus hogares, de sus familias, de sus terruños en el nombre del Padre, del Hijo, del Espíritu Santo, amén.

 

Hace más de 100 años mis hijos aparecí en Fátima para advertir sobre la guerra; venían tiempos de destrucción muy grandes para el mundo y hubo muchas conexiones entre el cielo y la tierra para que pudieran saber que era yo la emisaria de Dios.

 

Hoy todos ustedes en el corazón saben quién soy y saben que mis anuncios nunca tienen el deseo de que sean una palabra escrita inamovible; mis anuncios y lo que he podido ver al futuro depende de cómo ustedes como raza puedan hacer para que esos anuncios difíciles de guerra y de destrucción no prevalezcan. El mundo lleva miles y miles de años en guerras, guerras donde no solamente ustedes peleaban como una raza humana, venían guerras de otros mundos y ustedes han crecido en el temor que ha estado haciéndoles sentir durante siglos que deben obedecer ciegamente y que deben actuar en defensa.

 

Hoy vengo a decirles que hay una fuerza más grande que la justicia y que hoy están convocados en forma individual a liberarse de ese temor, a actuar a partir del amor y la conciencia que significa entender su responsabilidad personal sobre el cambio que esperan para este mundo; ya no dejen que el mundo lo cambie Dios porque resulta que Dios no va a inmiscuirse más allá de lo que hace todo el tiempo por ustedes que es darles el libre albedrío y la protección suficiente para que puedan actuar en la libertad que Él les ha dado.

 

Todo el tiempo los estamos cuidando de ustedes mismos y aunque puedan albergar en su ser tanto odio, tanto resentimiento, tanta conexión con el dolor y con la lucha al estar acá, todas esas cosas que piensan, todas esas cosas que hacen, no tienen ni el 1% de la posibilidad destructiva que podían ustedes tener y ¡son protegidos de ustedes mismos!, son protegidos de sus palabras y de sus actos porque muchas veces hablan, piensan y sienten y actúan de formas en que no son conscientes del mal que pueden hacer y de la forma como pueden crear dolorosamente.

 

En ese momento anunciaba las dos guerras que se manifestaron y hacía un tercer anuncio de una tercera guerra que no sucedió y esa tercera Guerra no sucedió porque fueron tan dolorosas las dos guerras primeras que pudieron entender muchos de estos nuevos seres que llegaron a la Tierra como humanidad lo absurdo de la guerra.

 

El que siembra odio, el que siembra resentimiento y lo mantiene dentro de sí va a tener guerra. Pero no hablemos mis hijos solamente la guerra que hay externamente, hablemos de la guerra que ustedes se hacen a ustedes mismos mortificados todo el tiempo sin saber si son lo suficientemente buenos o lo han hecho bien; hablemos también mis hijos de la guerra que tienen con sus hermanos, la guerra que tienen en sus casas, peleados entre hermanos, peleados hijos con padres, guardando un resentimiento que tal vez no le expresan a nadie pero que los hace sentirse internamente molestos.

 

Hoy vengo a que igualmente puedan entender que ustedes no son diferentes a su hermano en un sentido de superioridad y de inferioridad, ustedes son maravillosamente únicos pero en su sangre, en su ADN está el indígena, está el indigente, está el rico, está el pobre, está el musulmán, está el católico, está el ateo, está el lgtb, está el heterosexual, está el feminista, está el masculino, el machista, dentro de ustedes mis hijos está todo y es el momento de que bajen la guardia y en  las elecciones que hagan ustedes para este país y para este mundo ya no sean en el resentimiento de la Guerra el pasado ni en la mentira de quienes ofrecen un cambio es el momento de que ustedes tengan la conciencia individual de valer y hacer valer su tierra no peleando sino deseando y actuando como actores de paz, deseando que esta Paz nazca en ustedes y perdonen todo lo que ya pasó.

