Rosario 13 Mayo de 2026
María
Virgen
Mis hijitos y mis hijitas queridas muy
buenas noches, soy María Virgen madre de Dios y madre vuestra; reciban mis
hijos amados presentes y en la distancia mi bendición y la de Dios Padre
Todopoderoso, la bendición de sus proyectos, de sus hogares, de sus familias, de
sus terruños en el nombre del Padre, del Hijo, del Espíritu Santo, amén.
Hace más de 100 años mis hijos aparecí en Fátima para advertir
sobre la guerra; venían tiempos de destrucción muy grandes para el mundo y hubo
muchas conexiones entre el cielo y la tierra para que pudieran saber que era yo
la emisaria de Dios.
Hoy todos ustedes en el corazón saben quién soy y saben que mis
anuncios nunca tienen el deseo de que sean una palabra escrita inamovible; mis
anuncios y lo que he podido ver al futuro depende de cómo ustedes como raza
puedan hacer para que esos anuncios difíciles de guerra y de destrucción no
prevalezcan. El mundo lleva miles y miles de años en guerras, guerras donde no
solamente ustedes peleaban como una raza humana, venían guerras de otros mundos
y ustedes han crecido en el temor que ha estado haciéndoles sentir durante
siglos que deben obedecer ciegamente y que deben actuar en defensa.
Hoy vengo a decirles que hay una fuerza más grande que la
justicia y que hoy están convocados en forma individual a liberarse de ese
temor, a actuar a partir
del amor y la conciencia que significa entender su responsabilidad personal
sobre el cambio que esperan para este mundo; ya no dejen que el mundo
lo cambie Dios porque resulta que Dios no va a inmiscuirse más allá de lo
que hace todo el tiempo por ustedes que es darles el libre albedrío y la
protección suficiente para que puedan actuar en la libertad que Él les ha dado.
Todo el tiempo los estamos cuidando de ustedes mismos y aunque
puedan albergar en su ser tanto odio, tanto resentimiento, tanta conexión con
el dolor y con la lucha al estar acá, todas esas cosas que piensan, todas esas
cosas que hacen, no tienen ni el 1% de la posibilidad destructiva que podían
ustedes tener y ¡son protegidos de ustedes mismos!, son protegidos de sus
palabras y de sus actos porque muchas veces hablan, piensan y sienten y actúan
de formas en que no son conscientes del mal que pueden hacer y de la forma como
pueden crear dolorosamente.
En ese momento anunciaba las dos guerras que se manifestaron y
hacía un tercer anuncio de una tercera guerra que no sucedió y esa tercera
Guerra no sucedió porque fueron tan dolorosas las dos guerras primeras que
pudieron entender muchos de estos nuevos seres que llegaron a la Tierra como
humanidad lo absurdo de la guerra.
El que siembra odio, el
que siembra resentimiento y lo mantiene dentro de sí va a tener guerra. Pero no hablemos mis hijos solamente
la guerra que hay externamente, hablemos de la guerra que ustedes se hacen a
ustedes mismos mortificados todo el tiempo sin saber si son lo suficientemente
buenos o lo han hecho bien; hablemos también mis hijos de la guerra que tienen
con sus hermanos, la guerra que tienen en sus casas, peleados entre hermanos,
peleados hijos con padres, guardando un resentimiento que tal vez no le
expresan a nadie pero que los hace sentirse internamente molestos.
Hoy vengo a que igualmente puedan entender que ustedes no son
diferentes a su hermano en un sentido de superioridad y de inferioridad,
ustedes son maravillosamente únicos pero en su sangre, en su ADN está el
indígena, está el indigente, está el rico, está el pobre, está el musulmán,
está el católico, está el ateo, está el lgtb, está el heterosexual, está el
feminista, está el masculino, el machista, dentro de ustedes mis hijos está
todo y es el momento de que bajen la guardia y en las
elecciones que hagan ustedes para este país y para este mundo ya no sean en el
resentimiento de la Guerra el pasado ni en la mentira de quienes ofrecen un
cambio es el momento de que ustedes tengan la conciencia individual de valer y hacer valer su tierra
no peleando sino deseando y actuando como actores de paz, deseando que
esta Paz nazca en ustedes y perdonen todo lo que ya pasó.