 

La cuenta de muertos mis hijos va a seguir creciendo y va a seguir creciendo sin importar si suben este país la izquierda o la derecha va a seguir creciendo no importa si Oriente u occidente siguen peleando, no importa si un país sigue haciéndole la guerra al otro, van a seguir habiendo muertos, porque van a seguir habiendo personas que quieren morir por una causa sintiendo que eso es lo que le da sentido a sus vidas. Pero ustedes tienen la oportunidad de elegir internamente en qué país quieren vivir y en qué mundo quieren vivir.

 

Ya han puesto muchos muertos de todas las razas, no se imaginan cuántos siglos, cuántos milenios hemos visto muerte y destrucción y si me preguntan por qué Dios no acaba con todo, Dios no se pone de manos de uno o de otro; el Dios que les enseñaron que era el dios de la guerra no es el Dios del amor y no es el Dios Superior que los deja ser. El verdadero Dios comprende que en su evolución ustedes irán cambiando, irán creciendo e irán haciendo de este mundo algo mejor.

 

Han estado a punto de destruir la Tierra y ya en momentos las guerras nucleares que no vivieron ustedes como raza humana afectaron la Tierra y acabaron con otras razas en esta tierra; hoy quiero que sepas mis hijos que Dios está enamorado de ustedes como no como un experimento sino como sus hijos, pero como una madre que los acompaña les deseo en el corazón que puedan encontrar tranquilidad, recuerden que no son de acá, pero tienen la responsabilidad de dejar un grano de arena amoroso en este mundo y ¿cómo se logra mis hijos? perdónense ustedes mismos el haber mantenido una guerra con alguien, haber estado ofendido continuamente con sus padres, con sus ancestros, mantener unos prejuicios sociales sobre quién puede valer más, quién puede valer menos y ya se sabe mis hijos que la guerra no va para ninguna parte porque quien gana la guerra siempre pretende extinguir al que pierde y nunca funciona porque siempre va a haber en esta dualidad seres que se van a levantar al ver como opresor al que un día fue el libertador.

 

Es el momento de poder definir que se puede vivir tranquilamente en esta tierra, todos ustedes me hablan de vivir en un lugar mejor y no hay otro lugar mejor que esta madre tierra, ella los sigue albergando, los sigue cuidando, los sigue alimentando y siguen creciendo ustedes como raza para que esta tierra sea poblada desde el amor; hay un lugar para todos, no se preocupen que va a haber tierra para todos, no se preocupen que va a haber para comer para todos, no se preocupen que va a haber techo para todos, no se preocupen que no están solos porque una de las cosas que alimenta cada vez más el proyecto de Dios frente a ustedes es saber que son hechos del mejor material.

 

El día que se sienten realmente como hermanos en este país a hablar, el día que se sienten realmente sin el cinismo de su resentimiento a cambiar, este país será un paraíso, todos tendrán cabida porque no será la opresión de unos por otros o los deseos de que uno o los otros desaparezcan lo que va a ser que este país cambie.

 

Todos son humanos, hermanos y merecen en este país vivir en paz y vivir tranquilos; responsabilícense de actuar limpiamente, cuiden sus palabras, cuiden como se tratan a ustedes mismos, cuiden cómo tratan sus hermanos, cuiden cómo trata la madre tierra y hagan su parte, si ustedes hacen su parte para trabajar y dejan de criticar lo que sus ancestros no hicieron, dejan de criticar lo que deberían de hacer sus políticos, lo que deberían de hacer los dirigentes, lo que deberían hacer los sistemas estarán ya haciendo el aporte y estarán cambiando este mundo y por supuesto que siempre va a haber seres humanos que en su proceso de evolución no entenderán que hay otros caminos, pero deben responsabilizarse de enseñarles, deben responsabilizarse de educarlos no en el resentimiento ciego de quién es el bueno y quién es el malo, sino en la conciencia de lo que cada uno puede hacer de su parte aportando lo que deben hacer en conciencia, trabajando en respeto y poniendo en las reglas las condiciones para hablar y para unirse en el respeto también de todo lo que es de todos y de todo lo que ustedes deben hacer desde una postura de valía frente a lo que ustedes dan, pero también frente a lo que esperan recibir.