La cuenta de muertos mis hijos va a seguir creciendo y va a
seguir creciendo sin importar si suben este país la izquierda o la derecha va a
seguir creciendo no importa si Oriente u occidente siguen peleando, no importa
si un país sigue haciéndole la guerra al otro, van a seguir habiendo muertos,
porque van a seguir habiendo personas que quieren morir por una causa sintiendo
que eso es lo que le da sentido a sus vidas. Pero ustedes tienen la
oportunidad de elegir internamente en qué país quieren vivir y en qué mundo
quieren vivir.
Ya han puesto muchos muertos de todas las razas, no se imaginan
cuántos siglos, cuántos milenios hemos visto muerte y destrucción y si me
preguntan por qué Dios no acaba con todo, Dios no se pone de manos de uno o de
otro; el Dios que les enseñaron que era el dios de la guerra no es el Dios del
amor y no es el Dios Superior que los deja ser. El verdadero Dios comprende que
en su evolución ustedes irán cambiando, irán creciendo e irán haciendo de este
mundo algo mejor.
Han estado a punto de destruir la Tierra y ya en momentos las
guerras nucleares que no vivieron ustedes como raza humana afectaron la Tierra
y acabaron con otras razas en esta tierra; hoy quiero que sepas mis hijos que
Dios está enamorado de ustedes como no como un experimento sino como sus hijos,
pero como una madre que los acompaña les deseo en el corazón que puedan
encontrar tranquilidad, recuerden que no son de acá, pero tienen la responsabilidad de
dejar un grano de arena amoroso en este mundo y ¿cómo se logra mis hijos?
perdónense ustedes mismos el haber mantenido una guerra con alguien, haber
estado ofendido continuamente con sus padres, con sus ancestros, mantener unos
prejuicios sociales sobre quién puede valer más, quién puede valer menos y
ya se sabe mis hijos que la guerra no va para ninguna parte porque quien gana
la guerra siempre pretende extinguir al que pierde y nunca funciona porque siempre va a haber en esta
dualidad seres que se van a levantar al ver como opresor al que un día fue el
libertador.
Es
el momento de poder definir que se puede vivir tranquilamente en esta tierra,
todos ustedes me hablan de vivir en un lugar mejor y no hay otro lugar mejor
que esta madre tierra, ella los sigue albergando, los sigue cuidando, los sigue
alimentando y siguen creciendo ustedes como raza para que esta tierra sea
poblada desde el amor; hay un lugar para todos, no se preocupen que va a
haber tierra para todos, no se preocupen que va a haber para comer para todos,
no se preocupen que va a haber techo para todos, no se preocupen que no están
solos porque una de las cosas que alimenta cada vez más el proyecto de Dios
frente a ustedes es saber que son hechos del mejor material.
El día que se sienten
realmente como hermanos en este país a hablar, el día que se sienten realmente
sin el cinismo de su resentimiento a cambiar, este país será un paraíso, todos
tendrán cabida porque no será la opresión de unos por otros o los deseos de que
uno o los otros desaparezcan lo que va a ser que este país cambie.
Todos son humanos,
hermanos y merecen en este país vivir en paz y vivir tranquilos;
responsabilícense de actuar limpiamente, cuiden sus palabras, cuiden como se
tratan a ustedes mismos, cuiden cómo tratan sus hermanos, cuiden cómo trata la
madre tierra y hagan su parte, si ustedes hacen su parte para trabajar y dejan
de criticar lo que sus ancestros no hicieron, dejan de criticar lo que deberían
de hacer sus políticos, lo que deberían de hacer los dirigentes, lo que
deberían hacer los sistemas estarán ya haciendo el aporte y estarán cambiando
este mundo y por supuesto
que siempre va a haber seres humanos que en su proceso de evolución no
entenderán que hay otros caminos, pero deben responsabilizarse de enseñarles,
deben responsabilizarse de educarlos no en el resentimiento ciego de quién es
el bueno y quién es el malo, sino en la conciencia de lo que cada uno puede
hacer de su parte aportando lo que deben hacer en conciencia, trabajando en
respeto y poniendo en las reglas las condiciones para hablar y para unirse en
el respeto también de todo lo que es de todos y de todo lo que ustedes deben
hacer desde una postura de valía frente a lo que ustedes dan, pero también
frente a lo que esperan recibir.