 

Hoy el Espíritu Santo está descendiendo para llenarlos de sabiduría, de comprensión, con mi manto sagrado quiero que sus corazones se apacigüen, que puedan hallar tranquilidad y puedan ver en su grandeza el espíritu que ustedes han pasado más de una vez por esta Tierra y que sé que un día van a decidir volver y esperan encontrar un mundo mejor a pesar de todo, a pesar de las guerras a pesar de los años nucleares, la tierra se sigue restaurando y aunque puedan creer que no y que los muchachos están echados a perder, nunca olviden que cada generación es mejor que la anterior y ustedes son frutos de un amor que va más allá del componente casual de un papá o de una mamá, que supuestamente se encontraron sin querer para darles la vida.

 

Ustedes son sagrados y no hay un error en su existencia, así que olvídense de mendigar afecto, olvídense de pensar en quién no los puede querer, cuando ustedes se aman, cuando ustedes se respetan, cuando ustedes piden el respeto de los otros estarán encontrando un punto nuevo de poderío para aprender a poner límites y aunque le sigan diciendo que los límites siempre serán los de atacar a tu oponente, van a encontrar caminos diferentes y sabios para tener protagonismo sin sentir que tienen que matar o dañar al que no los supo querer un día.

 

Yo les entrego mis hijos mi amor infinito y les agradezco que me permitan acompañarlos para que haya un futuro diferente, se han ido muchas generaciones esperando vivir en paz, se han ido muchas generaciones en medio de la guerra, han crecido generaciones con el miedo a la muerte, muchas generaciones sintiendo que tienen que odiar por el odio mismo y nunca olviden que si sienten odio por alguien el odio es un amor herido y necesitan sanar esas heridas.

 

Los acompañamos para que puedan sentir que este acompañamiento les dará una fuerza nueva y aunque el mundo pueda creer que ustedes son tontos por creer, por luchar no en una guerra sino por sus sueños, desear que el mundo sea mejor y que ustedes puedan confiar de su parte en que así será, pues deben creer porque si ustedes aman un mundo de paz, lo generan en sus hogares, lo trabajan internamente y lo llevan a sus trabajos, los llevan a sus familias, los llevan a sus vecinos, créanme que hará caminos diferentes su vida.

 

Los bendigo mis hijos, bendigo los alimentos que consumirán en esta noche. Hay muchas almas como ustedes convocadas por mí en otros espacios para orar, hay otras culturas que oran diferente que también han recibido este llamado, no olviden que no estamos peleando por una creencia religiosa o por otra, respetamos sus costumbres y sus creencias y en todas las costumbres y las creencias Dios está y hay que respetar que los demás crean diferente a ustedes como pueden exigir el respeto de los demás frente a sus creencias, así que no peleo por quien no cree en mí, porque mi amor no es algo que corresponda una creencia; mi amor es algo incondicional que se manifiesta con otros nombres en otras culturas y que ustedes verán en mi grandeza de formas diferentes como su mamá. Los amo con todo mi ser y los acompaño a que encuentren tranquilidad en esta vida, a que sientan que vienen tiempos mejores y recuperen la alegría de estar en este mundo y la conciencia de que el verdadero sentido de estar acá es experimentar, que lo pueden hacer por las vías más difíciles, ¡por supuesto! porque es su libertad y está dentro de las leyes pero que también lo pueden hacer de una forma amorosa y más sencilla donde el camino pueda ser más fácil y más armonioso y lo puedan dejar más fácil para quienes vienen después de ustedes.

 

Dios los bendiga a mis hijos reciban mi bendición y la de Dios Padre Todopoderoso con todo mi amor, Yo soy María Virgen.

 

Jesús de Nazaret

 

Hermanos buenas noches de la gracia de mi Padre Jesús de Nazaret.

 

Bueno, hoy quiero hablar de que hay momentos en la vida muy difíciles; no hay una sola persona que no haya tenido la noche oscura, momentos en que se han preguntado ¿qué hago acá? momentos en que han querido renunciar a la vida, momentos en que han dudado si Dios está ahí y todos han elegido un reto. Todos tienen algo que es su talón de Aquiles, todos tienen algo para lo cual han trabajado mucho tiempo y por eso hemos venido a ayudarles a facilitarles ese camino para que lo logren.

 

En los momentos más oscuros y más difíciles es donde más Dios les manda personas, gente, en los momentos más oscuros Dios hace una convocatoria de almas que llegan a ustedes a ayudarles como profesionales, como amigos, como voces e incluso aquel que en algún momento pudo renunciar a la vida y se pudo ir, cuando está en este plano le mostramos y se da cuenta que sí hubo muchas señales, que sí hubo muchas palabras, hubo mucho acompañamiento a pesar de que en esa oscuridad pueda sentir de que nadie estuvo ahí.

 

Ustedes que ya conocen su noche oscura y han pasado por ella y hoy están del otro lado, sé que Dios los ha convocado cuando alguien quiere renunciar porque a pesar de todo ustedes aman la vida, a pesar de todo decidieron venir acá y decidieron venir a esta tierra sabiendo que era un contrato a término fijo, lo hicieron sabiendo que no se iban a llevar de aquí absolutamente nada, ni siquiera el cuerpo, que se llevarán sus experiencias, sus obras, sus sensaciones y tendrán cuando vuelvan a la casa del Padre ese acompañamiento para que revisen su historia de vida porque todo lo que ustedes viven es inmensamente valioso.

 

No hay una sola vida hermanos sin color, sin sentido, a veces eligen nacer en ambientes hostiles, a veces deciden nacer en condiciones de pobreza, de dificultad, de retos muy duros, pero hoy es un buen momento para enseñarle a esos seres que han tenido una vida tan difícil que todo eso pasará; incluso que pasará el dolor de aquellos que vivieron la muerte de un ser amado, porque se superará, porque solo quienes pierden seres que aman saben lo que es renunciar a la vida, lo que es que alguien que tú quieras no esté ahí pero también cuando trasciendes de esa energía y de esa sensación, te das cuenta que nunca mueres y poder decidir hoy cómo quiero vivir es también saber cómo quiero volver a la casa del Padre y bajo qué condiciones, cómo quiero estar aquí, cómo quiero sentir que yo valoro lo que soy, bien sea que sea la persona más famosa, bien sea que sea la persona más solitaria, bien sea que soy un huérfano, bien sea que sea una persona atosigada por muchos seres que como familia le dicen todo el tiempo que hacer y hay momentos donde es extremo de la vida es tan difícil, que Dios sabe que necesitarán ayuda y Dios sabe que no podrán hacerlo solos.

 

Hay muchas cosas que ustedes sienten que lo deberían de hacer solos y han hecho muchas cosas, aunque sea una ficción, solitos, para demostrarse de lo que ustedes pueden ser capaces sin que nadie interceda, pero también saben que hay momentos que a pesar de que usen toda su fuerza para hacerlo ustedes solos, no lo van a lograr. Queremos recordarles hermanos que en esta creación hay infinidades de cosas que no dependen de ustedes; hoy hablaba mi madre de cuántas cosas lanzan ustedes como pedradas al mundo como creadores que son y afortunadamente un gran porcentaje de eso está eclipsado en el amor para que no se dé, para que no escupan para arriba y les caiga encima y Dios los perdona y los entiende y Dios sabe cómo a veces esto es tan difícil que ustedes gritan, pelean, patalean cómo se vengan, cómo hacen tantas cosas tal vez retando a ese Dios que les enseñaron, tal vez sintiendo que Dios no existe, tal vez sintiendo que nadie les habla, tal vez sintiendo que ustedes han venido por casualidad, tal vez sintiendo que nada está organizado y que todo hace parte tal vez de un sistema frío, tal vez un sistema cuántico, tal vez un sistema donde ustedes son un número más y créanme que no, no funciona de esa manera.