Hoy el Espíritu Santo está descendiendo para llenarlos de
sabiduría, de comprensión, con mi manto sagrado quiero que sus corazones se
apacigüen, que puedan hallar tranquilidad y puedan ver en su grandeza el
espíritu que ustedes han pasado más de una vez por esta Tierra y que sé que un
día van a decidir volver y esperan encontrar un mundo mejor a pesar de todo, a
pesar de las guerras a pesar de los años nucleares, la tierra se sigue
restaurando y aunque puedan creer que no y que los muchachos están echados a
perder, nunca olviden que cada generación es mejor que la anterior y ustedes
son frutos de un amor que va más allá del componente casual de un papá o de una
mamá, que supuestamente se encontraron sin querer para darles la vida.
Ustedes son sagrados y no hay un error en su existencia, así que
olvídense de mendigar afecto, olvídense de pensar en quién no los puede querer,
cuando ustedes se aman, cuando ustedes se respetan, cuando ustedes piden el
respeto de los otros estarán encontrando un punto nuevo de poderío para
aprender a poner límites y aunque le sigan diciendo que los límites siempre
serán los de atacar a tu oponente, van a encontrar caminos diferentes y sabios
para tener protagonismo sin sentir que tienen que matar o dañar al que no los
supo querer un día.
Yo les entrego mis hijos mi amor infinito y les agradezco que me
permitan acompañarlos para que haya un futuro diferente, se han ido muchas
generaciones esperando vivir en paz, se han ido muchas generaciones en medio de
la guerra, han crecido generaciones con el miedo a la muerte, muchas
generaciones sintiendo que tienen que odiar por el odio mismo y nunca olviden que si sienten
odio por alguien el odio es un amor herido y necesitan sanar esas heridas.
Los acompañamos para que puedan sentir que este acompañamiento
les dará una fuerza nueva y aunque el mundo pueda creer que ustedes son tontos
por creer, por luchar no en una guerra sino por sus sueños, desear que el mundo
sea mejor y que ustedes puedan confiar de su parte en que así será, pues deben
creer porque si ustedes aman un mundo de paz, lo generan en sus hogares, lo
trabajan internamente y lo llevan a sus trabajos, los llevan a sus familias,
los llevan a sus vecinos, créanme que hará caminos diferentes su vida.
Los bendigo mis hijos, bendigo los alimentos que consumirán en
esta noche. Hay muchas almas como ustedes convocadas por mí en otros espacios
para orar, hay otras culturas que oran diferente que también han recibido este
llamado, no olviden que no estamos peleando por una creencia religiosa o por
otra, respetamos sus costumbres y sus creencias y en todas las costumbres y las
creencias Dios está y hay que respetar que los demás crean diferente a ustedes
como pueden exigir el respeto de los demás frente a sus creencias, así que no
peleo por quien no cree en mí, porque mi amor no es algo que corresponda una
creencia; mi amor es algo incondicional que se manifiesta con otros nombres en
otras culturas y que ustedes verán en mi grandeza de formas diferentes como su
mamá. Los amo con todo mi ser y los acompaño a que encuentren tranquilidad en
esta vida, a que sientan que vienen tiempos mejores y recuperen la alegría de
estar en este mundo y la conciencia de que el verdadero sentido de estar acá es
experimentar, que lo pueden hacer por las vías más difíciles, ¡por supuesto!
porque es su libertad y está dentro de las leyes pero que también lo pueden
hacer de una forma amorosa y más sencilla donde el camino pueda ser más fácil y
más armonioso y lo puedan dejar más fácil para quienes vienen después de
ustedes.