 

Hay una fuerza y una más razón más grande y más hermosa para tenerlos aquí y no obligados como se han dado cuenta, porque no se obligan para nacer, como tampoco se obligan para cuándo quieren morir; por eso alguno se quedan 105 o 110 años hasta que el cuerpo aguante. Las reglas de Dios están claras, lo que no puedes hacer supera tu capacidad humana si quieres hacerlo, no te vas a quedar 200 años, lo que Dios no quiere porque ustedes no están preparados y pueden hacerse daño ni siquiera lo pueden contemplar, ahora les digo que no van a destruir este mundo porque sé que ustedes ya saben lo que significa la guerra y la destrucción, ya saben qué significa lanzarse unos a otros y darse cuenta de quiénes salen afectados en ese proceso, lo importante es que ustedes son una nueva generación.

 

Han pasado muchos por aquí después de ese anuncio de hace más de 100 años y muchas cosas han cambiado y van a seguir cambiando y aunque el mundo siempre sea mundo y siempre haya que mejorar algo, hagan su parte, apuesten por eso y hagan su tarea hermanos, en forma individual siempre estaremos acompañando sus sueños, siempre estaremos ayudándoles a que ustedes se enamoren del estar aquí y frente a todos los retos difíciles puedan superarlos y puedan sentir que hay momentos en que esos retos no van a llegar porque solucionados porque ustedes hayan luchado por ellos, sino porque serán un regalo, como incluso lo es la vida.

 

Dios los bendiga hermanos. Gracias por escuchar, Gracias por abrir su corazón a todo lo que hemos dicho siempre, pero que hay que poner en práctica sobre cómo deben amarse unos a otros y cómo pueden aprender a amar a su enemigo, porque no siempre es fácil, porque desde pequeños les enseñaron que cualquier ser era un enemigo, les enseñaron a protegerse y ya no distinguen quién es el bueno, quién es el malo, ya no saben en quién confiar, pero hoy los acompañamos para que una fuerza mayor los lleve a sentir esa protección y esa certeza de que en la mano de Dios y de quienes provenimos de Él, no les harán daño.

 

En la gracia de mi Padre Jesús de Nazaret muy buenas tardes.

 

 

 

Meditación de Liú    Buenas noches, Yo soy Liú, vamos a hacer el polo a tierra, poner nuestros piecitos en la tierra, vamos a poner nuestras manos ahí en nuestro regazo y vamos a permitir que este alimento vital que es nuestra respiración nos conecte en el aquí en el ahora; empezamos a sentir como todos esos pensamientos turbulentos con nuestra respiración se va limpiando de nuestra cabeza, como todos esos sentimientos difíciles están reparándose.

 

Ponemos la manita izquierda en el pecho la mano derecha encima y van a decir “Yo soy Colombia. Yo soy el mundo. Yo he sido parte de este mundo siempre y me responsabilizo más no me culpo de lo que como raza he hecho, para absorber esa responsabilidad, ese aprendizaje de lo doloroso y de lo bueno para hacer el cambio. hoy miro a cada uno de mis hermanos en esta Colombia y les pido perdón por lo que les he hecho daño, porque aunque mi cuerpo físico no haya estado allí en la guerra o haya tenido otras guerras, soy parte de esta tierra y les pido perdón, los perdono por la manera como me han hecho daño, como le han hecho daño a mi gente y me perdono porque veo dolor y sufrimiento, porque me duele la patria, porque miro hacia un lado y a otro y me entristezco, porque me hago parte del conflicto y no sé cómo salirme de él. Hoy entiendo que nos hemos hecho mucho daño y ahora deseo que todo cambie para todos