Dios los bendiga a mis hijos reciban mi bendición y la de Dios Padre
Todopoderoso con todo mi amor, Yo soy María Virgen.
Jesús de Nazaret
Hermanos buenas noches de la gracia de mi Padre Jesús de
Nazaret.
Bueno, hoy quiero hablar de que hay momentos en la vida muy
difíciles; no hay una sola persona que no haya tenido la noche oscura, momentos
en que se han preguntado ¿qué hago acá? momentos en que han querido renunciar a
la vida, momentos en que han dudado si Dios está ahí y todos han elegido un
reto. Todos tienen algo que es su talón de Aquiles, todos tienen algo para lo
cual han trabajado mucho tiempo y por eso hemos venido a ayudarles a
facilitarles ese camino para que lo logren.
En los momentos más oscuros y más difíciles es donde más Dios
les manda personas, gente, en los momentos más oscuros Dios hace una
convocatoria de almas que llegan a ustedes a ayudarles como profesionales, como
amigos, como voces e incluso aquel que en algún momento pudo renunciar a la
vida y se pudo ir, cuando está en este plano le mostramos y se da cuenta que sí
hubo muchas señales, que sí hubo muchas palabras, hubo mucho acompañamiento a
pesar de que en esa oscuridad pueda sentir de que nadie estuvo ahí.
Ustedes que ya conocen su noche oscura y han pasado por ella y
hoy están del otro lado, sé que Dios los ha convocado cuando alguien quiere
renunciar porque a pesar de todo ustedes aman la vida, a pesar de todo
decidieron venir acá y decidieron venir a esta tierra sabiendo que era un
contrato a término fijo, lo hicieron sabiendo que no se iban a llevar de aquí
absolutamente nada, ni siquiera el cuerpo, que se llevarán sus experiencias,
sus obras, sus sensaciones y tendrán cuando vuelvan a la casa del Padre ese
acompañamiento para que revisen su historia de vida porque todo lo que ustedes
viven es inmensamente valioso.
No hay una sola vida hermanos sin color, sin sentido, a veces
eligen nacer en ambientes hostiles, a veces deciden nacer en condiciones de
pobreza, de dificultad, de retos muy duros, pero hoy es un buen momento para
enseñarle a esos seres que han tenido una vida tan difícil que todo eso pasará;
incluso que pasará el dolor de aquellos que vivieron la muerte de un ser amado,
porque se superará, porque solo quienes pierden seres que aman saben lo que es
renunciar a la vida, lo que es que alguien que tú quieras no esté ahí pero
también cuando trasciendes de esa energía y de esa sensación, te das cuenta que
nunca mueres y poder decidir hoy cómo quiero vivir es también saber cómo quiero
volver a la casa del Padre y bajo qué condiciones, cómo quiero estar aquí, cómo
quiero sentir que yo valoro lo que soy, bien sea que sea la persona más famosa,
bien sea que sea la persona más solitaria, bien sea que soy un huérfano, bien
sea que sea una persona atosigada por muchos seres que como familia le dicen
todo el tiempo que hacer y hay momentos donde es extremo de la vida es tan
difícil, que Dios sabe que necesitarán ayuda y Dios sabe que no podrán hacerlo
solos.
Hay muchas cosas que ustedes sienten que lo deberían de hacer
solos y han hecho muchas cosas, aunque sea una ficción, solitos, para
demostrarse de lo que ustedes pueden ser capaces sin que nadie interceda, pero
también saben que hay momentos que a pesar de que usen toda su fuerza para
hacerlo ustedes solos, no lo van a lograr. Queremos recordarles hermanos que en
esta creación hay infinidades de cosas que no dependen de ustedes; hoy hablaba
mi madre de cuántas cosas lanzan ustedes como pedradas al mundo como creadores
que son y afortunadamente un gran porcentaje de eso está eclipsado en el amor
para que no se dé, para que no escupan para arriba y les caiga encima y Dios los
perdona y los entiende y Dios sabe cómo a veces esto es tan difícil que ustedes
gritan, pelean, patalean cómo se vengan, cómo hacen tantas cosas tal vez
retando a ese Dios que les enseñaron, tal vez sintiendo que Dios no existe, tal
vez sintiendo que nadie les habla, tal vez sintiendo que ustedes han venido por
casualidad, tal vez sintiendo que nada está organizado y que todo hace parte
tal vez de un sistema frío, tal vez un sistema cuántico, tal vez un sistema
donde ustedes son un número más y créanme que no, no funciona de esa manera.
Hay una fuerza y una más
razón más grande y más hermosa para tenerlos aquí y no obligados como se han
dado cuenta, porque no se
obligan para nacer, como tampoco se obligan para cuándo quieren morir; por eso
alguno se quedan 105 o 110 años hasta que el cuerpo aguante. Las reglas de Dios
están claras, lo que no puedes hacer supera tu capacidad humana si quieres
hacerlo, no te vas a quedar 200 años, lo que Dios no quiere porque ustedes no
están preparados y pueden hacerse daño ni siquiera lo pueden contemplar, ahora
les digo que no van a destruir este mundo porque sé que ustedes ya saben lo que
significa la guerra y la destrucción, ya saben qué significa lanzarse unos a
otros y darse cuenta de quiénes salen afectados en ese proceso, lo importante
es que ustedes son una nueva generación.
Han pasado muchos por aquí después de ese anuncio de hace más de
100 años y muchas cosas han cambiado y van a seguir cambiando y aunque el mundo
siempre sea mundo y siempre haya que mejorar algo, hagan su parte, apuesten por
eso y hagan su tarea hermanos, en forma individual siempre estaremos
acompañando sus sueños, siempre estaremos ayudándoles a que ustedes se enamoren
del estar aquí y frente a todos los retos difíciles puedan superarlos y puedan
sentir que hay momentos en que esos retos no van a llegar porque solucionados
porque ustedes hayan luchado por ellos, sino porque serán un regalo, como
incluso lo es la vida.
Dios los bendiga hermanos. Gracias por escuchar, Gracias por
abrir su corazón a todo lo que hemos dicho siempre, pero que hay que poner en
práctica sobre cómo deben amarse unos a otros y cómo pueden aprender a amar a
su enemigo, porque no siempre es fácil, porque desde pequeños les enseñaron que
cualquier ser era un enemigo, les enseñaron a protegerse y ya no distinguen
quién es el bueno, quién es el malo, ya no saben en quién confiar, pero hoy los
acompañamos para que una fuerza mayor los lleve a sentir esa protección y esa
certeza de que en la mano de Dios y de quienes provenimos de Él, no les harán
daño.
En la gracia de mi Padre Jesús de Nazaret muy buenas tardes.
Meditación de Liú Buenas noches, Yo soy Liú, vamos a hacer
el polo a tierra, poner nuestros piecitos en la tierra, vamos a poner nuestras
manos ahí en nuestro regazo y vamos a permitir que este alimento vital que es
nuestra respiración nos conecte en el aquí en el ahora; empezamos a sentir como
todos esos pensamientos turbulentos con nuestra respiración se va limpiando de
nuestra cabeza, como todos esos sentimientos difíciles están reparándose.