 

Se imaginan sembrando rosas blancas en cada ciudad, miran dónde nacieron, van a los lugares donde se gestaron bombas, imaginan poner esas rosas en esos lugares donde cayó un muerto, se sintonizan con sus propios muertos, por los que han muerto en un hospital sin atención, por los que han muerto en un campo de batalla, por los que han muerto en una riña y van a tejer un lazo para que todas esas noticias que han visto de muerte y de destrucción de unos contra los otros en la guerra de hermano contra hermano se disuelva en su ser, para que no levanten su mano, su voz o su juzgamiento por la manera como ellos pelean, sino que les envíen su luz, les envían su paz y su tranquilidad y al mismo tiempo entregan esa luz de una vela blanca a esas personas que hoy están en la guerra, a esas personas que tienen la responsabilidad como líderes en cada espacio, como ustedes como líderes de su propia vida reciben esta luz sabia, para tener la sabiduría suficiente para actuar desde el amor, para tener la sabiduría suficiente para poner esos límites que va a permitir que ustedes actúen en circunstancias diferentes a la agresión, al maltrato verbal, al maltrato físico, a la mentira, a la traición, al odio, a la destrucción.

 

Sienten como se abrazan con aquel ser que más han tenido ahora como su enemigo, que más han odiado; empiezan a pasar en abrazos como en una lista por su pantalla mental todas aquellas personas con las que han tenido conflicto y les entregan esas rosas, esas llamas y reciben de ellos en un intercambio real, lo mismo empieza a haber en su energía la certeza de que no es solo un acto simbólico, que es su propia liberación y es su propia forma de crear y de soñar. Soñar con un ambiente en paz dentro de su cabeza, dentro de ustedes, soñar con un ambiente en paz en su familia, soñar con un ambiente en paz en sus conjuntos, en sus barrios, con sus vecinos, soñar en un ambiente en paz en sus trabajos, en sus ciudades, en su país, en sus países de residencia, en esta tierra. Permiten que esta respiración los revista de fortalecimiento y empiezan a cambiar sus actos, sus hábitos.

 

Hoy están convocados a hablar diferente, hoy están convocados a revisar esos pensamientos contrarios donde siempre hay un enemigo para sanar, hoy están convocados a mirar el pasado y entender que no pueden ir a él a cambiarlo, que deben aceptar lo que sucedió, que deben aceptar que para pelear se necesitan dos, y que cuando hay dos fuerzas en contra siempre hay destrucción, que en esas peleas un día uno gana la batalla, otro día el otro, pero la guerra sigue…

 

Miran la responsabilidad de sus antepasados frente a esa destrucción, a ese conteo de muertos, a esa forma como se han llenado de violencia, cómo han bañado sus países de sangre, para aceptarlo pero el mismo tiempo para elegir que eso no suceda más, que todos tengan un lugar en este mundo, que en el pasado fueron los españoles, los mestizos, los negros, los mulatos, los indígenas, los colonos, siempre ha habido una razón para que las diferencias generen odio y ahora están convocados desde su corazón a entender sus diferencias como una diversidad en respeto de unos por los otros, donde el pasado ya no sea la respuesta de mantener un odio en su ser.

 

Miran todos los hechos violentos de las guerras, las guerras santas, las guerras por tierras, las guerras por dinero, por comunidades, por ideologías, y comprenden desde arriba que así es como ellos sentían que podían tener un hogar, los opresores, los oprimidos, y deciden que en este momento sea la conciliación la que haga el cambio, llevan sus manos en frente, se llenan de una luz blanca para conectar con su fuerza interior que no será la de subir la guardia para buscar un enemigo, si no será la de vivir en paz y en armonía desde adentro con su entorno.

 

Les dejo mi mejor energía y me llevo la de ustedes yo soy Liú.

 

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