Ponemos la manita izquierda en el pecho la mano derecha encima y
van a decir “Yo soy
Colombia. Yo soy el mundo. Yo he sido parte de este mundo siempre y me
responsabilizo más no me culpo de lo que como raza he hecho, para absorber esa
responsabilidad, ese aprendizaje de lo doloroso y de lo bueno para hacer el
cambio. hoy miro a cada uno de mis hermanos en esta Colombia y les pido perdón
por lo que les he hecho daño, porque aunque mi cuerpo físico no haya estado
allí en la guerra o haya tenido otras guerras, soy parte de esta tierra y les
pido perdón, los perdono por la manera como me han hecho daño, como le han
hecho daño a mi gente y me perdono porque veo dolor y sufrimiento, porque me
duele la patria, porque miro hacia un lado y a otro y me entristezco, porque me
hago parte del conflicto y no sé cómo salirme de él. Hoy entiendo que nos hemos
hecho mucho daño y ahora deseo que todo cambie para todos”
Se imaginan sembrando rosas blancas en cada ciudad, miran dónde
nacieron, van a los lugares donde se gestaron bombas, imaginan poner esas rosas
en esos lugares donde cayó un muerto, se sintonizan con sus propios muertos, por
los que han muerto en un hospital sin atención, por los que han muerto en un
campo de batalla, por los que han muerto en una riña y van a tejer un lazo para
que todas esas noticias que han visto de muerte y de destrucción de unos contra
los otros en la guerra de hermano contra hermano se disuelva en su ser, para
que no levanten su mano, su voz o su juzgamiento por la manera como ellos
pelean, sino que les envíen su luz, les envían su paz y su tranquilidad y al
mismo tiempo entregan esa luz de una vela blanca a esas personas que hoy están
en la guerra, a esas personas que tienen la responsabilidad como líderes en
cada espacio, como ustedes como líderes de su propia vida reciben esta luz
sabia, para tener la sabiduría suficiente para actuar desde el amor, para tener
la sabiduría suficiente para poner esos límites que va a permitir que ustedes
actúen en circunstancias diferentes a la agresión, al maltrato verbal, al
maltrato físico, a la mentira, a la traición, al odio, a la destrucción.
Sienten como se abrazan con aquel ser que más han tenido ahora
como su enemigo, que más han odiado; empiezan a pasar en abrazos como en una
lista por su pantalla mental todas aquellas personas con las que han tenido
conflicto y les entregan esas rosas, esas llamas y reciben de ellos en un
intercambio real, lo mismo empieza a haber en su energía la certeza de que no
es solo un acto simbólico, que es su propia liberación y es su propia forma de
crear y de soñar. Soñar con un ambiente en paz dentro de su cabeza, dentro de
ustedes, soñar con un ambiente en paz en su familia, soñar con un ambiente en
paz en sus conjuntos, en sus barrios, con sus vecinos, soñar en un ambiente en
paz en sus trabajos, en sus ciudades, en su país, en sus países de residencia,
en esta tierra. Permiten que esta respiración los revista de fortalecimiento y
empiezan a cambiar sus actos, sus hábitos.
Hoy están convocados a hablar diferente, hoy están convocados a
revisar esos pensamientos contrarios donde siempre hay un enemigo para sanar,
hoy están convocados a mirar el pasado y entender que no pueden ir a él a
cambiarlo, que deben aceptar lo que sucedió, que deben aceptar que para pelear
se necesitan dos, y que cuando hay dos fuerzas en contra siempre hay
destrucción, que en esas peleas un día uno gana la batalla, otro día el otro,
pero la guerra sigue…
Miran la responsabilidad de sus antepasados frente a esa
destrucción, a ese conteo de muertos, a esa forma como se han llenado de
violencia, cómo han bañado sus países de sangre, para aceptarlo pero el mismo
tiempo para elegir que eso no suceda más, que todos tengan un lugar en este
mundo, que en el pasado fueron los españoles, los mestizos, los negros, los
mulatos, los indígenas, los colonos, siempre ha habido una razón para que las
diferencias generen odio y ahora están convocados desde su corazón a entender
sus diferencias como una diversidad en respeto de unos por los otros, donde el
pasado ya no sea la respuesta de mantener un odio en su ser.
Miran todos los hechos violentos de las guerras, las guerras
santas, las guerras por tierras, las guerras por dinero, por comunidades, por
ideologías, y comprenden desde arriba que así es como ellos sentían que podían
tener un hogar, los opresores, los oprimidos, y deciden que en este momento sea
la conciliación la que haga el cambio, llevan sus manos en frente, se llenan de
una luz blanca para conectar con su fuerza interior que no será la de subir la
guardia para buscar un enemigo, si no será la de vivir en paz y en armonía
desde adentro con su entorno.
Les dejo mi mejor energía y me llevo la de ustedes yo soy Liú.
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